SENTIDO DE PERTENENCIA

Ver para creer: Geraldine Emiliani

Ver para creer: Geraldine Emiliani Ver para creer: Geraldine Emiliani
Ver para creer: Geraldine Emiliani

Imagina que es de noche y estás en una habitación sentado en tu sillón preferido y viendo tu programa favorito de televisión. De repente se va la luz. Te levantas del sillón. Caminas en la más completa oscuridad. Y, allí vas, perdido, desorientado, confuso y asustado. Te desesperas. De pronto se encienden las luces. Y, ves de nuevo el televisor, los muebles de la sala, cuadros, adornos, y las lámparas encendidas. Allí están otra vez las pistas visuales que te permiten orientarte. Estás más tranquilo. Respiras aliviado.

Los seres humanos necesitamos pistas visuales para movernos en la realidad. Nuestro cerebro requiere de esas señales sensoriales, así como necesita del oxígeno. En otras palabras, el ser humano necesita estar seguro y confiado.

La investigación científica demuestra que el 55% del efecto persuasivo de un mensaje depende de lo visual. Entra directamente por los ojos. No por los oídos. Las palabras están, pero muchas veces se las lleva el viento, debido a la falta de consistencia y de credibilidad. Hay que ver para creer. Por ello, se debe trabajar con esmero para que los aspectos visuales sean fundamentales en lo que se dice. Sin descuidar otros aspectos, pero conscientes de que por los ojos entra más de la mitad de la potencia de un mensaje, de una promesa, de un compromiso.

Hay quienes mediante la retórica hacen magia y manejan muy bien el arte del convencimiento, disminuyendo la compleja situación de la realidad con ficciones y no dejan ver más allá. Bajo esta perspectiva, hay dos situaciones: puedes dejar que sus ideas te atraigan o confundan o te dilapiden o, a través de lo que tú pienses puedes decidir libremente.

Considero que la libertad se conquista conociendo por qué pensamos de cierta manera, por qué creemos lo que creemos, sabiendo las razones que nos motivan a crear realidades y cómo las creamos. Sin embargo, a través del pensamiento también se crean ideas e imágenes sobre el ser humano, que se convierten en reglas y programas de conducta sin sentido.

La vida de cada hombre es como un sendero, una gran aventura, que supone un crecimiento hacia lo máximo de su ser, de su madurez; pero al mismo tiempo, en crisis y, desgastes emocionales. Es un camino a favor del sentido, en el que el hombre tiene que abrirse paso por sí mismo, tomar decisiones por su cuenta y luchar batallas por su propio bienestar. Hay que tener vocación de vida y así se rompe la soledad del ensimismamiento. Hay que tener el arrojo de comprometer la vida. Salirte de tu propio caparazón. No dejar que otros protagonicen tu existencia.

El hombre se desarrolla en la cultura y en la educación, son los elementos comunes que hacen posible lo social y aquí es donde se puede ver el fundamento de la conducta del hombre, esa necesidad imperiosa por habitar en un espacio propio con sentido, coherencia y verdad. Si nuestros antepasados se hubieran rendido, pensando en un destino ciego o solo en porvenires negativos, nosotros no estaríamos aquí. No hay que amargarse la vida y pasar el tiempo sufriendo. Tenemos que cambiar de actitud. Con cambiar de actitud, la vida puede ser feliz o un desastre.

La sociedad tiene una necesidad enorme de personas emocionalmente saludables, que se nieguen de forma feroz a ceder a sentimientos de muerte, desprecio y tristeza. Viktor Frankl, neuropsiquiatra y fundador del Análisis Existencial y de la Logoterapia (psicoterapia centrada en el sentido de la vida) sobreviviente de cuatro campos de concentración nazi, señala: “La vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia, aún en situaciones límites como el dolor, la enfermedad, separaciones, pérdidas, etcétera”.

Una comunidad se sostiene por la fuerza de su cultura, de su educación y por la necesidad de pertenencia. Es preciso idear mecanismos para que el individuo valore, se identifique y se sienta orgulloso de pertenecer a un determinado contexto social cosa que redundaría en un cuidado de lo común, y en fin de cuentas, en un cuidado de la justicia, del orden, de lo que hace que una comunidad se mantenga con derechos y deberes.

Quien no se empeña en descubrir quién es y en decidir hacia dónde va; quien no fija el timón y empuña los remos de su libertad para seguir su camino, acaba viendo como el flujo de su vida le arrastra a donde no quería llegar. La vida no es cuestión de estar vivo y dejarse llevar por la corriente. Hay que darle sentido a la vida.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código