CONSULTA CIUDADANA

Constituyente y salud: Mauro Zúñiga Arauz

En un proceso constituyente, es decir, en la elaboración de un nuevo pacto social, cada ciudadano debe escribir una letra en el documento final de la nueva Constitución. La constituyente es, por lo tanto, un proceso participativo e incluyente entre los hombres y mujeres libres e iguales. El manuscrito que resulta, que ha de ser por consenso, debe ser aceptado y respetado por todos. El concepto de hombres y mujeres libres e iguales en la formación del pacto social, lo acuñó el filósofo liberal John Rawls, quien fuera profesor de filosofía política en la Universidad de Harvard. Sostenía, con gran lucidez, que si alguien se quedaba excluido de ese proceso, no lo iba a sentir como propio y por, tanto, corría el riesgo de no respetarlo.

En este proceso constituyente hay varios mitos, de los cuales voy a mencionar dos. En primer lugar, que la elaboración de una nueva Constitución es un tema jurídico, por tanto, sujeto únicamente a la opinión de sus especialistas, los abogados; y segundo, que los encargados de representar a la sociedad en ese proceso son los partidos políticos. Estos dos mitos, muy generalizados entre nosotros, han hecho que los ciudadanos no vean al proceso constituyente como algo propio, sino como un tema ajeno, con exclusividad en otros estadios. Los abogados son los encargados de estudiar la Constitución, los códigos y las leyes, pero no para hacerlas. Por eso vemos el papelón que están haciendo los notables, a quienes el Excelentísimo los ungió, con poderes divinos, para revisar la Constitución de la A a la Z; cuando deben saber, porque ingenuos no son, que el documento final de las reformas ya está elaborado y será aprobado sin chistar por la Asamblea. Lo que sí están enviando estos notables “notables” es el mensaje de que la Constitución se puede modificar autocráticamente. Por otro lado, los partidos políticos, especímenes en vías de extinción en la mayoría de los países del mundo, han perdido, no solo la credibilidad, sino la moral pública para que les confiemos un tema que ha de cambiar todas las reglas del juego social. ¿Cómo van a participar si ellos son parte del problema? A todos ellos, sin excepción, se debe la tragedia que hoy vivimos y la llegada al poder del nuevo dictador.

Sobre el tema salud hay tantas contradicciones que hoy solo pasaré a mencionarlas. Un tema grande se llama salud y otro, enfermedad. En las constituciones políticas de Panamá (artículos 92 y 93 de la de 1946; artículos 103 a 110 de la de 1972 y en todas sus reformas) hay un enorme vacío sobre el concepto salud. Se le entrega al Minsa la responsabilidad de este tema y se involucran a otros ministerios de manera etérea. Como si la salud fuera un ente aparte al desarrollo del país. Creo que al Minsa se le debe llamar Ministerio de Atención a la Enfermedad, porque aparte de la vacunación como medida preventiva en las enfermedades infecto contagiosas, orienta todo su esfuerzo en la curación. Es claro, por ejemplo, de que uno de los objetivos centrales de ese ministerio es la construcción de hospitales, los que, aparte de significar una gran coima para el ministro, representa el fracaso del Estado en impedir que la gente se enferme mucho y se muera prematuramente. Cada vez que ingresa un paciente a la sección de hemodiálisis es señal de una falta para impedir que ese paciente desarrolle hipertensión arterial o diabetes mellitus, las dos causas más frecuentes de insuficiencia renal crónica. Todas las enfermedades crónicas transmisibles y no transmisibles (infartos cardiacos, eventos cerebro vasculares, cáncer, etc.) son evitables. Hay muy pocas enfermedades que se deben exclusivamente a la herencia. ¿Cómo se evitan? Reduciendo el estrés, la pandemia del siglo XXI. ¿Cómo se evita el estrés? Mejorando las relaciones y condiciones sociales. Hasta allá no llegan las funciones del Minsa.

Es una idea generalizada de que los técnicos en la administración de la gestión médica junto a los profesionales de la medicina son los únicos facultados para hablar de salud. Sucede algo parecido a los abogados en el tema constituyente. Los administradores saben administrar los recursos para atender la enfermedad. Los médicos y demás profesionales de la salud conocemos las enfermedades y su manejo, pero ni los unos ni los otros conocen lo que es salud. En todos estos programas que desarrollan los “sabios” se deja por fuera al actor principal del proceso salud enfermedad: el ser humano. Nunca se le pide su opinión. Nunca se le invita a participar no solo en la gestión propiamente tal, sino en todas las condicionantes y determinantes actuales de ese proceso. ¿Cómo va a ver salud con hambre? ¿Cómo va a haber salud con desempleo, subempleo o empleo precario? ¿Cómo va a haber salud con las angustias diarias? ¿Con las grandes inequidades sociales? ¿Con un sistema educativo impuesto y acrítico? ¿Con una industria cultural que nos invita a no pensar? ¿Con un daño irreversible al ambiente? Y, sobre todo, ¿cómo va a haber salud en una sociedad con miedo a la autocracia de su propio Gobierno y a la inseguridad ciudadana. No puede haber salud con la incertidumbre de una monstruosa deuda externa que solo engorda los bolsillos de los gobernantes. Todos estos temas, y muchos otros, están ausentes del debate sobre salud. Al actual sistema que vive y se enriquece de la enfermedad, le conviene que las cosas se mantengan como están. Más pacientes, más dinero. Iniciar un proceso constituyente que signifique revertir la enfermedad hacia la salud sería un golpe mortal para los que lucran de la última. Por eso abrogamos por una constituyente: para que todos los panameños se entreguen a definir el origen de la desviación de la salud y de la enfermedad y emprendan la lucha por su propio bienestar.

PD: saltó la liebre. El Excelentísimo confesó que es Harry Potter: el mago que desaparece los millones del Estado sin que nos demos cuenta. Buena esa Ricardito, vas bien. Muy bien.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Tu suscripción viene con regalo este fin de año.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

04 Dic 2016

Primer premio

6 6 8 1

ABDC

Serie: 5 Folio: 10

2o premio

1325

3er premio

4063

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código