Avance: Cancillería de Panamá activa el Centro de Coordinación de Información tras terremoto en México.

MERCADO DE VALORES

El inversionista desinformado: Alexander J. Montero B.

En los últimos meses, nuestro incipiente mercado de valores ha tenido amplia exposición periodística, pero no del tipo que nos haría sentir orgullosos. En una economía tan bancarizada, como la panameña, llama la atención que la mayoría de la población sepa de cuentas de ahorros y préstamos personales, pero no del mercado de valores. Y es que para el panameño de a pie, el mercado de valores es un concepto extraño; algo lejano que no le afecta, pues lo suyo es trabajar, día a día, y cubrir sus necesidades con los ingresos que devenga. Si estos resultan insuficientes, se verá obligado a acudir a un banco o a una financiera para que les supla la diferencia.

No obstante, lo que ocurre en el mercado de valores incide en la percepción de nuestra seguridad financiera, y si los mecanismos de rehabilitación de los incumplimientos no son adecuados y resultan ilusorios, esa percepción se convierte en hechos que impactan severamente en el crecimiento nacional, por ende, en la capacidad adquisitiva de la población.

Cuando una empresa pide prestado en el mercado, lo hace “emitiendo deuda” (bonos, letras, pagarés, etc.), que luego es comprada por los inversionistas. La ley obliga a la empresa emisora a presentar la información completa sobre su situación, estructura y entorno. En otras palabras, a “descubrirse”, de forma que cada inversionista realice la tarea individual de analizar si aquella califica o no como sujeto de crédito en quien confiar su dinero.

Esto, sin perjuicio, de que para hacer su solicitud de crédito más atractiva la emisora constituya garantías típicas (hipoteca, prenda, etc. sobre bienes propios o de terceros) o recurra al uso de otros vehículos más sofisticados (fideicomisos de garantía sobre distintos tipos de bienes) que le permitan al inversor, en su condición de acreedor, realizarlos ante el incumplimiento de las obligaciones de la emisora.

Ahora bien, la percepción de seguridad no la da la garantía –esta es el último recurso del acreedor–, sino la información del emisor que debe estar siempre disponible para el inversionista, de manera clara, veraz, relevante y actualizada, para que le permita valorar el riesgo a asumir frente al emisor.

En el mercado de valores no hay ingenuos, sino desinformados. Los inversores deben hacer las debidas diligencias antes de invertir, correspondiéndole a la autoridad administrativa tutelar del mercado y velar que se cumpla el deber de información del emisor.

Ya lo dijo Warren Buffet: “Solamente se invierte en lo que se conoce y se entiende”. Así que, señor inversor, si no sabe pregunte; si no le dan respuesta, acuda a quien deba dársela, y si no se siente satisfecho con esta, no invierta.

Que el último impago de una emisión sea el de una financiera, nos debe poner a todos en alerta, pues si esta acudió al mercado fue para seguir operando su negocio, que no es otro que prestar dinero a terceros. Si esta alternativa se pierde, ¿quién le prestará al panameño que cuenta con esto al final de su quincena?

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

17 Sep 2017

Primer premio

7 8 4 2

ACBC

Serie: 13 Folio: 13

2o premio

1718

3er premio

2529

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código