TIEMPOS DE INDEPENDENCIA

Sentimiento de patria: Carlos Alberto Voloj Pereira

En los albores de la historia, los hombres se servían de la tierra para sembrar y hacer pastar en ella el ganado. Entonces le dieron valor al suelo que pisaban porque en él construyeron sus casas y obtuvieron el alimento con el que pudieron criar a sus hijos. Dejaron de ser nómadas, dejaron de vivir en cuevas y en carpas y erigieron chozas, edificios, palacios y templos y comenzaron a echar raíces y fueron aprendiendo a defender la tierra donde nacían, vivían y morían sus progenitores y ellos mismos. Allí mecieron sus cunas y cavaron sus tumbas; allí germinó, creció y floreció el sentimiento de patria. Por eso, la defendían y morían por ella, porque, en realidad, estaban escudando y preservando el suelo donde podían nacer, vivir y morir en libertad. Esas tierras donde los derechos humanos eran posibles y reales se constituían en la patria por la que valía la pena dar la hacienda, la salud y la vida.

Tuvo mucho sentimiento patriótico el insigne poeta Ricardo Miró, en su inmortal poema “Patria”, cuando en cada uno de los versos hizo vibrar la emoción del que se siente dichoso de tener el hogar de la patria o a la patria por hogar. Pero cada panameño canta a la tierra que lo vio nacer de la manera como el ser humana rinde honor a su querido suelo cuando ejecuta diariamente todas las actividades que significan que es agradecido. De ahí que se hace patria tanto como cuando evitamos arrojar un papel en la calle que como cuando nos sacrificamos por el bienestar de todos nuestros connacionales. Se puede hacer patria orando, cuando rogamos a Dios por la salud de nuestros niños y de nuestra juventud; pero si además podemos trabajar por esa salud y ese bienestar de los jóvenes, entonces el trabajo patriótico se agiganta y nos sentiremos más panameños y mejores hijos de Dios, porque Dios nos ve a todos como sus mejores hijos, pero no se incomoda si nosotros queremos que vea que deseamos ser mejores.

Nuestra querida Panamá ha venido haciéndose patria desde el momento cuando se funda la población de Santa María La Antigua del Darién. La patria panameña fue constituyéndose piedra a piedra, ladrillo sobre ladrillo, sudor sobre sudor, sacrificio sobre sacrificio y amor sobre el júbilo del triunfo por el logro de la realización de su destino. La patria es un albergue donde te cobijas del frío, donde te comes aquello que cocina tu abuela y tu madre, porque lo aprendieron a sazonar, a su vez, de las suyas y donde nada sabe más sabroso que lo que te comes en casa o en la de amigo como tú.

Por mi padre entendí que ser panameño no es solo haber nacido en esta tierra, sino lo de luchar en Panamá, lo de triunfar en Panamá, y lo de construir ladrillo a ladrillo al país. Él me enseñó a entender qué es patria y me dijo con aplomo: “Hijo mío, aquel panameño que solo tiene a esta tierra como a un ‘trabajadero’ no será mejor ciudadano que aquel que tiene a la patria como el lugar donde trabaja por el engrandecimiento de ella”. De allí que, aprendí que mi país no debía ser solo el lugar donde yo obtuviera mi sustento, sino que el lugar donde, con mi sustento, también sustentara a la patria. Mucha substancia tienen las palabras que, a nuestra vez hemos aprendido de otros patriotas: “No es lo que tu país puede hacer por ti; sino lo que tú puedes hacer por tu país”. Mi padre era ruso y aprendió a hablar rápidamente el español para poder comunicarse con mi madre, una jovencita aguadulceña que nada le entendía. Mi padre aprendió la historia patria para poder contraer la ciudadanía panameña, comiendo loro y mono en el Darién y contagiándose de fiebre amarilla. Y tuvieron cinco hijos y se quedó en Panamá y murió en Panamá y yace en Panamá porque era panameño, porque quería, y aquí fue feliz. Y cuando seguí preguntándole: “Papá, ¿regresarías otra vez a Rusia si pudieras?”, me respondió con una profunda tristeza entremezclada con la sublime alegría que le trajeron los gratos recuerdos de su adolescencia: “La patria es el lugar donde encontraste a tu esposa y donde nacieron y criaste a tus hijos. La patria es donde construyes tu hogar bajo la sombra protectora de una bandera a la que le has jurado respeto y el cumplimiento de sus leyes”.

De grande, después, constaté la diferencia cuando viajé a otras tierras donde los caminitos y los senderos no eran conocidos, donde las aceras eran otras, no aquellas como las de mi barrio, donde yo sabía dónde estaba cada huevo. Todos, de una u otra manera hemos aprendido a vivir la patria. Todos los jóvenes están bebiendo de las fuentes de patria que le han abierto en la roca dura de la lucha: sus padres, sus ascendientes y todos los que en este istmo querido han forjado esta gran nación que se está adentrando por los caminos expectantes de este nuevo milenio.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código