Mañana: Café con La Prensa sobre la reestructuración de la ciudad de Panamá

MEDIDAS ASFIXIANTES

¿Subsistirá la clase media?: Nelson Caballero Díaz

Una definición sencilla sobre lo que consideramos como clase media nos lleva a la conclusión de que nos referimos a los ciudadanos que se preocupan por mantener un cierto nivel de vida, holgada y equilibrada. Son aquellos que con mucho esfuerzo se educan y se especializan en carreras profesionales como educadores, médicos, enfermeras, ingenieros, arquitectos, periodistas y profesiones tecnológicas, entre otras. Entre ellos, incluso, encontramos a empresarios y profesionales del ramo privado y del sector público.

Las políticas impositivas y fiscales del actual gobierno los han puesto en peligro. El tema de la “revalorización” de propiedades, el alto costo de la vida y las iniciativas del Gobierno Nacional para sacarle más dinero del bolsillo a la clase media, so pretexto de financiar los megaproyectos y reducir el déficit fiscal, deben ser motivo de preocupación entre los sectores que la integran, pues desaparecería, sin que nadie lo advierta, porque se guarda silencio ante la problemática económica que experimenta y por una dignidad o prestigio mal entendido.

En Panamá la clase media ha contribuido tradicionalmente a enriquecer más a los centros del poder político y económico. Esta sostiene, en realidad, el sistema liberal capitalista en todos los países del mundo. Los cambios sociales y económicos, sin traumas de ninguna naturaleza e inspirados en sistemas democráticos, solo son posibles si participa la clase media. El aumento en los precios, el alto costo de la vida, la poca movilidad de los salarios, el incremento en los servicios básicos y el desplome del sistema financiero debido a la recesión económica, son elementos que pronostican el ingreso a un difícil proceso de subsistencia, y su declive, tal vez, no será instantáneo, pero inevitable en el tiempo.

La clase media representa el verdadero rostro de la sociedad occidental. Es preocupante, en consecuencia, que afronte una franca decadencia. Por lo menos, eso es lo que pronostican estudiosos de la sociología, economistas y estadísticos.

Los principios básicos en economía y administración presupuestaria nos dicen que cuando un gobierno tiene problemas financieros y necesita equilibrar el presupuesto nacional, para controlar el déficit corriente, debe aplicar las únicas opciones posibles: Reducir el gasto público ahorrando en el costo de funcionamiento, evitar el despilfarro y, además, posponer las inversiones públicas cuando no hay los recursos presupuestarios y financieros necesarios.

La otra opción, totalmente impopular y desacertada, es aumentar los impuestos. El gobierno actual se decidió por esta, que es la más fácil, especialmente si aplica nuevas políticas fiscales e impositivas en lo que se conoce como la “revalorización de propiedades”. Esta decisión ha creado un descontento generalizado en amplios sectores de la población. Es evidente con esto que la clase media será la más afectada, porque muchos ciudadanos mantienen sus propiedades con mucho sacrificios y limitaciones. Algunas las han heredado de sus abuelos y padres, y esperan que sus hijos las conserven como una herencia sagrada, producto del esfuerzo y del sacrificio familiar de décadas. Sin embargo, al no poder pagar los impuestos tendrán que venderlas al mejor postor, lo que creará desasosiego entre los propietarios de estos inmuebles.

El gobierno, en la desesperación por lograr recursos financieros para invertir en los “megaproyectos” o hacerle frente al déficit corriente en su presupuesto de gastos, ha iniciado el plan de “revalorización” en momentos en que la situación económica de los ciudadanos es precaria y asfixiante. Tendrá que pagar un alto costo político, por ello, no hay duda.

La mayoría de los dueños de propiedades ubicadas en áreas residenciales de la ciudad capital pertenece a la clase media a la que este gobierno, con las nuevas medidas impositivas, ha puesto en peligro. No se ha entendido que su preeminencia y subsistencia es la que distingue los Estados llamados desarrollados, y que los países son ricos, estables, democráticos en virtud del tamaño y extensión de la clase media.

Improvisar medidas impositivas y fiscales inconsultas y alocadas hace que peligre la estabilidad social y económica del país.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

KNOCKOUT Julio Escobar: 'A los alumnos con subsidios les va peor que a los que no reciben subsidios'

A los alumnos con subsidios les va peor que a los que no reciben subsidios
Roberto Cisneros

Esta semana se cerró la etapa de pruebas del Concurso por la Excelencia Educativa. Hoy Julio Escobar, su creador, que además preside la Fundación para la Promoción de la Excelencia Educativa –que ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código