TEMAS PENDIENTES

Reflexiones ciudadanas del Panamá de hoy y perspectivas: Ramiro Guerra Morales

En la ciencia se suele señalar que la objetividad, a pesar de que procura ese fin, siempre termina favoreciendo algún interés de naturaleza subjetiva y, por ello, por más esfuerzo que se procure, siempre habrá un destinatario que se sentirá aludido. En consecuencia lloverán las críticas contra el que analiza e intenta ser objetivo.

Estos riesgos suelen darse más en el campo de las ciencias sociales, en especial, en el campo de la política y la sociología. A pesar de ello, no dejan de ser ciencia y conocimiento científico.

En una democracia que se precie de tal, atreverse a opinar, con todos los riesgos que implica, es un acto de pleno albedrío y libertad. Las dictaduras y los regímenes autoritarios son muy sensibles a la libertad de pensar y opinar. Con justa razón a estos derechos se les tiene dentro del catálogo de derechos fundamentales y humanos.

Sin lugar a dudas, uno de los temas centrales este año 2015 fue el de la lucha contra la corrupción y la impunidad. La justicia ha estado en el ojo de la tormenta ciudadana, velando porque no haya entuertos ni torceduras de diversos tipos, para que los jueces y magistrados, incluyendo los funcionarios de instrucción cumplan con las garantías fundamentales y no permitan la impunidad.

Resultaría fatal, para la nación y el Estado, que por errores de procedimiento reine la impunidad. El daño que se hace al país en concepto de corrupción no tiene comparación en su historia. Lo trágico de esta maldad es que lo recuperado hasta hora, como se dice en el argot popular, es un pelo del gato. Parte sustancial de ese dinero, contraído como deuda, el Estado tendrá que pagarlo (entendiendo a este como el pueblo panameño).

En materia política, resulta preocupante la tendencia al desgaste que enfrenta el Gobierno. Poca efectividad ha tenido este en borrar la imagen de lentitud, a pesar de la puesta en ejecución de megaobras y algunas otras iniciativas de alcance estratégico para el país. La realidad que percibe el panameño es otra. Observa, con preocupación, la espiral de violencia criminal que azota a diario. La canasta básica alimentaria –contrario a los datos oficiales– sigue golpeando a los pobres. El desempleo en el tramo poblacional de los jóvenes, los expulsa hacia áreas de subsistencia, en las que reina el delito. El servicio del transporte público sigue siendo un desastre. Respecto a la educación, si bien no es una responsabilidad del Gobierno sino el resultado por acumulación en el tiempo, golpea saber que más de 30 mil estudiantes reprobaron.

Este año quedó en evidencia que nuestro sistema de salud demanda reformas profundas. La población resiente la mala calidad de los servicios públicos de salud. En este drama, todavía amplios tramos poblacionales adolecen de agua y de otros servicios sanitarios.

Dicho de otra manera, nuestra sociedad sigue siendo inequitativa, a pesar de las riquezas que se producen. Existe un cuello de botella que no permite que se transfieran recursos financieros de los que más tienen hacia las amplias mayorías empobrecidas. Duele observar la situación de creciente empobrecimiento de nuestros hermanos productores y campesinos.

Estas son realidades que alimentan la percepción de que el país camina lento. Por fortuna para el Gobierno las cosas no están peores, debido a la falta de una oposición que juegue el papel en defensa de estos intereses. Los partidos políticos son de coyuntura electoral, y poco aportan a la democracia deliberativa. Como señalaba en días pasados, el país vive la necesidad de una autorreforma partidaria, para bien de la democracia.

La agenda de 2016, tanto para el Gobierno, la sociedad civil como los políticos, ya está servida en la mesa. Seguramente, el tema de la crisis del programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social será uno de los ejes del gran debate nacional. No menos importante será la cuestión constitucional. En orden de prioridad volverá a la mesa la crisis en el sistema educativo y en el trasporte público.

Abogamos por la paz y el diálogo. De lo contrario, auguramos enormes conflictos sociales.

Dios bendiga a la patria y a todos los que habitamos esta noble nación.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código