SERIE MUNDIAL DE PEQUEÑAS LIGAS EN KISSIMME, ESTADOS UNIDOS

Tras 13 años de la hazaña de Curundú

Tres miembros del equipo de Curundú ya fallecieron. Son ellos Fermín ´Chompipa´ Castañedas, Bienvenido León y Jairo Calderón.

El pasado sábado 17 de agosto se cumplieron 13 años de una de las más grandes hazañas del béisbol panameño: el título mundial conquistado por el equipo de la liga de Curundú (2000) en la Serie Mundial Intermedia de Pequeñas Ligas en Kissimme, Florida, Estados Unidos.

Por coincidencia de la vida, en la misma fecha, este año, el equipo de la liga de Chitré, Herrera, repitió la hazaña, pero lo hizo en un escenario diferente, en la ciudad norteamericana de Bangor, Maine, en donde se han celebrado las 13 últimas series mundiales de la categoría intermedia, reservada para jóvenes entre 14 y 15 años de edad.

El equipo de Curundú conquistó en 2000 la primera Serie Mundial para Panamá en el escenario de las pequeñas ligas, siendo este el último campeonato mundial que se celebró en Kissimme en el complejo de los Astros de Houston.

Panamá tiene tres títulos mundiales. Dos de ellos los ha ganado las pequeñas ligas de Curundú, ya que en 2005 lo hizo en la categoría preintermedia, y este año con el equipo de Herrera.

A nivel infantil lo más lejos que se ha llegado fue el subcampeonato mundial con el equipo de Doleguita, Chiriquí, en 1993.

Trece años después de esta proeza realizada en Kissimme, el instructor Martín Crespo recuerda casi fotográficamente cómo se consiguió ese título mundial, que se convirtió en su obra maestra como director a nivel de pequeñas ligas.

El timonel de aquel recordado equipo curundueño, que cubrió de orgullo a una nación que celebró por todo lo alto este gran triunfo, orgullosamente tiene en su lujosa vitrina de trofeos todos los reconocimientos que recibieron los campeones de la serie mundial de 2000.

El ya desaparecido estadio Juan Demóstenes Arosemena, en ese entonces conocido como la catedral del béisbol criollo, fue el terreno de juego que vio crecer como personas y beisbolistas a la mayoría de estos jóvenes, bajo la atenta mirada del legendario instructor Fermín Chompipa Castañedas (q.e.p.d).

Una gran hazaña

“Fue un momento histórico. Fue la culminación de un trabajo de muchos años que nació con el esfuerzo que empezaron los Leones en la década de 1970”.

“Tengo que agradecerle mucho a Plinio Castillo, quien fue la persona que me dio la oportunidad de empezar a dirigir en las pequeñas ligas de Curundú”, reconoce Crespo.

“El presidente de las pequeñas ligas de Curundú en aquel momento era Kenny Brown, pero el corazón de esa exitosa organización era Plinio Castillo, ya después él entró en el rol de director del programa, puesto que anteriormente ocupó el dirigente Colón Guardia”, agregó el técnico capitalino que no ha perdido el contacto con la mayoría de los jugadores a pesar del tiempo transcurrido.

“Fue un momento muy emocionante para todos nosotros que va a quedar en el corazón de todos y contentísimos este año de ver al equipo de Herrera volver a lograr esa hazaña, me llenó de mucha satisfacción”, subrayó.

Estudio y trabajo

Crespo se siente orgulloso de haber contribuido con un granito de arena durante una etapa clave para la formación de estos peloteros, los cuales terminaron sus estudios secundarios y cuatro de ellos se graduaron de la universidad.

“Es muy satisfactorio para mí, ya que la mayoría de estos muchachos ha seguido su carrera en los estudios y ninguno se ha visto en situaciones difíciles, ni se descarriaron por actividades de malos caminos, sino que todos son hombres de bien y productivos para la sociedad”, resalta este instructor reconocido por su entrega en el campo de juego.

Sin embargo, Crespo mientras revive esta meritoria hazaña que lograron en 2000 en Kissimme, no pudo ocultar su tristeza al recordar que ya fallecieron tres miembros de este equipo curundueño.

