Facebook Live: El impuesto de inmueble y el patrimonio familiar Ver más

atentado en japÓn

Detienen a fugitivo de secta terrorista

En el ataque con gas sarín en el Metro japonés murieron 13 personas, y provocó heridas a otros seis mil pasajeros.

La locura se produjo a primeras horas de la mañana. En aquel 20 de marzo de 1995, miembros de la secta apocalíptica Aum Shinrikyo (“Verdad Suprema”) entraron en varios trenes del Metro de Tokio y perforaron con las puntas afiladas de paraguas bolsas que contenían gas sarín.

El gas letal se propagó rápidamente, afectando el sistema nervioso de los viajeros. Las imágenes de personas con espuma de sangre saliéndoles de la boca dieron la vuelta al mundo. El atentado causó la muerte a 13 personas y provocó heridas a otras 6 mil. Ayer, tras 17 años, fue detenido el último de los miembros fugitivos de la secta que participó en el atentado, aunque para las víctimas, muchas de los cuales sufren todavía las consecuencias físicas, psíquicas y económicas, el caso no está todavía cerrado.

El último de los detenidos, Katsuya Takahashi, de hoy 54 años, había conseguido huir de la policía desde el atentado. Lo mismo ocurrió con otros dos de sus cómplices atrapados recientemente, uno de los ellos después de entregarse voluntariamente. La policía ha sido acusada en reiteradas ocasiones de no haber tomado lo suficientemente en serio indicaciones sobre el paradero de los autores del atentado.

Las víctimas insisten mientras tanto en que se conozcan el trasfondo y las circunstancias en las que se produjo el ataque con el gas nervioso. El cabecilla y fundador de la secta, el medio ciego Shoko Asahara, ha sido condenado a muerte junto con 12 de sus adeptos.

Desde entonces, esperan entre rejas a su ejecución. Pero Asahara, detenido en mayo de 1995, optó durante todo el proceso por callar o decir cosas sin sentido. “Cuando se produzca el proceso contra Takahashi y el resto, deberían contarlo todo”, afirmó la representante de una organización de víctimas tras conocerse la detención del último de los fugitivos. La mujer perdió a su esposo en el atentado.

Asahara, de nombre civil Chizuo Matsumoto, se aprovechó del vacío espiritual que dejaron los años del boom económico nipón que atrajo a las jóvenes generaciones del país a nuevos movimientos religiosos como “Verdad Suprema”.

Con el atentado en el Metro de Tokio, la secta buscaba evitar un registro policial en su central a los pies del monte Fuyi.

Pero críticos de la secta lamentaron que en lugar de analizar en profundidad lo ocurrido, las autoridades se hayan limitado a tachar de monstruo a Asahara. Uno de los afectados afirmó al concluir el proceso contra el líder de la secta que la sociedad japonesa tiene mucho que aprender del caso. “Las atrocidades son solo el producto final”, afirmó Yoshihiro Yasuda, un exabogado de Asahara. En lugar de ahorcar al líder de la secta, sería más importante investigar lo que llevó a los crímenes.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

INTERNET Y EL SER HUMANO El olvido y la memoria, frente a frente

Michel Gondry, el genial director de cine francés, expone en su película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) la posibilidad de usar la ciencia para borrar la memoria. Para olvidar. ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código