Avance: Fuerte sismo se siente en varios puntos del país.

GASTO PÚBLICO

La cultura del subsidio

La realidad contrasta con las promesas de campaña de revisar la política de subsidios y ajustar los que no tengan justificación económica.
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203rzvAqe.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203rzvAqe.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/03/0_20141203rzvAqe.jpg

El pasado martes, el Consejo de Gabinete aprobó un nuevo subsidio de $10 millones para que los usuarios del Metro Bus sigan pagando 25 centavos de aquí a final de año y no los 45 centavos en los que se fijó la tarifa para las rutas troncales del nuevo sistema de transporte.

Aun cuando se aplique la tarifa completa, esta tendrá incluido un subsidio de $8 millones anuales, que deberán salir de los presupuestos del Estado.

La otra gran apuesta para cambiar la movilidad de la ciudad de Panamá, el Metro, también demandará un subsidio para que la tarifa no esté desfasada en relación a la capacidad de pago de los usuarios.

Aunque todavía no se ha determinado de cuánto será el aporte anual del Estado, lo seguro es que habrá un subsidio. Pasa en la mayoría de los metros del mundo.

Estos subsidios se sumarán a la carga que ya pesa sobre el Estado. En 2010, el sacrificio fiscal (subsidios y exoneraciones) fue de $820.2 millones y las estimaciones para 2011 son similares, sin contar las ayudas relacionadas al sistema de transporte. El monto final solo se sabrá cuando finalice el año.

Esta realidad contrasta con las promesas realizadas por el presidente, Ricardo Martinelli. En campaña, se habló de revisar la política de subsidios y adecuar aquellos que no tuvieran justificación económica y financiera.

Se presuponía que dentro del ideario empresarial del Gobierno se reduciría el gasto en subsidios, pero pronto se dieron cuenta de la rentabilidad política de los mismos. De hecho, algunos de los programas más populares y publicitados de la administración Martinelli son subsidios: 100 a los 70 y la beca universal, que han sido incluso reconocidos por los opositores como las mejores acciones de este Gobierno.

Podrá debatirse sobre la necesidad de los mismos, y defenderse su función social, pero lo cierto es que se trata de subsidios.

El presidente Martinelli ha defendido incluir en la Constitución el programa 100 a los 70 y la beca universal. En tiempos de bonanza económica y con los ingresos corrientes in crescendo no hay problema para pagar los subsidios. ¿Pero qué pasará si cambia el ciclo económico?

El economista Carlos Araúz dijo que en ese escenario solo cabría recortar el gasto público, algo que consideró improbable, o elevar los impuestos a la clase trabajadora.

Los abusos

Desde el Ministerio de Economía y Finanzas siempre mencionan el abuso con el subsidio al tanque de gas de 25 libras, utilizado por todo tipo de familias, no solo aquellas de bajos recursos, y también por comercios.

En 2010 este subsidio representó más de $80 millones al Estado y para 2011 se calcula que el gasto será de $90 millones.

Sobre las posibles soluciones, el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, dijo que “estamos analizando y tomando medidas para llevar un mejor control. Estamos buscando mejores prácticas con el tanque de gas, igual con la tarifa eléctrica en casas de playa y en algunos barrios”.

Una de las ideas que baraja el Gobierno es dar una tarjeta electrónica en la que se carguen los beneficios a aquellas personas que realmente los necesiten, y los precios de los bienes quedarían liberados al mercado. Así se garantizaría que solo personas que estén registradas como merecedoras de un subsidio se beneficien del mismo, dijo Vallarino.

El efecto del subsidio

En su libro Contra la cultura del subsidio, el economista Marc Vidal relata los perniciosos efectos de los subsidios. Cuenta cómo a medida que los ciudadanos reciben ciertos beneficios, se reduce la capacidad de emprendimiento y las sociedades se adormecen.

El economista no critica el empleo de subsidios para los más necesitados, pero sí su generalización. Su país, España, es un ejemplo de esta situación. El subsidio por desempleo que paga el Estado hasta por dos años a las personas que se quedan sin trabajo desincentiva la búsqueda de empleo. Eso explica en parte una tasa de desempleo del 20%.

“Panamá es un país con menos Estado que otros y no se debería abandonar eso”, aconsejó el economista.

Por el momento, no parece que en Panamá vaya a haber un cambio en la tendencia que se aprecia actualmente. Aunque el presupuesto de 2012 no se ha presentado en la Asamblea, el ministro Vallarino reconoció que no se han incluido recortes en subsidios para el próximo año. “Uno no puede presupuestar lo que no está aprobado o en ejecución”, dijo.

La cuestión es que, una vez concedido, retirar un subsidio es prácticamente imposible, a no ser que los gobernantes quieran asumir un costo político. Y eso pasa rara vez.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

19 Feb 2017

Primer premio

1 6 8 6

DADD

Serie: 3 Folio: 12

2o premio

0734

3er premio

2299

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código