NATURALEZA

Conciencia verde: Isabel Revollón Santamaría

Durante mi estancia en Punta Galeta, mientras participaba del VII seminario-taller sobre ecosistemas marinos y costeros del Caribe para docentes de ciencias naturales, ocurrieron dos eventos naturales en distintos puntos del continente americano: un sismo de 8.3 grados que sacudió Chile, lo que provocó una alerta de tsunami para el área del océano Pacífico, y otro sismo, de menor intensidad, aquí en nuestro país, específicamente en la provincia de Chiriquí. Aunque ninguno de estos eventos fuese producto de las malas andanzas ambientales de los seres humanos, no dejamos pasar las irónicas advertencias que la naturaleza nos hace y su vínculo con lo vivido durante prácticamente 15 días en Punta Galeta.

Hace falta que nos zambullamos, de modo más práctico, en ese intrincado universo de estructuras dentro de estructuras que mueven a los organismos que habitamos esta tierra. Las experiencias por las que atravesamos de la mano de los especialistas convocados para este seminario por el Instituto Smithsonian, son parte de ello. Mediante las sencillas, pero ricas sesiones de campo, las entretenidas dinámicas de grupo y los apasionados recuentos de una labor acuciosamente científica se nos movió y conmovió hasta los límites de un maravilloso asombro ante la increíble dialéctica de la naturaleza. Todos dependemos de todos y viceversa. En la explicación precisa del funcionamiento de las partes de ese todo se vislumbra su fragilidad: la ruptura o daño en uno de los eslabones de esa cadena verde, tallos y hojas, animales y plantas –cadena que no comprime ni limita porque es nuestra vida– desencaja de manera imperceptible a ojos ingenuos todo el panorama.

Lamentablemente, vivimos en la exigencia de lo inmediato. Si no percibimos afectación directa, personal, descartamos el desastre. Después de todo, ¿qué significa la desaparición de varias especies de ranas a nivel regional, por causa de un hongo que –sutil ironía– a lo mejor se originó de incautos jugueteos humanos? Ese apego inacabable por el dinero, so pretexto de un desarrollo insostenible, vuelve a nuestras autoridades convenientemente ignorantes de leyes bien elaboradas.

Para no caer en errores de buena fe, nos queda pactar una responsable iniciativa personal, una especie de compromiso con nuestra voluntad por mejorar o conservar lo poco que vamos dejándole a la naturaleza. Una educación ambiental cimentada en alternativas a la depredación ecológica, la promoción del ejercicio de la ciencia ciudadana individual y colectiva que estimule el aprendizaje consciente, son algunas de las lecciones que nos llevamos de este seminario. Para el Instituto Smithsonian es una labor que ya lleva siete años. Cada vez hay más certeza de la responsabilidad que nos cabe en el cambio climático; nos hemos convertido en los arquitectos de nuestra extinción y la tierra se encarga de recordárnoslo de tanto en tanto.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código