Ellos son el instructor Fermín Chompipa Castañedas y los jugadores Bienvenido León y Jairo Calderón.

“Lamentablemente tres miembros de este glorioso equipo han fallecido por distintas razones. Bienvenido León que murió este año, al igual que Jairo Calderón, quien tuvo un accidente mientras disfrutaba de un paseo en un río en las afueras de la ciudad”, recuerda con tristeza el técnico capitalino.

Rumbos distintos

Hoy día, la mayoría de estos jugadores tienen un trabajo y están dedicados a sus familias.

Unos siguieron jugando béisbol en diferentes equipos de Panamá Metro e incluso todavía uno de ellos, Nelson Robledo, está activo como jugador en los campeonatos nacionales de la categoría mayor vistiendo la franela de Panamá Oeste.

Otros luego de jugar varios años con Panamá Metro en el torneo mayor optaron por retirarse y actualmente trabajan en el sector privado y en entidades gubernamentales.

Rodolfo Mendoza, Daniel Pérez, Ángel Arosemena y Mario Ayala terminaron una carrera universitaria y Sergio Rivera llegó hasta tercer año universitario, pero luego se fue a residir en Estados Unidos, donde trabaja actualmente.

De este grupo, cuatro de ellos firmaron para jugar pelota profesional: el lanzador Jhonny Córdoba (Yankees de Nueva York), Nelson Robledo Jr. (Rockies de Colorado), Ángel Arosemena (Reales de Kansas City) e Irvin Rodríguez (Marineros de Seattle).

“Estos muchachos han seguido su carrera. Dentro de dos años se cumplen 15 años de esta hazaña histórica para Panamá y ojalá podamos reunirlos a todos para recordarla, esa es una idea que tiene Plinio”, expresó.

Cómo fue la hazaña

El equipo de Curundú conquistó en 2000 la primera Serie Mundial en el escenario de las pequeñas ligas, y de paso fue el último campeonato mundial que se celebró en Kissimme, en el complejo de los Astros de Houston.

“Recordando aquel momento, nosotros aquel año ganamos 25 juegos y solamente perdimos 2. Ganamos invictos el torneo metropolitano, siendo el subdirector Gilberto Blanco, que fue reemplazado por Chompipa Castañedas”.

Crespo le da todo el crédito al trabajo que hizo Chompipa, el hombre clave en el éxito de las pequeñas ligas de Curundú.

“Chompipa fue mi maestro, que Dios lo tenga en gloria, porque a él le debo todo lo que soy como técnico. Mi formación inicial me la dio Chompipa”, admite Crespo.

“El único juego que perdimos en el nacional intermedio fue ante Panamá Oeste (5-4), en el Juan Demóstenes Arosemena. Y de ahí ganamos todos los juegos, incluyendo el torneo latinoamericano en Aruba, torneo que ganamos invictos”, recordó.

Serie Mundial

De ahí los curundueños, que en aquellos tiempos mantuvieron una hegemonía en el béisbol nacional, llegaron a la Serie Mundial en Kissimme.

“Pero recuerdo que en aquel momento el formato era diferente al que se jugó este año en la Serie Mundial. Era de doble eliminatoria, si perdías dos juegos quedabas eliminado”, precisó.

“Igual fue el formato que se utilizó en el latinoamericano. Lógicamente no perdimos más hasta en la Serie Mundial, el segundo juego contra el Este de Estados Unidos, que por coincidencia fue con el mismo equipo con que jugó el campeonato Panamá este año en la Serie Mundial en Bangor, Maine”, agregó.

Dos partidos el mismo día

“Nosotros perdimos con el Este y no podíamos volver a perder para poder ganar la Serie Mundial, la que para obtenerla tuvimos que ganar dos veces en un mismo día”, aclaró Crespo.

“Le ganamos por el mismo marcador al Este por pizarra de 9-7. El primer juego lo ganó Daniel Pérez y el segundo juego lo abrió Irving Rodríguez y lo relevó Jhonny Córdoba hijo, quien hizo un gran trabajo como relevo”, resaltó el técnico metropolitano.

