EL DELANTERO PANAMEÑO ESTÁ SIN EQUIPO

UN RATÓN CANSADO

Blas Pérez reconoció que jugar en la Copa Oro afectó su desempeño en el segundo semestre con un FC Dallas que ya decidió no renovarlo.
UN RATÓN CANSADO UN RATÓN CANSADO
UN RATÓN CANSADO Archivo

Blas Pérez definió 2015 como un año con dos historias.

Los primeros seis meses positivos y los últimos seis para el olvido.

Blas confesó en declaraciones a La Prensa que todo cambió cuando regresó de la Copa Oro.

Autor de 37 goles en cuatro años con el FC Dallas, Blas adelantó que ve muy difícil que esté con Panamá para el partido clasificatorio a la Copa América Centenario ante Cuba el próximo 8 de enero en el estadio Rommel Fernández, y que esperaba reunirse con el técnico Hernán El Bolillo Gómez para hablarle sobre su disponibilidad y rol en el equipo.

“Me toca muy difícil en la selección”, dijo Blas. “Los chances de gol que he tenido se me han complicado y pensándolo bien, tengo que hablar con el profe sobre este tema, porque se me ha sacrificado mucho. Va a haber partidos ahora en enero y no va a ser muy factible para uno, ya que estamos en vacaciones”, agregó el responsable de un gol en la pasada Copa Oro.

Temas como el manejo del cansancio fueron señalados por el delantero de la selección nacional como factores importantes que al final le costaron su puesto en el FC Dallas y derivaron en su peor año desde que llegó a la Major League Soccer (MLS) en 2012.

Y con los 35 años a la vuelta de la esquina para el Súper Ratón en el mes de marzo, el líder del ataque panameño reconoció que necesita de un descanso para poder así recargar sus baterías y entregarse al máximo en un venidero 2016, que va a ser clave en cómo se arme la recta final de su carrera.

Los números del Ratón en este año se resumen en seis goles en la MLS y otros dos con la selección nacional en 14 partidos.

“Muchos partidos, el manejo del cansancio, todo eso me afectó. Cuando llego al club después de la Copa Oro, pierdo mi puesto y de julio para adelante fue el bajón que tuve, pero son cosas que uno debe aprender”.

La realidad es que el dueño de la camiseta número siete en la selección nacional arrancó la temporada al rojo vivo, marcando la mitad de sus goles en un solo mes.

Fueron tres con el Dallas y uno con la selección nacional, para resumir un positivo mes de marzo.

Pero de ahí en adelante todo se fue a pique, con solo dos goles de junio a noviembre, uno para Panamá en junio ante Estados Unidos en la Copa Oro y otro más en su último partido con Dallas en el partido de vuelta de la final de conferencia ante Portland.

En cuanto a su futuro, aclaró que en estos momentos está“a la espera de nuevas cosas” y que “solo queda esperar”.

En esa línea, descartó que exista algún tipo de acercamiento con el Deportivo Saprissa de Costa Rica.

Por último, el miembro del selecto grupo de 13 panameños que han jugado en la MLS valoró sus cuatro años con el Dallas, equipo donde dejó su huella al ubicarse como el tercer máximo goleador del club.

“Salí por la puerta grande y me siento orgulloso por eso”.

¿A dónde irá a parar el próximo año?Esa es la gran pregunta.

Lo cierto es que después de jugar en 15 equipos en una carrera que lo ha visto visitar cinco distintos países, el tiempo no pasa en vano y Blas sabe que su recta final se acerca.

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