NECESIDAD DE CONSENSO

Salud sexual, tema de discusión: Fernando Sucre M.

/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/05/0_20141205aO49Bz.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/05/0_20141205aO49Bz.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/05/0_20141205aO49Bz.jpg

Se ha iniciado un debate en los medios de comunicación y en las redes sociales sobre el proyecto de ley 61 presentado esta semana en la Asamblea Nacional y que lleva un título muy rimbombante, pero que supuestamente solo trata sobre la educación sexual. No es mi intención atacar a ningún segmento de la sociedad que esté a favor o en contra, ni hacer un análisis religioso o moral, como ciertos periodistas foráneos que se consideran los más idóneos para decirnos cómo debemos hacer las cosas, cuáles son las mejores alternativas para este país y cómo debemos adaptar nuestras culturas y costumbres, que según ellos son ultra conservadoras y evocan el oscurantismo, mientras pierden de vista las terribles realidades de sus países.

Pretendo realizar un análisis legal de la norma que se presentó para ser aprobada como ley de la República. Empezaré con la exposición de motivos, texto que trata de explicar las razones por las que es necesaria la ley y cuáles son las bondades que han de ayudar a solventar el problema planteado. El texto presenta datos estadísticos reales que manifiestan que el 75% de los niños del país nace fuera de una unión estable; que una de cada cinco embarazadas es adolescente, y que el 70% de los padres son mayores de edad. Con esta información me percato de que la ley está incompleta, pues aunque dice desear un sistema de educación sexual, en nada menciona nuevas o mejores sanciones para aquellos padres irresponsables que desaparecen tras embarazar a la joven, ni del mayor de edad que comete un delito –sancionado por ley– al tener relaciones con una menor. ¿O es que la ley solo es para adolescentes y mujeres y no pretende “educar” a los padres? ¿Será que solo hay que ver el futuro e ignorar la realidad actual?

Si bien es cierto que estos temas ya son sancionables, también lo es que las normas actuales en poco o nada muestran efectividad. Entonces, eduquemos para que no se repitan estos casos en un futuro, pero también utilicemos nuevos, efectivos y mejores controles y sanciones contra los irresponsables que actúan al margen de ley.

Según se indica en la exposición de motivos, está comprobado que las personas que reciben educación sexual a temprana edad posponen el inicio de sus relaciones sexuales, y que las mujeres con mayor escolaridad gozan de mejor salud y oportunidades. Esta afirmación me crea más dudas que satisfacciones. ¿De dónde sacaron estos datos? ¿Acaso hay un censo en el que cada quien registra a qué edad inició sus relaciones sexuales? ¿Es esta una ley destinada a ayudar a los adolescentes, dadas las estadísticas presentadas a su inicio o para toda la población? Si es para los adolescentes, ¿por qué se dice que las mujeres con mayor escolaridad gozan de mayor salud? ¿Entonces, entre más diplomas tengo, mejor salud sexual tendré? Habrá que aclarar esto.

Al adentrarme en el estudio del proyecto de ley, que dice ser de educación sexual, me percato de que solo se habla sobre este tema en tres de los 25 artículos que contiene. ¿Entonces, es de educación sexual o eso es el tema menor?

El artículo 6 reconoce el derecho de “toda persona” (no diferencia a menores de mayores de edad) al ejercicio responsable de su sexualidad. Más adelante dice que estos derechos no pueden ir en menoscabo del ejercicio responsable de la patria potestad. ¿Quién definirá la palabra responsable? Sobre todo, porque en ese mismo articulado se le entrega la facultad al Estado de organizar, diseñar, ejecutar, supervisar y evaluar las políticas públicas que garanticen y promuevan ese derecho. En otras palabras, cualquier hijo menor puede hacer lo que desee y el padre solo podrá emitir su opinión y orientación, sin derecho a tratar de impedir que su hijo o hija menor tenga relaciones, pues el ejercicio de su sexualidad está garantizado para cuando lo desee utilizar.

El artículo 8 entrega la facultad de preparar el diseño curricular para las escuelas al Ministerio de Educación, con el apoyo del Ministerio de Salud. Se deja por fuera a todos los demás: padres de familia, docentes y cualquiera que piense que puede aportar algo. ¿Entregaremos esta facultad a quienes no han podido ni siquiera cambiar el diseño curricular para adaptar la educación a las exigencias del siglo XXI?

El artículo 12 dice: “Se reconoce el derecho de las personas a tomar decisiones libres e informadas respecto de la procreación, lo que implica que pueden decidir, responsablemente, si desean, o no, tener descendencia...”. Este artículo no discrimina entre adultos o adolescentes, y si esto no es una norma que permite el aborto de quien así lo desee, entonces, ¿cómo entendemos el derecho que aquí se otorga a procrear? Más aun cuando el artículo anterior expresa: “El Estado deberá formular, ejecutar y evaluar políticas públicas eficientes para la prevención de abortos”. ¿Es esto una ley de educación sexual o para tratar el aborto? Se trata de dos cosas muy distintas. Además, no hay ninguna política de prevención que elaborar, porque el aborto está prohibido en Panamá, salvo dos claras excepciones que constan en la ley.

Hay mucho de qué hablar sobre la propuesta, pero concluyo con el análisis del artículo 15 que busca garantizar que el Estado provea los métodos de planificación familiar en zonas de difícil acceso, y agrega que todo doctor y profesional de la salud que tenga objeciones de conciencia en materia de proveer servicios médicos permitidos por la ley, tiene la obligación de informarlo para que se incluya en un registro de personas objetoras. Esto es discriminatorio y va contra todo principio de libertad. En 1933, cuando Adolfo Hitler llegó al poder aprobó una ley que obligaba a los doctores a realizar la eutanasia contra los enfermos y ancianos, y todo médico que no deseaba hacerlo, por motivos de conciencia, lo incluían en una lista. Dicha ley se amplió en 1935 para incluir los abortos. Y todos saben el resultado. ¿Qué sigue después, una lista de médicos según ideología?

Es importante regular este tema, pues decir que el problema no existe es engañarse, pero la propuesta de ley debe ser consultada sobre la base de nuestras necesidades, en vez de ser un calco del modelo que las Naciones Unidas desean imponer en todos los países.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código