REFLEXIÓN

Sobre la Tierra y los niños y niñas: Robin Rovira Cedeño

Platón dijo: “La necesidad es la madre de la invención”. Hoy día, hay quienes le echan la culpa a sus hijos por su mala situación económica, cuando debieran inventar algo bueno ante la necesidad de mantenerlos.

También habrá países que le echen la culpa de su crisis económica a la alta densidad demográfica, cuando tendrían que idear cosas positivas para enfrentar las necesidades de la población. Inclusive, hay quienes dejaron entrever alguna vez que el planeta estaba sobrepoblado y que las guerras eran necesarias.

En esta época, en que muchos defienden los derechos de los homosexuales, tomo mi pluma para afirmar que cada niño y niña también tiene el derecho a nacer y tener una madre, y como contraposición (no oposición) un padre.

No es secreto que algunas naciones están envejeciendo porque sus ciudadanos no quieren tener hijos. “La tierra se envejecerá como ropa de vestir…”, dice la Biblia (Isaías 51:6), y la no procreación de hijos envejece la tierra, por cuanto el planeta se renueva con los hijos. A esto se refería Rabindranath Tagore cuando dijo: “Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres”.

Se debe entender, pues, que si los niños y niñas dejarán de nacer, ya no habría mensajes de parte de Dios a través de su nacimiento. Lo que habría, entonces, sería de parte de Dios –metafóricamente hablando– un silencio perturbador. ¿Por qué cree, usted, que alguien dijo: “El silencio hizo de Churchill un gran orador”? Si un mortal como Winston Churchill decía mucho con su silencio, no quiero imaginarme lo que Dios querría decirnos con su silencio.

Algunos acontecimientos mundiales parecen indicar que Dios está perdiendo la esperanza en nosotros. Pablo Coelho, en su libro El Alquimista, nos dice que Dios habla con nosotros a través de señales y algunas indican que equivocamos el camino en ciertos aspectos. Por eso el autor agrega: “Aprende a respetar las señales… los alquimistas siguen las señales de Dios, pistas que muchas veces no tienen sentido; pero terminan llevando a algún lugar. El hombre moderno ha querido eliminar las inseguridades y dudas de su vida, y ha terminado por dejar a su alma muriendo de hambre; el alma se alimenta de misterios...”.

A propósito, días atrás, escuché que Rubén Darío Paredes se refirió a la intervención estadounidense de 1989 en Panamá como una “invasión hipócrita”. La verdad es que esa no sería la única hipocresía (de haber sido así). Pienso que también lo es el hecho de celebrar el Día del Niño y la Niña, sin exaltar la procreación de la vida en la Tierra, a través del nacimiento, como el verdadero acto de amor entre un hombre y una mujer.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código