MEMORIA HISTÓRICA

Antesala de la invasión del 20 de diciembre: Israel Gordón Canto

La memoria histórica y social de Panamá jamás debe de olvidar lo ocurrido el 20 de diciembre de 1989. Es una fecha de mucha tristeza para miles de familias panameñas que vieron cómo, a través de una agresión militar escenificada por Estados Unidos (EU), se fueron sus hijos, sobrinos, hermanos y esposos para jamás regresar.

Los nacidos después de ese acontecimiento desconocen esa parte de la historia, y por lo general solo lo asocian a la existencia y desmantelamiento de una dictadura militar, y a la captura y encarcelamiento de un general, sin saber su costo social. El precio pagado fue sumamente alto para el pueblo panameño.

Con la invasión militar se lesionaron todos los derechos internacionales de respeto a la soberanía nacional de nuestro país; y previo a ella el pueblo sufrió en carne propia una agresión económica por casi tres años.

¿Cómo olvidar las principales medidas económicas que aplicó el país más poderoso del mundo contra uno de los más pequeños? Entre estas, se eliminó la ayuda económica establecida en los programas de las agencias internacionales, se suspendió a Panamá de la participación en los acuerdos preferenciales de comercio, y se lo excluyó de la iniciativa de la Cuenca del Caribe.

Además, EU ordenó a las empresas transnacionales de su país ubicadas aquí que incumplieran sus deberes fiscales con el gobierno; se congelaron los depósitos del Banco Nacional en bancos de EU y se bloqueó la transferencia de recursos monetarios de esa nación a la nuestra. Por si fuera poco, el Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró que Panamá no recibiría ayuda monetaria de dicho organismo.

Todas estas medidas generaron problemas en el segundo semestre de 1987, con el pago de la planilla del sector público, y condujeron a una reducción en el gasto del consumo y disminución de los depósitos internos del Sistema Bancario Nacional (SBN).

Para 1988, la agresión económica tomó una gran dimensión con el cierre, por mes y medio, del SBN, lo que alteró aún más los patrones de conducta de los consumidores y empresas privadas y cercenó una parte importante de la masa monetaria local. Esto a su vez se tradujo en la reducción de las principales actividades económicas, en la contracción de dinero circulante para financiar la producción nacional, lo que repercutió en el cierre de pequeñas y medianas empresas, en una disminución de la jornada laboral, en otorgamiento de licencias sin sueldo a los trabajadores, pago de remuneraciones diferidas o pagos parciales.

En fin, se produjo una creciente tendencia al desempleo masivo, que repercutió adversamente en la masa sujeta a cotización en la Caja de Seguro Social e hizo descender los ingresos por contribución de cuotas obrero-patronales.

En 1988 el PIB registró una tasa negativa de 20.1% con respecto a 1987, y la tasa de desocupación del país fue de 16.0%. Según estimación del Ministerio de Economía, desde el punto de vista de agregado macroeconómicos, para ese año la inversión total representaba el 10% de lo invertido en 1987.

Todas estas medidas restringieron en forma significativa el nivel de excedente disponible destinado a la inversión pública y privada. Por lo tanto, lo más probable es que incidieron en los indicadores de salud de la población.

El 20 de diciembre de 1989 está presente en las generaciones que vivimos esa barbaridad y, por la memoria de los miles de fallecidos, debe constituirse en un día de duelo nacional.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código