COMITÉ DE APOYO

Testimonio sobre los quemados: Roxanna Cain

El caso de los siete quemados en el Centro de Cumplimiento de Menores de Tocumen, el 9 de enero, ha tomado muchos giros, pero hay algunos que la sociedad no conoce. Recordamos el horroroso video que mostraba a siete jóvenes rogando a sus carceleros que los dejaran salir de las celdas en llamas, y en cambio dejaron que se quemaran vivos.

El 13 de enero, un grupo de personas (entre ellos Paco Gómez Nadal, el periodista español deportado por este gobierno) que asistíamos a un evento cultural, impactados por la atrocidad cometida, fuimos al Hospital Santo Tomás para acompañar a los familiares de los quemados. Desde ese día surgió, de manera espontánea (casi como una cruzada), un comité de apoyo que les brindó ayuda y que, con ellos, vivió realidades crudas. Organizamos vigilias y protestas casi semanalmente; caminamos junto a las familias de los fallecidos y sobrevivientes, y con miembros prominentes de nuestra sociedad, entre ellos Raúl Leis, quien recientemente murió y a quien recordamos por haber defendido siempre causas justas.

Acompañamos a los familiares, quienes por no tener dinero ni rimbombantes apellidos, enfrentaron el desprecio y displicencia de algunos miembros del cuerpo médico del Hospital Santo Tomás, al punto de que se olvidaron de meter a la morgue a uno de los jóvenes que falleció, y la familia recibió el cuerpo en estado de descomposición.

Cuando los familiares trataron de acercarse al Centro de Cumplimiento, durante la reconstrucción de los hechos, para enterarse de lo que se adelantaba, miembros de la Policía Nacional montaron un bloqueo, con patrullas y policías armados, amenazándolos y violando su derecho a la libre circulación. En esto los acompañamos.

Los oficiales de la Policía Nacional que están señalados de homicidio, crueldad y vejámenes, cómodamente esperan los dictámenes legales del caso, cumpliendo labores administrativas en su cuartel, en vez de estar en la cárcel. Nosotros apoyamos a los familiares, facilitándoles abogados para que sigan este caso.

La Policía Nacional ha divulgado informes mal intencionados que buscan desprestigiar, aun más, a los dos sobrevivientes. No se trata de excusar las malas acciones de ningún joven, pero el público debe conocer que se hace todo para confundir al público, para desviar la atención del verdadero tema: los homicidios cometidos en el Centro de Cumplimiento. Se trató de involucrar al sobreviviente Cristian Mora en un incidente, sin embargo, los abogados probaron que el joven no estuvo involucrado. En esto lo acompañamos, trabajando junto con sus abogados.

Las múltiples visitas de los miembros del Comité de Apoyo han forzado a las autoridades a tomar mínimas acciones por atender la situación médica de ambos sobrevivientes. Luego de mucha presión, logramos que las autoridades comprendieran la necesidad de que los sobrevivientes utilizaran vendas de compresión, que son de uso obligatorio para sanar este tipo quemaduras. Uno de los sobrevivientes sufrió quemaduras de tercer grado en gran parte de su cuerpo. Pasaron meses desde el incendio, pero no fue sino hasta julio cuando el Gobierno hizo el pago para comprar las vendas en Estados Unidos. El comité obtuvo esta victoria.

Además de todas estas acciones, encontramos que la familia de Cristian Mora, el último joven que salió del hospital, vivía en condiciones precarias, que su casa no reunía las mínimas condiciones de salubridad, necesarias para que sus quemaduras sanaran. Emprendimos la construcción de una vivienda con piso de concreto y paredes de bloques, al ver que la numerosa familia habitaba una casa de una estancia, con paredes de zinc y piso de tierra. El 13 de mayo le entregamos la nueva vivienda.

Los fondos para construir la casa, para comprar los medicamentos (que no pueden esperar a que un juez señale a los responsables), para pagar las consultas médicas privadas (que hicimos en busca de otras vías de sanación y las encontramos) provinieron de personas solidarias y generosas con esta causa, a quienes no les interesa recibir ni un recibo de donación para deducirlo de los impuestos, sino saber que hacen el bien y, sobre todo, que confiaron en nosotros.

Además de la construcción de la casa, organizamos junto a la Fundación Piero Rafael Martínez, un taller para manejar el duelo; en ese taller participaron los deudos. Este taller fue donado por un miembro de nuestro comité. Todos los fondos recogidos se invirtieron en esto y en mejorar la calidad de vida de familias, cuyos vástagos delinquieron. Ellos no eran ángeles, pero no por eso había que quemarlos como si fueran basura, mucho menos darles la espalda a los que sobrevivieron.

El Comité, conformado por 14 miembros, agradece la solidaridad y generosidad de todas las personas que nos apoyaron y, sobre todo, por recordar que este hecho fue una verdadera masacre y que la justicia, algún día, señalará a los culpables.

No le podemos devolver la vida a los cinco menores muertos, pero, al menos, le dimos una casa digna a Cristian, en donde logre sanar sus quemaduras. Confiamos en que él sabrá aprovechar esta nueva oportunidad y construir una vida edificante.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

25 Jun 2017

Primer premio

8 9 8 4

BBAD

Serie: 21 Folio: 4

2o premio

6710

3er premio

5570

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código