SALIDA DE TROPAS DE ESTADOS UNIDOS

Irak, al borde del desastre

Durante la campaña en Irak, murieron 4 mil 487 soldados de Estados Unidos y alrededor de 32 mil han resultado heridos. Los ingleses perdieron 179 hombres.

/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202gfluXo.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202gfluXo.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202gfluXo.jpg

Todo comenzó el 19 de marzo de 2003. Ese día se iniciaron los bombardeos con misiles Tomahawk sobre territorio iraquí. Las bombas provenían de los buques y submarinos de Estados Unidos (EU). Después le siguieron los ataques de la aviación. Y acabó el 18 de diciembre de 2011 cuando los últimos soldados norteamericanos abandonaron Irak. Atrás quedaban casi nueve años de ocupación tras la invasión.

CIFRAS Y FECHAS

Durante ese tiempo, han fallecido 4 mil 487 soldados de EU y casi 32 mil han resultado heridos. Las bajas en el ejército inglés fueron de 179. A estos hay que sumar 139 soldados muertos de diferentes nacionalidades de los países que formaron la coalición de la llamada Operación Libertad Iraquí.

El número de muertos civiles iraquíes nunca se ha estimado y varía según el organismo. Oscilan entre más de 100 mil a cerca de 600 mil si se incluye el período entre el 20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, cuando EU y la coalición invadieron el país.

Los argumentos esgrimidos por Estados Unidos, Reino Unido y España entre otros países para atacar Irak, fue la existencia de armas de destrucción masiva. El tiempo negó ese argumento. Desde la invasión hasta la fecha, Irak ha visto cómo los hijos varones del expresidente Saddam Hussein fueron abatidos a tiros en una vivienda en Mosul, situada al noroeste del país.

El mismo Saddam se escondió en un zulo (agujero) hasta que fue descubierto por soldados de EU el 13 de diciembre de 2003.

Posteriormente se le juzgó y condenó a muerte el 5 de noviembre. El 30 de diciembre de 2006 fue ahorcado. En el proceso de reconstrucción se aprobó la Constitución de 2005. El 15 de diciembre tuvieron lugar las primeras elecciones parlamentarias, que ganó Alianza Unida Iraquí.

En abril de 2006, Nuri al-Maliki fue designado para formar gobierno por petición del presidente Yalal Talabani. En las segundas elecciones que tuvieron lugar en marzo de 2010 ganó la lista de Allawi con 2 millones 631 mil 388 votos, que representaron el 25.87%. Mientras que al-Maliki logró 2 millones 620 mil 42 votos, que suponían el 25.76%. Al-Maliki no admitió su derrota y propuso una coalición con Alianza Nacional, también de corte chií.

Hasta noviembre de 2010, no se alcanzó un acuerdo para que al-Maliki fuera reelegido primer ministro y también que Talabani, de origen kurdo, siguiera como presidente. Talabani encargó a al-Maliki formar un nuevo gobierno el 25 de noviembre de 2010. Pero no fue hasta el 21 de diciembre de 2010 cuando el Parlamento iraquí ratificó a al-Maliki en el cargo de primer ministro.

Mientras todo esto sucedía en el ámbito político, Irak se estremecía casi a diario con virulentos atentados. Según la organización no gubernamental Iraq Body Count, el número de personas muertas de manera violenta en ese país desde marzo de 2003 hasta finales de 2011, ascienden a 162 mil. Esta organización especificó en su último informe que el 79% correspondía a civiles, mientras que hubo 9 mil 19 policías que fallecieron.

También que 3 mil 911 eran niños. Ese documento, además, señaló que Bagdad, capital de Irak, tuvo 2.5 más fallecidos que el resto del país.

De este total de muertos, Iraq Body Count atribuyó como responsables de 14 mil 705 muertes de civiles a las tropas de la Coalición a lo largo de los casi nueve años de la invasión.

FRAGILIDAD

El 18 de diciembre, los últimos soldados de EU cruzaron la frontera con Kuwait. Con esa salida se cerraba el acuerdo firmado en 2008 entre Irak y el presidente Barack Obama. Estos soldados dejaron atrás un país sumido en la fragilidad de un gobierno de coalición, además de estar compuesto por grupos sectarios, como son los suníes, chiíes y kurdos. El 19 de diciembre, el primer ministro, Nuri al-Maliki, ordenó el arresto del vicepresidente, el suní Tarequ al Hashimi, quien mantuvo una actitud crítica contra el gobierno de al-Maliki. Los cargos imputados contra Hashimi son de haber estado a cargo de los escuadrones de la muerte, quienes son los responsables de la muerte de policías y funcionarios gubernamentales.

