Entre la poesía y el teatro

Un hombre sin nombre ni edad ni domicilio se encuentra en una playa con una funcionaria pública que puede ayudarlo a entender su identidad.

Temas:

‘Al otro lado del mar’, de la escritora Jorgelina Cerritos, es dirigida por Ángel Soto y protagonizada por Teresa Díaz y Raúl Irigoyen. Se presenta el Teatro El Ángel hasta hoy domingo 19 de marzo, a las 6:00 p.m. Cortesía ‘Al otro lado del mar’, de la escritora Jorgelina Cerritos, es dirigida por Ángel Soto y protagonizada por Teresa Díaz y Raúl Irigoyen. Se presenta el Teatro El Ángel hasta hoy domingo 19 de marzo, a las 6:00 p.m. Cortesía

‘Al otro lado del mar’, de la escritora Jorgelina Cerritos, es dirigida por Ángel Soto y protagonizada por Teresa Díaz y Raúl Irigoyen. Se presenta el Teatro El Ángel hasta hoy domingo 19 de marzo, a las 6:00 p.m. Cortesía

Entre la poesía y el teatro Entre la poesía y el teatro

Entre la poesía y el teatro

Entre la poesía y el teatro Entre la poesía y el teatro

Entre la poesía y el teatro

El texto de Al otro lado del mar de la dramaturga salvadoreña Jorgelina Cerritos es elegante, efectivo y lleno de imágenes transportadoras. Sin embargo, su montaje, bajo la dirección de Ángel Sosa en el teatro El Ángel hasta el 19 de marzo, muestra cuan difícil puede ser la colaboración entre la poesía y el teatro.

Como texto, Al otro lado del mar nos recuerda la máxima de que menos es más cuando se refiere al teatro. Con una situación muy simple y bastante absurda -un hombre sin nombre, dirección, ni fecha de nacimiento busca tramitar su cédula por primera vez- el texto explora el complejo proceso que los seres humanos seguimos para construir nuestras identidades y la de los que nos rodean. En esa búsqueda es que nos posicionamos y funcionamos en nuestra sociedad. La obra transcurre en un escenario igual de simple y absurdo -una oficina de la alcaldía al borde del mar- y se desarrolla mediante los diálogos y monólogos internos de una funcionaria pública, interpretada con gran fuerza por Teresa Díaz, y el hombre en busca de su identidad, interpretado por Raúl Irigoyen.

La obra arranca con un lenguaje simple y calmado, para terminar con destellos de elegancia y esplendor. El reto para cualquier director en obras donde el lenguaje o el concepto pesan tanto es cómo añadir corporalidad a la propuesta escénica sin ahogar la belleza del texto. El patrón de moda a nivel europeo y latinoamericano es el uso de coreografías, luces y sonidos para, en parte, competir con el cine y la televisión, pero también tentar todos los sentidos de los espectadores y comunicar emociones e imágenes más efectivamente. Sin duda, la sobreutilización de estos recursos puede ahogar el texto y los conceptos, como lo vimos recientemente en obras como El mito de la gravedad. El mal uso de estos recursos puede hacer de obras de teatro un video más de MTV, si en lugar de ayudar a comunicar el mensaje, lo atacan. La propuesta de Ángel Sosa demuestra un gran respeto, hasta amor, por el texto. Sin embargo, se pierden muchísimas oportunidades de utilizar recursos para explorar la visceralidad de las imágenes de la obra. Al apostar por enfatizar la poesía, la obra utiliza recursos muy básicos que en algunos casos parecen desligados uno del otro. Los desgarradores monólogos internos de la funcionaria pública, compartidos con intensidad por Teresa Díaz, parecen pausas paralelas y no son integrados a la acción de la obra. Esto se hubiese podido lograr utilizando recursos simples y absurdos, ya que el texto y el escenario dan un generoso espacio para, como dice la funcionaria, explorar la “absurdidez”. Igualmente, el personaje del hombre en busca de nombre, aunque muestra más movimiento, no tiene la fuerza necesaria para mostrar los altos y bajos de un personaje que el texto delinea al principio como ajeno y distante para luego hacerlo sentir que es cada uno de nosotros. Muchos de los diferentes giros de este personaje no son externalizados, reduciendo el impacto de uno de los personajes más interesantes del teatro latinoamericano.

Al otro lado del mar debería convertirse en lectura obligada para estudiantes desde escuela primaria. Por allí me contaron que en Argentina los niños leen a Lorca desde cuarto grado. En Panamá, el proceso de aprendizaje y desarrollo de cultura ciudadana se facilitaría si más maestros compartiesen con sus estudiantes textos tan elegantes y poderosos como este.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

26 Abr 2017

Primer premio

5 1 8 7

BDBB

Serie: 2 Folio: 14

2o premio

0632

3er premio

1386

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código