AUSENCIA DE UN PLAN DE MANEJO

El sitio Ancón y la nueva ciudad: Orlando Acosta Patiño

El sitio Ancón y la nueva ciudad: Orlando Acosta Patiño El sitio Ancón y la nueva ciudad: Orlando Acosta Patiño
El sitio Ancón y la nueva ciudad: Orlando Acosta Patiño

Carmen Mena García, en su publicación titulada Traslado y reconstrucción de la nueva ciudad de Panamá (1673), extraído de las Actas del XII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, celebrado en Birmingham, Reino Unido, entre el 21 y 26 de agosto de 1995, proporciona información sobre la relación de la toponimia de Ancón con el nuevo sitio fundacional de la ciudad de Panamá. En su obra documenta y analiza los hechos que sustentan el emplazamiento de Panamá, la Nueva junto al cerro Ancón, dos leguas al occidente de Panamá la Vieja. Para finales del siglo XVII, la referencia del nombre del sitio de Ancón ya sonaba entre las voces de la nueva ciudad a orillas del Pacífico. El asunto del nombre de Ancón y la relación con la nueva ciudad tendrá, este 2015, 496 años de historia documentada.

Ahora, El Chorrillo –cuyo nombre tiene relación con el cerro Ancón– está de moda, y sus sabores, que nos trae la Alcaldía, me sirven de sazón para traer a punto el guiso del cerro. Lejos de la paila de patacones, considero pertinente traer al plano público y, en particular, a oídos de la administración de la ciudad, el asunto de la primera reserva natural declarada por la Alcaldía. Al cerro se le reconocen valores naturales y culturales, mediante el Acuerdo Municipal No. 157, del 31 de julio de 2001.

Su área, aún sin medir, es de aproximadamente 72 hectáreas y se encuentra localizada en el centro de la ciudad y a orillas del Canal. Luego de haber revertido, hace más de 30 años, por ejecución del Tratado del Canal, y de tener al menos 15 años de protección, sigue sin un plan de manejo que permita administrar los recursos naturales y culturales del área. Un plan de este tipo desarrollaría programas para el manejo de la basura, accesibilidad y horarios; educación ambiental y cultural; pautas de conductas del visitante en la reserva natural; y planes de negocio, con actividades económicas que pagarían los gastos administrativos. El plan de manejo pondría al lugar, junto con el abandonado Mi Pueblito, en la línea de competencia como los sitios más visitados por los turistas en la ciudad de Panamá. No hay duda de que esta tarea es más compleja que adobar mariscos.

Bajo la importancia de la celebración del aniversario 496 de la vieja ciudad, la agenda municipal se diluye –como en Navidad y en Carnaval– en conciertos y propuestas efímeras, sin lograr –más allá de prender fogones en El Chorrillo– articular un legado que trascienda. La misión declarada en el sitio web del Municipio de Panamá de “crear una ciudad equitativa, limpia, segura, próspera, culta, sana, educada, democrática, participativa, ordenada, moderna y armónica, para beneficio de la ciudadanía” no logra calar, debido a la ausencia de un plan de manejo para la reserva natural del cerro Ancón.

La posibilidad de catalizar los esfuerzos técnicos–institucionales y políticos en el contexto de las regulaciones de ambiente, como la Ley del Ministerio de Ambiente, el Sistema Nacional de Áreas Protegidas y aspectos de co manejo es una oportunidad real. La miopía o falta de “garra” política por parte del Municipio de Panamá es lo que parece gravitar sobre el futuro del área protegida, en términos de concertar estos intereses y actores para validar el plan, bajo una visión de sostenibilidad ambiental que tiene un fuerte potencial turístico. Dice haber interés y sensibilidad ambiental desde la vicealcaldía, cuya representante, proveniente de una ejecutoria pública en defensa del ambiente y, desde la plataforma de una sociedad civil, fue lanzada al escenario político. Sra. vicealcaldesa, usted tiene un compromiso.

¿Qué falta? En mi opinión, falta visión y liderazgo de los administradores y políticos de la ciudad que no han sido capaces de ver la oportunidad de catalizar la participación de una complejidad de actores institucionales, y de la sociedad civil para generar un plan de manejo para el cerro Ancón. Ahora es cuando se requiere evidenciar el esfuerzo de actores, como la Asociación para la Conservación de la Naturaleza y la Asociación de Residentes de Quarry Heights que, de forma conjunta, concertaron recursos para consultar a la Autoridad Nacional del Ambiente –hoy Ministerio de Ambiente–, a la Autoridad del Canal de Panamá, al Instituto Smithsonian, y al Ministerio de Economía y Finanzas, una propuesta de plan de manejo, esfuerzo que no tuvo éxito. De ello quedó un borrador discutido, pero ausente de la bendición política para ser sustentado, adoptado y ejecutado.

Mientras los pájaros, los ñeques, los armadillos y los árboles no tengan voto, el cerro Ancón seguirá afirmando el eufemismo de ser la primera reserva natural de la Alcaldía de Panamá, al garete y sujeto a los vaivenes de los intereses de las empresas transmisoras de señales de radio y televisión que tienen negocio en su cima.

Señor alcalde y señora vicealcaldesa, urge promover la formulación del plan de manejo de la reserva natural del cerro Ancón, como regalo que trascienda a la ciudad, en sus 496 años de historia natural y cultural.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

23 Ago 2017

Primer premio

8 3 0 1

ACCD

Serie: 19 Folio: 11

2o premio

3552

3er premio

1426

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código