CASTIGO PARA LA CORRUPCIÓN

Como en ‘Fuenteovejuna’: Domingo M. González

El hábito de la lectura procurado en las escuelas es asunto del pasado. Plenilunio, Platero y yo, El príncipe, El hombre mediocre, Hacia una moral sin dogma, entre otros, eran algunos libros que se facilitaban en clases, no solo para crear el hábito de la lectura, igual contribuía a la formación ciudadana del alumno. De las leídas en mi momento de estudiante, recuerdo Fuenteovejuna del escritor Lope de Vega.

Recuerdo era “Fuenteovejuna”, un pueblo en tiempo de los Reyes Católicos, en el que se daban hechos reales de opresión, atropellos e injusticias por parte del comendador Fernán Gómez de Guzmán, quien gobernaba al pueblo irrespetando las leyes y abusando del poder, hasta llegar a la lujuria. Y como todo tiene su final, el pueblo harto de robos, abusos, atropellos, injusticia y crueldades, un buen día decide unirse y tomarse la justicia por sus manos, resolviendo invadir la casa del comendador, a quien matan a pedradas.

Las “autoridades” llegadas al pueblo, tras averiguar quien había matado a Gómez de Guzmán, no pudieron sacar a hombres, mujeres y niños más que una respuesta: “Fuenteovejuna lo hizo”. Y ¿Quién es Fuenteovejuna? Todo el pueblo a una. Entonces el conflicto social entre poderosos y oprimidos terminó de esta manera, y los Reyes Católicos ante la solicitud de perdón del pueblo, los exime, al considerar que era imposible determinar la identidad del culpable. El triunfo del honor de la gente sencilla -nobleza no equivale a honor- como valor de la vida honrada, pudo sublimarse sobre el abuso del poder y la traición, y entenderlo era lo que pretendían nuestros educadores entonces.

Como Fernán Gómez de Guzmán, nuestro país tuvo sus comendadores en las personas de Omar Torrijos, Rubén Darío Paredes, Manuel Antonio Noriega y Ricardo Martinelli, quienes como en “Fuenteovejuna”, abusaron del poder. Sin embargo, el final de cada uno no fue similar al de “Fuenteovejuna”. El primero terminó casi como aquel, el segundo, con la permisividad de la sociedad, sigue pasando agachado, el tercero, después de recorrer cárceles en el exterior, está recluido en el penal El Renacer, y el último anda fugitivo. ¿A que atribuye usted su fuga?

Honor y honradez popular deben estar presentes para exigir su captura, no obstante, creo que la anomia en la mayoritaria población panameña -ausente en “Fuenteovejuna”-, solapadamente prefiere la continuidad de la corrupción y corruptela. Ambas están presentes en la politiquería, y que para hacerse del poder, comparten con el elector, y una vez alcanzado este, se extiende a las autoridades -diputados, magistrados, jueces, ministros, directores, jefes, etc.- quienes la negocian y/o comunican a la población organizada o no, llámense: “empresarios emprendedores”, funcionarios, educadores, estudiantes, bomberos, policías, taxistas, sindicalistas, menesterosos, etc.

El escenario es la comunidad, llegando inclusive a lugares de residencia, como son los P.H., donde cofradías vitalicias manipulan el dinero ajeno a su antojo y al margen de la ley. Estos, reitero, tienen en contra las obras de las iglesias, hogares y escuelas, quienes ven con permisividad los hechos, y nada aportan para detenerlo o impedirlo.

Siglos después de la muerte de Fernán Gómez de Guzmán, vemos como los modernos comendadores cuentan con abogados, -ausentes en “Fuenteovejuna”- quienes haciendo gala del lema: “es preferible un mal arreglo a un buen juicio”, y despreciando la verdad justiciera, eligen auxiliar a la impunidad. En “Fuenteovejuna” creo hubieran corrido la suerte del comendador.

Quiera Dios que Ricardo Martinelli, comendador fugitivo, no logre a través de subterfugios legales burlar la justicia. Usar a la “Tremenda Corte” como burladero de la justicia fue programado desde que unánimemente los diputados impusieran su inconstitucional Ley 55. Las iguales excusas de la “Tremenda Corte”, al alegar no tener dinero para aplicar la justicia que lleve tras las rejas al fugitivo junto con su confabulada ladronesca, creo no es de buen gusto en la nación, que condena la depredación que llegó a incrementar con dineros del pueblo las cuentas bancarias de ricos, y dio origen a “nuevos ricos”.

Aunque la población de Panamá no es semejante a la de “Fuenteovejuna”, un fallo que absuelva al fugitivo comendador, pudiera acarrear tal vez igual indignación como en “Fuenteovejuna”, y entonces tocará al ciudadano hacerse justicia semejante como hiciera aquel digno pueblo.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

KNOCKOUT Julio Escobar: 'A los alumnos con subsidios les va peor que a los que no reciben subsidios'

A los alumnos con subsidios les va peor que a los que no reciben subsidios
Roberto Cisneros

Esta semana se cerró la etapa de pruebas del Concurso por la Excelencia Educativa. Hoy Julio Escobar, su creador, que además preside la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa –que ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código