MEDIO AMBIENTE

Por un Panamá verde: Domingo Espinosa G.

Como ambientalista y técnico, no he escuchado mejor noticia que aquella de que se sembrará un millón de árboles para mitigar los efectos adversos de la sequía que azota al país. Aunque la iniciativa formal viene del Ministerio de Ambiente, son varias las organizaciones y ciudadanos que han expresado su preocupación por este problema que se agudiza, año tras año.

Desde 1903, cuando Panamá nació como república, hasta la fecha se ha deforestado alrededor del 60% de los bosques del país, problema que se extiende a los manglares. Datos estadísticos de diversas instituciones reportan que la grave tala de árboles, sobre todo en la vertiente del Pacífico, alcanza entre 17 mil y 50 mil hectáreas por año.

El gobierno del presidente Guillermo Endara promulgó la Ley 24 de 1992, de incentivos a la reforestación, propuesta por el diputado Erick Fidel Santamaría, pues desde aquella época se veía venir la crisis ambiental. La implementación de esa progresista ley motivó que los silvicultores plantaran alrededor de 60 mil hectáreas con teca, caoba africana, pino y eucalipto, entre otras especies exóticas, con fines comerciales. Se ha visto poco interés por la siembra de especies nativas, quizás le toque a Ministerio de Ambiente esa responsabilidad.

Es justo reconocer el trabajo realizado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, que ha estudiado más de 100 especies de árboles nativos, con gran futuro para diversos usos. No obstante, el retroceso de esta actividad data de 2005, cuando el gobierno de Martín Torrijos hizo una reforma tributaria y eliminó, de forma irresponsable, los incentivos fiscales que otorgaba la Ley 24.

Ahora, el Ministerio de Ambiente organiza la siembra de un millón de árboles e invita a los ciudadanos a participar, como voluntarios. No obstante, una actividad de tal magnitud requiere de varios parámetros para que se desarrolle con éxito, no solo la siembra, sino el mantenimiento que se requiere. Tenemos, por ejemplo, estos criterios: Realizar un inventario de los árboles disponibles; zonas de vida de las especies a plantar; tecnología apropiada; entrenamiento de los participantes; logística de apoyo; instrumentos y herramientas; mantenimiento y temporada propicia.

Los plantones se deben sembrar según su zona de vida y los científicos recomiendan hacerlo en mayo, junio y julio, es decir, al inicio de la estación lluviosa, para que ganen altura y vigorosidad y resistan la sequía, que se puede agudizar ahora por los efectos del cambio climático y el fenómeno de El Niño.

Felicito a las autoridades por tan noble y necesaria actividad, que debe repetirse todos los años. También hago un llamado de atención a los integrantes del Legislativo y el Ejecutivo, para que presenten un proyecto de ley y restablezcan los incentivos fiscales a los silvicultores. Es muy importante la participación comunitaria, que contribuirá a elevar la conciencia ecológica. El agua es necesaria para la vida y el funcionamiento del Canal de Panamá.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código