ECONOMÍA Y VOTO

Subsidios, la vía a la dependencia: Pablo J. Gutiérrez F. III

Cada vez están más cerca las elecciones. Podemos decir que tenemos un panorama relativamente despejado en lo que se refiere a candidatos y esto nos da razones para preocuparnos. Dos de ellos apoyan el control de precios y los otros dos favorecen los subsidios. Los primeros no marcan alto en las encuestas, por lo que debemos preocuparnos más por los últimos.

Si algo nos ha enseñado la historia es que depender de los subsidios, es decir, mantener una hamaca social, es una pésima idea. Un ejemplo es lo que les ocurrió en Suecia. Ese país comenzó a implementar medidas paternalistas de manera gradual, en la primera mitad del siglo XX, pero poco a poco las cosas empeoraron, al aumentar las medidas en la segunda mitad.

Actualmente Suecia marca en posiciones altas en el Índice de libertad económica del Fraser Institute, tras varios años de recortes al gasto público, reducción del estado de bienestar, privatización de empresas estatales, y un sistema de pensiones privadas similar al de Chile. Los suecos se dieron cuenta de que mantener un país a punta de subsidios creaba una dependencia extraordinaria.

El investigador Friedrich Heinemann, del Center for European Economic Research, observó que las normas de conducta de las personas cambian de manera negativa cuando tienen subsidios. La aceptación de responsabilidad personal, la ética laboral y su honestidad se deterioran a consecuencia de políticas paternalistas. Dos ejemplos puntuales, entre 1981 y 1984, el 82% de los suecos dijo que nunca sería correcto tomar ventaja de servicios públicos a los que uno no tiene derecho legalmente. Sin embargo, cuando se repitió la encuesta, entre 1999 y 2004, solo el 55% de los encuestados dijo sentirse de esa manera. Suecia pasó de tener una de las normas de conducta más fuertes del mundo, a una de las más débiles.

Otra encuesta, en 2002, mostró que el 62% de los encuestados creía que era aceptable tomar días libres del trabajo por resfriado sin estarlo realmente. Esto se vio con más fuerza entre los jóvenes que en los viejos, porque los últimos aún mantienen un alto nivel de apego a las normas de conducta de antaño. Al menos, los suecos recapacitaron y comprendieron los errores en que estaban cayendo.

Los subsidios también tienen el problema del doble costo. Al subsidiar un producto o todo un sector, por ejemplo el agro, bajo la premisa de que hay que proteger a los productores y mantener precios bajos, somos tontos. Cuando el consumidor llega al supermercado a comprar dirá: “ah, pero qué bajos están los precios”. Sin embargo, él ya está pagando, mediante impuestos y la transferencia de estos a los productores en la forma de subsidios.

En Panamá, si no nos cuidamos de los subsidios, pudiésemos caer en la trampa de la hamaca social. Para evitarlo los subsidios podrían ser focalizados a las personas más necesitadas y darles un tiempo de expiración. Al ir eliminándolos, el Gobierno podría bajar los impuestos, porque no necesitaría tanto dinero para mantener los subsidios que antes otorgaba, ayudando así a la creación de empleo y fomentando el ahorro. Esto también le daría paso a las organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro para que realicen el trabajo social de forma mucho más eficiente y productiva que la que puede hacer el Gobierno. En mi opinión, eso es mejor y más moral que quitarle el dinero, mediante coerción, a unos para dárselo a otros que no hacen nada, porque el dinero de estas organizaciones se obtiene de manera voluntaria. Adicionalmente, el Gobierno podría focalizar sus energías en cosas más productivas, por ejemplo un sistema de financiación de educación eficiente a través de los vouchers escolares, que según el Foro Derecho Educación de Chile, mejoran los resultados que obtienen los estudiantes en las escuelas, en las pruebas de admisión a universidades y sirven como incentivo para que los profesores rindan más.

En las próximas elecciones, el voto, lastimosamente, será por el menos malo. Yo no tengo ningún problema en decir que no caeré en esta trampa y que no votaré por alguien que no representa mis ideales y puede seguir llevando a Panamá al desastre. Es en momentos como estos en los que hay que tener claros nuestros valores y darles la espalda a políticos que no nos representan.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código