PRESIDENTES

En campaña permanente: Manuel Pico

Llevamos 20 años en campaña permanente y eso de por sí no es malo, aunque pueda ser aburrido, tedioso y desgastante, hoy nadie discute que la comunicación no termina con la elección, más bien cuando la campaña electoral termina, y si el candidato ganó (si perdió también) surgen nuevas necesidades y objetivos.

A ese sin parar se le ha llamado “la campaña permanente”, y resumida determina que quien ocupa el cargo de presidente debe seguir haciendo campaña como si fuera un candidato. Es decir, ser proactivo sembrando temas, identificando a un o unos adversarios que sean malos, crear esperanzas en la gente... les suena no, o sea casi lo mismo que tratan de hacer todos en la campaña.

Dicen que fue un consejero del presidente Jimmy Carter quien tiró las primeras ideas de la misma en un documento que concluía que las campañas ya no podían terminar con la victoria electoral, sino que era necesario seguir “cautivando” a los electores a través de la presidencia... a la larga y a juzgar por la historia, pareciese que el presidente Carter no le hizo mucho caso.

La “campaña permanente”, como tal, hizo su aparición en época de Clinton. Dos consultores famosos, Dick Morris y James Carville, la sostuvieron con un esquema teórico que plantea que como los ciudadanos son cada vez más independientes políticamente y ya no hay fidelidad partidaria como antes, la campaña permanente sirve para mantener a la gente del lado de uno. Lo que llevado a la práctica implica comportarse como si uno estuviera en campaña: ir a los medios, conquistar las redes sociales, separar claramente el camino del presidente y el de los enemigos, atacar a los adversarios, prometer y prometer y hacer comerciales prometiendo, y promover que la alternativa al presidente solo puede ser el desgobierno y la inacción.

Hoy más que nunca, los ciudadanos le exigen a sus gobiernos que comuniquen. La comunicación gubernamental no es maquillaje, sino que puede ser una herramienta muy eficaz y debe ser un instrumento de gobierno. Como siempre, si la realidad no marcha pareja con lo que se comunica, la campaña permanente no es más que una incoherencia permanente que se agota en sí misma. La buena comunicación se sustenta en la buena gestión. Ahora bien, como buen publicista regalo ideas así como todos damos consejos, sin que me los pidan: Campaña permanente no significa estar permanentemente en campaña... hay que saber cómo, cuándo y dónde, cuando no se sabe agota. Comunicar desde el gobierno no es lo mismo que hacer campaña electoral, y ya va siendo hora de que lo entiendan, porque caos es el mejor sinónimo de campaña, mientras que crisis es el mejor sinónimo de gobierno. Y sobre todo que cuando te pavoneas con el ruido, después no te puedes refugiar en el silencio... así no funciona la cosa.

Alguien me dijo una vez que es más fácil ganar una elección que gobernar bien, a la vez que esto último es más fácil que salir bien parado del gobierno.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código