PENALIZACIÓN

Políticos chaqueteros y tránsfugas: Ana Paula Figueroa González

El presente artículo tiene por objeto hacer la didáctica que permita entender el tema de los cambios en los que incurren muchos políticos cuando pasan de una organización política a otra. Hay dos términos para referirse a este fenómeno: tránsfugas y chaqueteros. Según el Diccionario de la Lengua Española, en su vigésima segunda edición, el tránsfuga es una “persona que con un cargo público no abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato”. Esto lo hacen solamente porque sus ideologías políticas cambiaron; sin embargo, los chaqueteros son personas que cambian de opinión o de partido por conveniencia personal.

Ambos términos se refieren al cambio de partidos políticos, pero pueden adecuarse a los sistemas políticos como el panameño, conformados por movimientos, frentes y alianzas electorales que, en conjunto, se pueden llamar organizaciones políticas.

En Panamá desde hace años hemos visto actuaciones de políticos chaqueteros, a quienes se les ha mal denominado tránsfugas. En definitiva, son políticos chaqueteros que se cambian de una organización política a otra, no porque persiguen mejores ideales en otros partidos, puesto que muchos de ellos no conocen siquiera los ideales del que abandonan, como tampoco conocen los ideales del partido al que entran a formar parte; sencillamente hacen dicho salto político por mera conveniencia o servilismo.

También es necesario mencionar algunos factores que podrían llegar a explicar la conducta de estos actores políticos, como lo son: la ausencia de sistemas de partidos fuertes o institucionalizados; crisis dentro de los partidos políticos; carencia de leyes claras y rígidas sobre la organización política; ausencia de comunicación entre los representantes y representados; falta de desarrollo y fomento de cultura política; poca fortaleza ideológica en las organizaciones; intereses netamente electorales que realmente nunca fueron sociales; falta de tolerancia política, y poco o ningún compromiso con el sistema político que utilizaron para obtener los puestos, entre otros.

Los políticos chaqueteros y los tránsfugas son altamente perjudiciales para el desarrollo y consolidación de lo que se define como democracia; estos cambios de diputados, representantes, alcaldes y demás a otros partidos políticos constituyen una especie de “estafa política” para los ciudadanos, que propicia y/o fortalece la corrupción, favoreciendo el debilitamiento de la credibilidad de la élite política ante la ciudadanía, porque se adultera la voluntad expresada en las urnas.

En América Latina solo cinco países establecen entre sus reglamentaciones algún mecanismo de control para los chaqueteros y tránsfugas, estos países son: Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia y, en teoría, Panamá con las figuras legales representadas en la Constitución Política panameña de 1972 (artículo 151), y el Código Electoral de Panamá (capítulo decimoquinto, artículos del 361 al 376) que colocaban a nuestro país como uno de los pioneros en incorporar el derecho de los partidos políticos de revocar mandatos. Empero, recordemos que el Tribunal Electoral, mediante el fallo administrativo No. 62-2006-ADM del 5 de marzo de 2008, explica los alcances de la revocatoria de mandato de una forma ambigua, que da lugar a la interpretación acomodadiza de quienes pretenden y logran no ser juzgados con estas reglas, además de que las adecuaciones dadas en 2010, por la Asamblea Nacional a la Ley de Revocatoria de Mandato, a solicitud del diputado de Cambio Democrático Hernán Delgado, cuando se modificó el artículo 362 del Código Electoral, han dificultado o prácticamente imposibilitado la aplicación de esta penalización a los infieles o defraudadores políticos.

Los panameños deberíamos exigir sanciones rígidas para los chaqueteros y tránsfugas políticos. Penalizaciones que involucren medidas como la absoluta, inmediata y no dificultosa revocatoria de mandato; la inhabilitación de la reelección continua y, cuando se compruebe que también hubo intereses económicos en esos cambios, se apliquen las derivaciones penales que se puedan generar. Porque, con la exigencia de la elaboración e imposición de dichas penas o sanciones podemos dotar de mayor credibilidad a los sistemas políticos y podríamos, progresivamente, devolverle a la sociedad la confianza, la esperanza y la ilusión pérdidas con el desencanto que provocan los defraudadores políticos que hurtan y juegan con la voluntad de los electores.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

INTERNET Y EL SER HUMANO El olvido y la memoria, frente a frente

Michel Gondry, el genial director de cine francés, expone en su película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) la posibilidad de usar la ciencia para borrar la memoria. Para olvidar. ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código