CAMBIOS

´S.O.S. para la labor educativa´: Abel L. Guerra I.

En la Grecia antigua, los sofistas eran personajes que se beneficiaban, económicamente, por ofrecer un tipo de conocimiento; por este motivo fueron duramente criticados por los sabios de la época. Con el tiempo, ellos pasaron de ser personas “sabias” a convertirse en “charlatanes”.

En nuestra sociedad impera una serie de instituciones, fundaciones y personas que lucran con la educación y no, precisamente, por impartir un conocimiento, eso los convierte en charlatanes de esta.

Por experiencia propia, sé que la educación panameña varía de acuerdo a su región incluso por su clase social; la que se imparte en una comarca indígena no es la misma que la se dicta en algún colegio ubicado en la Ciudad del Saber. La educación que recibe un estudiante de las áreas marginales y conflictivas del centro de la ciudad, no es igual a la que se ofrece en algún colegio particular del mismo sector, por decir algunos ejemplos.

En cuanto a la calidad educativa por el recurso humano, con satisfacción puedo decir que la mayoría de las escuelas públicas tiene especialistas por cada asignatura, no así gran parte de los colegios particulares, porque un mismo docente tiene que dar varias materias que no son de su especialidad.

Niego, rotundamente, cualquier afirmación de culpar a los docentes en general, tildándolos por preferir y esmerarse más en los centros particulares, en detrimento de los públicos; puedo sustentar que la labor de enseñanza–aprendizaje dependerá muchas veces del entorno en que se desenvuelve el niño. Un estudiante de la comarca Ngäbe-Buglé que carece de redes de información básica, electricidad, agua potable y buena alimentación, jamás llegará al nivel de información que tiene un estudiante con acceso a estas. Un alumno del área metropolitana que vive inmerso en un círculo de violencia, no rendirá igual a otro de la clase media, que va a una institución particular.

Ahora bien, surge una segunda disyuntiva, ¿por qué, en general, nuestros estudiantes, sean de cualquier estrato social, se muestran apáticos con la escuela? Creo que hay muchos factores que inciden y podemos enumerarlos desde el pragmatismo social en el que vivimos, “lo que no me funciona en mi vida inmediata lo desecho”; o el famoso “llamar la atención” por la inconformidad familiar en el que muchos se encuentran. También, podemos resaltar el aumento de “déficit de cultura general”, este promovido por los vicios, los mass media y la carencia de valoración.

Se puede seguir ahondando en la problemática, pero urge educar a un buen ciudadano, para evitar que nuestra sociedad, ya enferma, pase al estado terminal. ¿Cómo lograr este cambio de mentalidad?

Creo que la respuesta a esta gran interrogante la podemos encontrar en la filosofía oriental confucionista, ya que mientras la China feudal estaba sumida en la inmoralidad y la conspiración, la sabiduría y las enseñanzas de Confucio fueron la base de la educación para los funcionarios públicos que administraban todo el país.

Como dijo este sabio: “Arréglese al Estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código