ENFOQUE

El salario mínimo en el agro

Opinión. Mediante el Decreto Ejecutivo del Ministerio de Trabajo Nº 240, del 28 de diciembre de 2011, el Gobierno Nacional fijó la nueva tasa del salario mínimo en todo el territorio nacional, el cual entró en vigencia a partir del 1 de enero de 2012.

La nueva tasa para la agricultura, ganadería, silvicultura, acuicultura y pesca se fijó, sin distinguir las regiones en que se dividen las demás actividades económicas, en $1.22 la hora para las pequeñas empresas (aquellas con menos de 10 empleados) y $1.43 por hora para la gran empresa. En términos de jornal, que es la medida utilizada en la pequeña y mediana empresa agrícola o pecuaria, estamos hablando de $9.76 la pequeña empresa y de $11.44 para la gran empresa. Al comparar la nueva tasa con la que estaba vigente hasta el 31 de diciembre de 2011 de $8.08 la pequeña empresa y $9.04 para la gran empresa, el aumento es de $1.68 el jornal para la pequeña empresa (20.8%) y de $2.40 para la gran empresa (26.5%).

El efecto que tendrá la medida adoptada por el Gobierno en el sector agropecuario, en esta ocasión, no será importante porque en estos momentos la pequeña empresa agropecuaria está pagando igual o mayores tasas de salario que las establecidas, dependiendo de la distancia entre la finca y el centro urbano más cercano.

Esta realidad que viven los productores agropecuarios es consecuencia del acelerado crecimiento de la economía nacional, principalmente de la industria de la construcción, de los servicios y la industria que están demandando gran cantidad de trabajadores de baja calificación que los obliga a competir a expensas de sus ganancias.

Las actividades agropecuarias que más están siendo impactadas por el crecimiento del resto de la economía son aquellas que se caracterizan por estar mínimamente verticalizadas, tales como la ganadería, la producción de arroz, maíz, poroto, tubérculos y vegetales, donde existen miles de productores (39 mil en el caso de la ganadería) que le venden su producción a la industria (seis plantas de sacrificio) o a los mayoristas y supermercados, lo cual no les permite trasladar el incremento de sus costos a los siguientes eslabones de la cadena de comercialización.

Esta realidad trae como consecuencia que los productores se arruinen y que a mediano plazo la oferta interna disminuya, propiciando la importación siempre que el precio internacional sea menor.

En los casos que el precio internacional es mayor, a los procesadores no les queda más remedio que comprar la producción a precios más altos.

Para evitar este ciclo destructivo de la riqueza nacional se pensó en la creación de las cadenas agroalimentarias, pero que en el caso de Panamá, salvo en la cadena agroalimentaria de leche, no están operando. Luego entonces, urge que se le financie a las organizaciones de productores que estén maduras para dar el paso el establecimiento de los centros de acopio en origen, la cadena de frío y centros de abasto en todos los barrios de las ciudades terminales; pero, insisto, en manos de las organizaciones de productores, de lo contrario será “la misma jeringa con diferente pitongo”, como decía mi abuelita.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código