RECORDATORIO

La partida de un patriota

FERNANDO GUARDIA JAÉN s.j.
En esta epoca se reproducen en grandes cantidades.ESPECIAL PARA LA ... En esta epoca se reproducen en grandes cantidades.ESPECIAL PARA LA ...
En esta epoca se reproducen en grandes cantidades.ESPECIAL PARA LA ...

Estábamos revisando unos viejos documentos en búsqueda de información sobre la participación de un gran panameño, Fernando Guardia Grimaldo, en la creación del sistema judicial panameño, cuando nos avisaron de la repentina desaparición del padre Fernando Guardia Jaén, s.j., hijo de aquel genial abogado de principios de siglo. Se nos fue para siempre esta mañana, en Penonomé, hoy, domingo 6 de julio. Nuestro amigo y mentor, el P. Guardia, había viajado al interior para departir con sus familiares, en ocasión de celebrar el octogésimo octavo onomástico de su nacimiento. La noticia de su fallecimiento ha causado en nosotros profundo dolor, acrecentado por la cercanía que en los últimos años habíamos mantenido con este pundonoroso jesuita e insigne patriota. En época reciente, fue uno de los impulsores del libro Los Jesuitas y sus obras en Panamá. En todo, amar y servir, y acariciaba la ilusión de ver publicada una obra sobre su padre, don Fernando Guardia Grimaldo, quien pasó a mejor vida en 1931, y fue reconocido como “El magistrado impoluto”.

Hace poco, luego del triunfo electoral de Juan Carlos Varela, apreciamos una significativa fotografía tomada durante la eucaristía celebrada en el Colegio Javier, con la participación de los alumnos y los jesuitas, entre los que se distinguía el P. Guardia Jaén. La foto captó la escena en que el religioso tomaba de los hombros al presidente electo Varela, felicitándolo, mientras le instaba a apegarse a las enseñanzas ignacianas recibidas en ese colegio.

Confieso que yo, Manuel Cambra, llamé al P. Fernando y le dije: “Tienes que convertirte desde ahora en la voz que hable a la conciencia de Juan Carlos Varela. Él tiene que cumplir todo lo que prometió, sobre todo en lo referente al gobierno honesto y transparente, y el bien común”. Se lo dije por teléfono y se lo escribí en un mensaje que le llevó mi asociada, Nadhji Arjona. Luego, me llamó y me preguntó si yo quería que él le entregara ese documento al presidente Varela. Le contesté que él se lo podía decir de su viva voz.

Nuestras mentes se llenan de inmediato, también, al recordar las gestas patrióticas y los riesgos que corrió el P. Guardia durante la lucha por la democratización del país; algunas de estas quedaron plasmadas en nuestro libro Cuando la libertad se vistió de blanco... Otras fueron recogidas en sus homilías y pronunciamientos compilados en el libro del P. Fernando Guardia Clamor por la Libertad. Muchos han escrito y otros más escribirán acerca de sus luchas, sus logros, su legado. En los exalumnos del Colegio Javier quedó la formación auténtica del bien al prójimo, a través del Servicio Social. En todo cuanto hizo, Fernando Guardia Jaén, s.j., entregó su ser, desinteresadamente y hasta el último día de su vida. Frecuentemente lo podíamos encontrar en las oficinas del Instituto Panameño de Educación por Radio (IPER), que difunde el programa El maestro en casa, creación suya, ubicado en el edificio de la Arquidiócesis de Panamá, o en las oficinas de esta institución en Penonomé. O bien en la residencia jesuita que está detrás del Colegio Javier, en la Ciudad del Saber en Clayton. Amaba con locura a su Penonomé que le vio nacer y crecer. Allá viajaba con regularidad para disfrutar de los aires sanos de los campos coclesanos y de la buena conversación con sus familiares y amigos. Cada domingo era esperado con cariño en Ciruelito, donde oficiaba la santa misa y departía con los feligreses.

Era humilde, penonomeño de corazón, con extraordinarias narraciones familiares y búsqueda de información sobre sus antepasados. Sintió de cerca, además, el valor de la tarea emprendida por monseñor Marcos G. McGrath (†) cuando participó en el Concilio Vaticano II. El padre Guardia, desde entonces, coadyuvó en el acercamiento que ha hecho posible en nuestro país el Diálogo Judeo-Católico.

Sin duda, se harán muchos homenajes a su memoria. Fue un religioso muy especial, que se identificaba con el vibrar popular, humilde y jamás se apartó de esa línea con los pobres. Creía en el bien, creía en las relaciones humanas y se esforzaba por ponerlas en prácticas en acciones dotadas de humildad y también, en otras tareas favorecidas con su poderoso intelecto. Podemos asegurar que Fernando Guardia Jaén “en todo amó y sirvió”. Sea bendita por siempre su memoria.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código