CORRUPCIÓN

La fuerza de la costumbre: Gilberto Bernardo

Los escandalosos acontecimientos salidos a la opinión pública, recientemente, no deberían sorprendernos en lo absoluto, todos tienen su génesis en la fuerza de la costumbre. La generación de políticos actuales ha crecido en nuestro medio acostumbrada a ver la corrupción en los manejos de las cosas del Estado, en las intrigas y traiciones para lograr el poder.

Como sociedad, estamos sumergidos en un enorme basurero, nos hemos acostumbrado a su mal olor. Allí está nuestra historia, pero preferimos el opio del pan y el circo. Todo se circunscribe a un eterno tráfico de influencias. Nuestro primer presidente lo fue porque era un empleado del gobierno americano, recuerden al presidente Roosevelt cuando dijo “I took Panama”, luego vino la época de los gobiernos oligárquicos en los que no necesitaron de una Anati para hacerse dueños de medio Panamá.

Instituyeron ellos la compra de votos, el robo de urnas a punta de varilleros para torcer el resultado de las elecciones. ¿Declaraban impuestos justamente? Claro que no, muchos no pagaban cuotas al Seguro Social, pero terminaban jubilándose con suculentas jubilaciones. Todo esto sin dejar por fuera la explotación a la clase trabajadora del país.

Entonces vino lo peor, la “Revolución” del 68, aquí los desarrapados se alzaron con el poder ilegalmente y en la narices del big stick sometieron a todo un país. Sus antecesores, por esas cosas del prestigio y la alcurnia, escondían o disfrazaban sus atracos, pero estos, los de las botas y las bayonetas, abiertamente institucionalizaron el “juega vivo”, y nos acostumbraron a sus bellezas: Desfalcaron la Caja de Seguro Social, una tal Yolanda anuló unas elecciones, luego, la invasión. Todo el mundo salió a robar. Colectivamente afloró la inmoralidad sembrada por nuestros gobernantes.

Y por fin, la “democracia”, pero por la fuerza de la costumbre, herida por el juega vivo. Se dejaron las mismas reglas impuestas por los de la “revolución” ¡por si las moscas! Entonces se perdieron unos fondos para un terremoto en Bocas, luego pagamos por un puente que nunca se construyó, y surgieron toda clase de contratos leoninos: los corredores, los casinos, la boyas del Canal, y pare de contar.

Luego, nos sorprendieron otros con nuevas modalidades del ilícito: helicópteros hundidos, durodólares, Cadillac, relojitos finos, el Tucán, etc. Luego volvieron los de la “revolución” y con magia más sofisticada, ¡desaparecieron unas estatuas! Ya cansados y para deshacernos de los ladrones, preferimos a los locos mientras los “revolucionarios” traicionaban a un bin bin, pero, desafortunadamente, los locos también han convivido con el resto de nosotros en el basurero.

Entraron diciendo que se podía meter la pata, pero no la mano, lo malo es que no dijeron dónde. ¿Cómo serán lo próximos, seguiremos siendo víctimas de la fuerza de la costumbre?

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

25 Feb 2017

Primer premio

6 9 8 8

AAAA

Serie: 7 Folio: 6

2o premio

5977

3er premio

9957

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código