FLEXIBILIDAD EN EL MERCADO

¿Quién impulsa el crecimiento económico?: Jaime Narbón

¿Quién impulsa el crecimiento económico?: Jaime Narbón ¿Quién impulsa el crecimiento económico?: Jaime Narbón
¿Quién impulsa el crecimiento económico?: Jaime Narbón

En los últimos meses he leído, escuchado y analizado noticias y diálogos entre distintas personas que aseveran que la economía panameña está“parada” y “lenta”, entre otros adjetivos. También se afirma que esto es resultado directo de que el actual gobierno no hace “nada” para impulsar la economía, como si se tratara de fichas de ajedrez que el Estado puede mover por doquier y, por arte de magia, la actividad económica aumenta o disminuye, dependiendo del deseo del gobierno de turno.

Es importante aclarar que el crecimiento económico genuino no es resultado de un proceso que lleva a cabo el Gobierno mediante el gasto público y la planificación central, sino que corresponde a los procesos de mercado que genera la figura del emprendedor. Si el crecimiento económico es impulsado por el gasto estatal, se trata de una señal inequívoca de que el crecimiento económico no es genuino y, además, es insostenible.

El emprendedor es el motor impulsor del crecimiento económico por excelencia, y, como se ha demostrado a través de la historia, es quien crea riqueza, mejora la calidad de vida e impulsa el crecimiento. Esta figura, como afirmaba el economista austriaco Israel Kirzner, es la que mediante su estado de alerta observa las oportunidades de ganancia que no han sido descubiertas, crea nueva información y altera de forma positiva los mercados. Tomemos dos ejemplos de la historia, uno antiguo y otro moderno, para demostrar que el emprendedor es el motor-impulsor del progreso económico y social.

En la segunda revolución industrial que viniera a desarrollarse en Estados Unidos, las figuras John D. Rockefeller y Henry Ford salen a relucir. Rockefeller y Ford revolucionaron el transporte. El primero mediante el desarrollo de la industria ferroviaria y el segundo con la creación del modelo “T”, uno de los primeros automóviles.

Haciendo referencia a Adam Smith, quien indicara que “no es por la bondad del panadero, carnicero o cervecero que podemos contar con nuestra cena, si no por su propio interés”, fue la ambición, el deseo de superación y el espíritu emprendedor de Rockefeller y Ford lo que los llevó a revolucionar el mercado de transporte, y así beneficiar a miles de millones de personas que han podido promover la actividad comercial, generar riqueza e impulsar el crecimiento económico que conlleva todo acto empresarial innovador.

Un ejemplo moderno está en el área de la tecnología informática. Hoy en día tomamos por hecho la existencia de computadoras, celulares, el internet y demás avances tecnológicos que años atrás eran simplemente impensables. Emprendedores como fueron Bill Gates, creador de Microsoft o Steve Jobs, creador de Apple, utilizaron esa perspicacia y estado de alerta que caracteriza todo tipo de emprendedor innovador para, mediante su propio interés, cambiar la vida de las personas y la forma en la que nos comunicamos, hacemos negocios, entre otras. El crecimiento económico genuino y sostenible es impulsado por la figura del emprendedor, y no por medio de la redistribución de ingresos impositivos o mediante el gasto estatal, que si bien es fácil observar lo que se logra mediante el gasto, es aún más importante tener en cuenta lo que a simple vista no se ve. El gasto estatal implica que ese capital ya no está presente y quién sabe, elimina de raíz la posibilidad de que surja otro Henry Ford u otro Steve Jobs.

¿Cuál es el rol del Estado? Si aceptamos que debe existir un rol del Estado en el crecimiento económico, ese debe ser el de promover un clima favorable hacia el emprendedor. El Estado debe permitir la mayor flexibilidad posible en el mercado laboral, reducir y eliminar impuestos que desincentivan la inversión, favorecer la competencia eliminando subsidios y también todo tipo de trabas burocráticas que hacen que el clima de negocios sea un tormento.

Es inaudito que permisos para construir, por ejemplo, demoren más de 18 meses para ser aprobados. En pocas palabras, el Estado debe dejar funcionar al sector productivo, proteger los derechos de propiedad y hacer cumplir los contratos. Solo así se generarán riquezas y se impulsará el crecimiento económico genuino.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código