HOMENAJE A MARIANO RIVERA

La esencia del potencial panameño

Conocí a Mariano recién iniciada su carrera en las Grandes Ligas. Recuerdo bien que me impactó la humildad de su carácter y algo más que percibí, y luego supe, era su tenacidad. Ese atributo, sin lugar a dudas, lo llevó a ocupar un sitial y a que se le recuerde como un gigante del deporte en uno de los famosos equipos del béisbol, los Yankees de Nueva York. No hace falta listar sus logros hasta consolidarse como uno de los mejores relevistas en la historia de las Grandes Ligas. El homenaje que recientemente le rindieron los Medias Rojas de Boston, rival histórico de los Yankees, estuvo marcado de mucha emoción y de un singular reconocimiento.

En Panamá, muy pocos desconocen la vida de Mariano y cómo le tocó luchar para salir adelante, en el seno de una familia humilde y digna. Se le admire o se le critique, se considere grande o pequeño, se piense que ama a su país o que reniega de él, todos reconocen que es un gran deportista y que ha sabido llegar muy lejos, tan alto como sus sueños de grandeza en el béisbol. La mayoría de los panameños estamos orgullosos de su éxito, porque el nombre de Panamá siempre sale a relucir cuando se le menciona, más ahora cuando se le rinde homenaje frente a su retiro de una excelente carrera marcada por una trayectoria que traspasará el tiempo.

Hace poco destacó que él ha vivido con un profundo compromiso, honestidad y amor. Eso es evidente; se retira como el máximo cerrador de la historia de las Grandes Ligas; superó una lesión en la rodilla derecha, a pesar de las complicaciones que se encontraron, y frente a las expectativas de todos se mantuvo como el lanzador dominante que es; le caracteriza su fe en Dios y el trabajo generoso y silencioso de su fundación para apoyar a niños pobres para atender la escuela; ha sabido llevar adelante su fama; ha sido inteligente para administrar los frutos de su esfuerzo y trabajo; tiene una linda familia junto a Clara, su compañera de siempre; y se le nota feliz.

Mariano Rivera es un ejemplo de sagacidad, tenacidad, voluntad, disciplina y capacidad de trabajo. Es un hombre que a sus 43 años ha logrado mucho, a pulso, y tiene una vida por delante para hacer lo que se proponga, sin límites. No obstante, en el marco de todo el homenaje que se le rinde en EU, es valioso destacar que su trayectoria, de poco más de dos décadas de carrera en el béisbol profesional, debe ser modelo a seguir por nuestros niños, jóvenes y adultos. Esos atributos que le adornan y contribuyeron en la concreción de sus metas y sueños están potencialmente presentes en todos los panameños. Enfoquémonos en hacer lo mismo que él, no busquemos descubrir el agua tibia, asumamos todo lo que hacemos con un profundo compromiso, honestidad y amor. Así, alcanzar nuestros objetivos será posible y, seguramente, seremos una colectividad mejor. Mariano Rivera pudo llegar lejos a pesar de situaciones adversas. Es un hombre sabio que ha sabido aceptar con humildad el éxito. En la nueva etapa de su vida, le auguro todo lo mejor y estoy seguro de que conquistará lo que se proponga, porque su motor es un corazón fuerte entregado a Dios.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código