DEMOCRACIA Y VIOLENCIA

La protesta egipcia tiene varias caras

La crisis estrangula a la población. Por ejemplo en Luxor, que vive del turismo, los hoteles solo tienen 2% de ocupación.
REUTERS. REUTERS.
REUTERS.

El movimiento de protesta islamista de Egipto tiene muchas caras. A él pertenecen tanto mujeres que rezan pacíficamente por la restauración del depuesto presidente Mohamed Morsi, como militantes salafistas.

En medio de este violento verano egipcio tampoco sirven las categorías de izquierda/derecha, religioso/liberal. Hay islamistas en ambas partes del conflicto. Y muchos egipcios que quieren un estilo de vida liberal sin prescripciones religiosas, olvidan su postura liberal cuando se trata de aguantar la libertad de expresión de los adversarios políticos.

Esto último es una de las cosas que frustró profundamente a los mediadores de la Unión Europea y Estados Unidos que a principios de mes intentaron en vano mediar entre los Hermanos Musulmanes y los nuevos gobernantes.

“Se veía que querían enfrentarse. El primer ministro era catastrófico y como un predicador repetía una y otra vez: ´Con esta gente no se puede negociar”, afirmó el senador estadounidense Lindsey Graham, uno de los políticos occidentales que hasta el último minuto intentó evitar un derramamiento de sangre.

“Alianza contra el golpe”, así se llama el grupo de partidos islámicos que lucha para que Morsi, que fue derrocado por el Ejército, sea restituido en el poder. El nombre suena democrático y moderno. Y también las proclamas de la alianza, que se presenta como víctima de un brutal aparato de represión estatal, hacen pensar que está respaldada por activistas que luchan por los valores fundamentales de la democracia: libertad de expresión y reunión y respeto al voto de los electores.

Pero los adversarios del gobierno interino también tienen otra cara.

El miércoles se registró un número de muertos tan elevado en el desalojo de campamentos de seguidores de Morsi en parte porque, poco después de que comenzara la operación, a las fuerzas de seguridad les dispararon desde los edificios cercanos. Y según las informaciones de numerosos testigos, es poco creíble que los seguidores de esa “alianza” no hayan tenido nada que ver con los ataques contra iglesias y comisarías policiales.

Los Hermanos Musulmanes aseguran que no ordenaron los ataques de salafistas armados contra edificios oficiales en el norte de la península del Sinaí.

Pero la organización islámica tiene relaciones que llegan hasta esos grupos. Mohammed al Beltagi, miembro de la cúpula de los Hermanos Musulmanes, aseguró hace poco que la violencia en el Sinaí “acabará en el momento en que Morsi vuelva”. Además, el grupo tampoco tiene escrúpulos en presentar a los yihadistas y sus lanzagranadas como una de sus bazas en el conflicto contra el nuevo gobierno.

A la alianza que apoya a Morsi pertenecen, además de los Hermanos Musulmanes, la antigua organización terrorista Gamaa Islamiya, el movimiento del encarcelado salafista Hasim Abu Islmail, y también los partidos Al Wasat y Al Watan. Por el contrario, el partido islamista Egipto Fuerte y el partido salafista Al Nur se han puesto de lado de los opositores a Morsi, aunque sin apoyar la violenta actuación de las fuerzas de seguridad contra los Hermanos Musulmanes.

El partido Al Nur fue la segunda fuerza más votada en las elecciones parlamentarias celebradas después del derrocamiento de Hosni Mubarak, solo por detrás de los Hermanos Musulmanes.

La inicial cooperación entre ambos partidos se rompió en 2012. Los salafistas acusaron a los Hermanos Musulmanes de no estar dispuestos a compartir el poder.

En realidad, el conflicto actual trata sobre todo de poder y competencias gubernamentales, y no tanto sobre lo piadosos que sea uno u otro político. También entre los adversarios de Morsi hay muchas mujeres con velo y hombres religiosos.

El gobierno interino ha dado en los últimos días varias ruedas de prensa en las que se ha quejado amargamente sobre las críticas de Occidente respecto a su dura respuesta contra los islamistas. Sus palabras caen bien entre los muchos egipcios que creen en una “teoría de la conspiración entre Estados Unidos y los Hermanos Musulmanes”.

Sin embargo, para los analistas esa postura no es la más adecuada. Y es que cuanto más duren los sangrientos disturbios, más difíciles serán las condiciones de vida para los egipcios.

Sin ir más lejos, en Luxor, que vive principalmente del turismo, en la actualidad tan solo hay una ocupación hotelera de 2%.

Mueren 38 reos islamistas

Unos 38 partidarios de los Hermanos Musulmanes murieron ayer domingo en confusas circunstancias en una prisión egipcia, en una jornada en la que el líder del ejército advirtió de que no tolerará la violencia e instó a los islamistas a dejar las protestas.Las últimas cifras del Gobierno señalan que al menos 830 personas han muerto desde el miércoles en los enfrentamientos entre los seguidores del depuesto Mohamed Morsi y las fuerzas de seguridad. El Ministerio del Interior dijo que un grupo de detenidos intentó escapar de una prisión, y agregó que un número indeterminado de personas murió asfixiado por gases lacrimógenos luego de que la policía intentara liberar a un oficial tomado como rehén. Tres fuentes dijeron que el número de muertos era de 38.

REUTERS

Más noticias de Mundo

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código