SAQUEO DE LA RIQUEZA NATURAL

Panamá y sus mares: Rafael Negret

Parece el extraño mundo de Subuso, pensar que una comunidad de países lejanos tenga que llamarle la atención a otro porque no planifica ni cuida su propio patrimonio natural. Pero no, es que el conocimiento, la ciencia y la conciencia planetaria empiezan a vislumbrar esperanzas.

La Comunidad Económica Europea acaba de publicar un informe advirtiendo a Panamá y otros seis países de que deben proteger sus recursos pesqueros de la captura predatoria e ilegal y que sino lo hacen, esto no solo afectará la comercialización de pescado sino de frutas, con el segundo importador de esos productos del país. Las pérdidas serían cuantiosas. Pero, son muchísimo mayores las que generan un mal manejo y desidia con los recursos marinos, porque en el mercado internacional valen millones de dólares y en el nacional, la garantía de proteger esa riqueza para el futuro, la de alimentar a su propia nación y para ejercer soberanía patriótica. Colombia acaba de fortalecer la presencia en sus mares con corvetas de vigilancia, con una flotilla de aviones modernos y el próximo año con aviones no tripulados.

La Comunidad Económica Europea incluye a Panamá en la lista de los países que no controlan la pesca ilegal dentro de la Organización Regional para la Ordenación de la Pesca (OROP). Argumenta que barcos con bandera panameña han desembarcado en Guinea-Bissau atunes rojos gigantes –que ni siquiera existen en Panamá– capturados en aguas protegidas de Libia. Ilegalidad, dicen, por el abanderamiento panameño.

Pero no es necesario viajar tan lejos para evidenciar la pesca ilegal en Panamá, tan solo con ir temprano al Mercado de Mariscos se puede asistir, sin restricciones, al espectáculo de ver filetear cientos de tiburones jóvenes. O ver las sierras pequeñitas y pargos con las marcas de las redes del trasmallo en sus agallas. O más allá, observar los barcos camaroneros arrastrando y devastando los fondos marinos en las desembocaduras de los ríos o en el archipiélago de las Perlas. Panamá todavía no ha normalizado las tallas de captura de las principales especies de valor económico y social: Los atunes, dorados, pargos, bojalás, sierras, wahoo. Nadie respeta esas medidas y si, hipotéticamente, aceptamos que existieran –porque internacionalmente sí están definidas– el pescador no tiene la conciencia –ni siquiera el deportivo– para hacerlo y, aunque existieran las leyes, no hay la capacidad institucional para hacerlas cumplir.

La dinámica capitalista contemporánea ha generado una disputa planetaria sin precedentes por la apropiación de los recursos naturales disponibles. Las reservas del patrimonio natural constituyen las mayores ventajas de los países latinoamericanos y, por esa razón, hay que protegerlas y manejarlas científicamente, considerando su alto grado de vulnerabilidad, y de esta forma utilizarlas como estrategia en el ámbito de negociaciones internacionales.

La zona marina económica exclusiva de Panamá es de, aproximadamente, 218 mil km2 y la extensión del territorio continental es de 75 mil 517 Km2. Panamá es mucho más agua y tierra, su riqueza pesquera está siendo aniquilada ilegalmente; no solo por pescadores nacionales sino por las flotas internacionales.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código