Para referirse al determinante trabajo que efectuó Córdoba en labor de relevo, puntualizó: “fue un pitcher que ya había lanzado un partido en la serie regular y tenía un día de descanso. Conversé con el cuerpo técnico que en aquel momento eran mis asistentes Chompipa y Rolando Sterling”.

“Conversamos los tres y decidimos traer a Jhonny Córdoba a pesar de que había lanzado dos días antes. Quise tratar de llevar a Irving lo más que se podía para entonces traer a Jhonny a que lanzara dos episodio dos tercios, que fue lo que lanzó para darnos el primer título en una serie mundial de pequeñas ligas”, sostuvo.

Jhonny Córdoba

Jhonny Córdoba, quien trabaja actualmente como coordinador deportivo en la Alcaldía de Panamá, al recordar su actuación en el partido final destacó: “nunca me pasó por la mente que me iban a llamar, ya que tenía pocos días de descanso, pero gracias a Dios todo salió bien”.

“Solo vi cuando Martín señaló para el jardín derecho donde estaba jugando, más nada. Cuando entré a lanzar el juego estaba empatado 5-5 y saqué un cero con las bases llenas”, sostuvo.

Otro jugador clave por su desempeño fue el tercera base Jorge Muralla Quintero, quien realizó el último out del partido de campeonato.

“Aún hoy es difícil ver lo que logramos en aquel entonces, pero espero que pronto otro equipo de Curundú pueda repetir la hazaña”, expresó Quintero, quien reside en Estados Unidos.

“Le dije a Jhonny, ponlo a batear por tercera para que se termine esto y así mismo fue”, recordó el antesalista.

¿Qué hacen estas glorias?

Rodolfo Mendoza: que era el campo corto titular, trabaja en un centro de llamadas y se graduó en la Universidad de Panamá.

Nelson Robledo: receptor y primera base, es el actual receptor de Panamá Oeste en el torneo mayor. Jugó profesionalmente con los Rockies de Colorado. Trabaja en la alcaldía.

Mario Ayala: primera base, trabaja en la Caja de Seguro Social.

Daniel Pérez: lanzador, labora en una compañía en La Chorrera. Jugó a nivel de la categoría mayor un año, pero luego se retiró.

Jhonny Córdoba: lanzador, es coordinador deportivo en la alcaldía y trabaja como coach de lanzadores de la novena de Panamá Metro.

Bienvenido León: era el segundo lanzador en la rotación, falleció este año.

Ángel Arosemena: uno de los receptores, firmó con los Reales de Kansas City, pero fue dado de baja. Trabaja en un centro de llamadas en el aeropuerto de Tocumen.

Richard Palacios: era el segunda base titular, trabaja en Pandeportes, y fue selección de Panamá Metro.

Irving Rodríguez: tiene un trabajo y reside en Chilibre. Terminó sus estudios universitarios.

Sergio Quintero: tercera base, reside en Estados Unidos.

Ricardo Villaverde, tercera base suplente, trabaja.

Jairo Calderón: jugaba en en los jardines, falleció en un accidente en un río (se golpeó la cabeza con una piedra).

Joel Vargas: era el jardinero central, también está trabajando.

Oscar Jaén: lanzador derecho, terminó sus estudios secundarios y labora en la empresa privada.

Rolando Sterling, uno de los asistentes de Crespo, se dedica a la farándula y es presentador en la televisión.

Muchos homenajes

El equipo de Curundú, que a su arribo al país un domingo en s horas de la noche tuvo un gran recibimiento, fue objeto de muchos reconocimientos.

Al equipo se le entregó la condecoración Manuel Roy, que es la más alta que se otorga; todos los peloteros fueron becados por el gobierno presidido en ese entonces por Mireya Moscoso.

Además se le entregaron las llaves de la ciudad y fueron invitados dos veces a la Presidencia.

Martín Crespo fue escogido como abanderado en representación del equipo de Curundú en el desfile del 3 de noviembre.

Tras esta hazaña, Crespo fue nombrado en 2001 comisionado técnico de las pequeñas ligas. Ha dirigido en todos los niveles en la pelota chica y aspira a ser director en la categoría mayor.

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