No se llevó a cabo el arresto, ya que el vicepresidente se encontraba en el norte del país, en la zona del Kurdistán, que está bajo dominio kurdo. Desde allí, Hashimi alegó que los cargos presentados en su contra están motivados por cuestiones políticas. Y las autoridades kurdas se niegan a entregarlo al gobierno central.

Tal es la tensión que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha pedido a las partes que intenten llegar a un acuerdo a través del “diálogo”. Por su parte, el portavoz de Ban, Martin Nesirky, afirmó que “es esencial que las disputas políticas se resuelvan de forma que se respete la Constitución y sus principios de separación de poderes, el imperio de la ley y un sistema judicial independiente”.

En medio de esta situación, Ayad Allawi, quien ostentó el cargo de primer ministro del 28 de mayo de 2004 hasta el 7 de abril de 2005, ha solicitado ayuda a Estados Unidos. Este político regresó a Irak después de la caída del régimen de Saddam Hussein y se incorporó al Consejo de Gobierno Interino en 2003. En 2004, consiguió el voto unánime para convertirse en primer ministro interino. Allawi preside el partido Iraqiya, que venció en las elecciones de 2010, pero que no alcanzó el suficiente apoyo parlamentario para gobernar. Este político declaró que Irak se encuentra “al borde del desastre”.

Además, añadió que “Irak se dirige hacia una autocracia sectaria que acarrea el peligro de una devastadora guerra civil”, según publicó el periódico New York Times. Para Allawi, “la retirada estadounidense puede dejarnos con el Irak de nuestras pesadillas: un país en el que un ejército parcial proteja a un régimen sectario y egoísta en lugar de al pueblo o a la Constitución”. También declaró que los opositores al primer ministro al-Maliki son acosados e intimidados.

Por estos motivos solicitó ayuda a Estados Unidos para crear un gobierno de unidad nacional. Y también alertó que para evitar que los yacimientos de petróleo, que son una de las mayores riquezas del país, puedan “acabar en manos de una élite corrupta”.

En medio de la disputa entre el primer ministro chií Nuri al-Maliki y el vicepresidente suní Ayad Hashimi, refugiado en Suleimaniah, feudo del presidente Yalal Talabani, la población sufre violentos atentados. Como los 10 ataques terroristas coordinados que tuvieron lugar a primeras horas de la mañana del pasado 22 de diciembre, en diferentes barrios de Bagdad.

Al Qaeda se ha adjudicado la autoría de estos atentados que les han costado la vida a 72 personas y han dejado heridas a otras 185. Los objetivos eran civiles y se colocaron junto a escuelas y agencias anticorrupción.

Tras la salida de las tropas de EU, Irak ha demostrado que las diferencias entre chiíes que representan el 60% de la población, suníes que son el 20% y kurdos que ascienden a un 17%, se han acentuado hasta el borde del desastre.

UN ESTADO DOMINADO POR CHIÍES

Muchos expertos consideran que el primer ministro chií Nuri al-Maliki está intentado crear un Estado controlado por este sector de la población y dejar atrás el actual gobierno de alianza. Los chiíes fueron tratados como ciudadanos de segunda durante el régimen de Saddam Hussein, que era suní. A pesar de estas especulaciones provocadas por las últimas actuaciones de al-Maliki, Estados Unidos ha decidido vender armas a Irak por valor de 11 mil millones de dólares, según informó la edición digital del periódico The New York Times.

Esta venta incluiría chalecos antibala, cascos, munición, así como vehículos y entrenamiento militar. Analistas estiman que esas armas podrían servir para afianzar a al-Maliki en el poder si logra excluir a los suníes del gobierno. Muchos políticos iraquíes estiman que el ejército es sectario, ya que porta la bandera chií y no la nacional. Además los suníes abogan por la unidad nacional, mientras los chiíes estrechan lazos con Irán, cuya mayoría también es chií.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código