SOCIEDAD

Verdad, religión, superstición y medios: Charlie Del Cid

“El hombre, ser que busca la verdad, es pues también aquél que vive de creencias”. (Fe y Razón 31). Con esta frase Juan Pablo II resumía una de las facultades del ser humano: creer, fiarse, confiar. Nuestro hardware, desde el cromañón, se fue configurando con una tendencia a creer en algo o en alguien. Dicen los antropólogos que este antecesor del hombre empezó a enterrar a sus pares con sus posesiones; tal vez confiando en una vida ultramundana.

Las religiones –del latín religare, ligar, unir, atar– existen desde que apareció el Homo sapiens. Animismo fue la primera de ellas. La mitología que había en estas religiones daba explicaciones fantasiosas de la realidad; y ante esto, el hombre empezó a buscar otras interpretaciones a los fenómenos naturales y humanos que fuese más crítica. Ahí nació la filosofía. El hombre se descubrió como buscador de la verdad. La búsqueda de la verdad, y la religión como un camino para hallarla –junto con la ciencia, el arte– requiere de mediación. En ese camino, los mediadores pueden fallar por sus propias limitaciones. Algunas veces sus desviaciones son por la confusión de intereses de cualquier tipo. Los mediadores de la religión y los maestros de la verdad pueden buscar su bienestar material, en lugar de la verdad. San Agustín decía palabra más, palabras menos: “He encontrado mucha gente que quería engañar, pero nunca he hallado alguien que quiera ser engañado”.

¿Cuál es la diferencia entre religión y superstición? Algo así me comentan mis estudiantes de universidad. “Profesor, yo he estudiado las religiones para poder criticarlas a todas”. Hace unos días, un joven con una recta intención me decía: ¿Por qué la verdad tiene que residir en las religiones, supuestamente, reveladas y no en los cultos de los grupos originarios precolombinos? La ciencia nos ayudó a superar muchas desviaciones que la superstición arrojaba. La medicina y la farmacopea ayudan a que muchos hombres no mueran por enfermedades que los brujos y chamanes veían como castigo divino. Pero la ciencia no podrá acabar con la religión, como soñaban los ilustrados. Esta es esencial al hombre. El asunto es purificar nuestras creencias; llevarlas hacia la verdad.

Los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la propagación de supersticiones que parecían superadas. El pueblo sencillo se fía de adivinos, maestros, psíquicos, horóscopos, macumbas... ¿Por qué los directores de medios permiten esta marea de superstición? La respuesta que muchos dan es que hay libertad de culto, de opinión y de mercado. Si ellos pagan sus espacios, sus publicaciones, sus programas de radio o televisión facturamos más.

El gran maestro de Nazaret decía: “Al que más se le dio, más se le exigirá”. Es decir, los propietarios y directores de medios tienen más responsabilidad que el pueblo sencillo. ¿A quién podemos creerle? Definitivamente, que las palabras conmueven, pero los testimonios arrastran.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

INTERNET Y EL SER HUMANO El olvido y la memoria, frente a frente

Michel Gondry, el genial director de cine francés, expone en su película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) la posibilidad de usar la ciencia para borrar la memoria. Para olvidar. ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código