EDUCACIÓN

Enseñanzas del trimestre: Aramís Averza Colamarco

Finaliza el primer año con el sistema trimestral. Luego de lo vivido en carne propia y por muchos de mis colegas que tienen hijos dentro del sistema educativo, quisiéramos ofrecer nuestra opinión y recomendaciones al respecto.

De manera general, nos parece que ha sido positivo, de hecho los cambios entre trimestre fueron menos traumáticos con una semana de vacaciones, pero sucedieron algunas cosas que deben ser mejoradas. El sistema supuestamente incluía el incrementar los minutos de clases a 50 o 60, de manera que el docente luego de su traslado al salón, revisión de la asistencia y rezar, si fuera necesario, dispusiera de más tiempo para las explicaciones y, sobre todo, para practicar o repasar el material ofrecido. De igual manera, se habló de que se reduciría el número de materias, para hacer énfasis en aquellas de importancia real para el futuro.

Lamentablemente, en muchas escuelas no se hizo ni lo uno ni lo otro; mantuvieron el mismo número de materias, con horas de clase cortas, lo que trajo como consecuencia un desmadre académico. A ello hay que adicionarle el hecho de que muchos “docentes”, descontentos con el nuevo sistema, la enfilaron contra los estudiantes (que no tienen culpa de nada), por lo que hubo un incremento desmedido y espantoso de fracasos.

Se supone que los docentes recibieron seminarios correspondientes, en los que se les indicó que lo ideal era que al final de cada mes aplicaran un examen sobre el material ofrecido, para hacerlo más digerible, y que al final del trimestre la suma de los tres exámenes mensuales constituyera la nota trimestral. Lamentablemente, esto –salvo pocas excepciones– no se hizo y, como era de esperar, se aplicaron exámenes trimestrales tipo “universitarios”.

El Meduca debe centuplicar sus esfuerzos para actualizar adecuadamente a los docentes; amén de informarles que el objeto de la educación y el porqué de su empleo, son los estudiantes. Ellos no tienen la culpa de nada, simplemente, son jóvenes que acuden a las escuelas y tenemos que respetarlos, jamás maltratarlos. La verdad, creo que hay que sensibilizar más a los docentes. Hay unos muy buenos, pero existe una cantidad importante de ellos que necesitan revalorizarse o que, simplemente, deberían salir del sistema.

Además de esto, el Meduca debe imponer el incremento de minutos en la hora de clase, para que el docente y los estudiantes cuenten con más tiempo de interrelación y se facilite la posibilidad de dedicarse más a las clases, a las prácticas, a los repasos y a las pruebas formativas.

Una manera de lograrlo sería que el Meduca le pidiera a todos los colegios sus horarios, con sus materias. Adicionalmente –como el papel lo aguanta todo–, al Meduca le tocaría hacer las respectivas validaciones presenciales de dichos horarios, con el fin de ir adecuando el sistema y a los docentes al trimestre.

La adecuación se logra con entrenamiento (seminarios) y la validación con supervisión permanente. Solo así podemos pensar en cambiar un sistema educativo, por el bien de nuestros estudiantes, que son el porqué y el para qué de la educación escolar.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código