EJEMPLO DE COREA DEL SUR

Para lograr la excelencia educativa: John A. Bennett N.

La excelencia educativa no la vamos a encontrar en los claustros gubernamentales; al menos no de manera natural y permanente. Las razones son muchas, pero la principal es que los sistemas centralizados gravitan hacia la politiquería rentista. Lo que deberíamos hacer es buscar por donde no acostumbramos y en esa búsqueda se dan muchas experiencias interesantes.

Uno de los casos más curiosos es el de Corea del Sur, en donde se ha desarrollado una modalidad educativa particular que, entre otras medidas, les permite a los estudiantes lograr resultados sobresalientes. Se trata del surgimiento de docentes estrella –igual que los deportistas estrella como Mariano– conocidos como hagwons. Son profesores particulares que dan tutoría paralela a la educación regular.

El Mariano Rivera de los educadores surcoreanos es Kim-Hoon, dueño de una academia privada que enseña mayormente por internet. Uno de sus secretos es trabajar cerca de 60 horas a la semana; y lo hace porque le rinde, al punto de que es millonario. El costo de sus programas es de $4.00 la hora. Otra gran ventaja del sistema de Kim-Hoon es que no tiene que repetir interminablemente las mismas lecciones, porque las graba en video. De manera que el resto del tiempo lo dedica a la tutoría directa. Kim-Hoon produce sus propios textos, algo que en nuestro país no es tan fácil.

Ese cambio positivo en la educación surcoreana, algo de las últimas décadas, le ha valido una tasa de graduación secundaria de un 93%, comparada con la de Estados Unidos que es del 77%.

La tutoría se ha popularizado por todo el mundo, mientras que la educación centralizada mengua. El sistema de los hagwons, por ahora, se trata mayormente de educación paralela. Es decir, se imparte luego de las horas de clase regular, pero eso seguramente cambiará a medida en que vean que si es buena a deshoras, lo será en los horarios regulares. Lo más interesante es que se trata de un producto del mercado, y en el caso de Corea del Sur, ya hay más educadores hagwons que los regulares de escuelas tradicionales. Otra diferencia radical entre el nuevo sistema y la educación arcaica está en que los estudiantes escogen a sus profesores, de manera tal que los mejores y más respetados tienen más clientes. Es asunto de meritocracia y en ese sentido sí que es una jungla.

Al sistema hagwons también se le conoce como sombra y, como es de esperar, está causando buenos problemas junto con sus logros. Por el lado de los éxitos, promueve la innovación entre estudiantes y educadores y le ha permitido a Corea del Sur convertirse en una superpotencia educativa y, por algo, también se está convirtiendo en una económica. Por el lado de los problemas, está la resistencia del Estado que durante décadas se ha opuesto a los hagwons, llegando a imponer toques de queda, regulaciones e incluso la prohibición durante la dictadura militar. Pero cada vez estos han surgido con más fuerza. Lo que no entiende la burocracia gubernamental es que la educación particular es del pueblo, por el pueblo, para el pueblo. Y es obvio que no les gusta porque les deja “fuera de la jugada” y les hace quedar mal.

En el caso de Kim-Hoon, la gran mayoría de sus alumnos –unos 150 mil– le escuchan en línea. Además, él no trabaja solo, ya que tiene a otros y a empleados. Imagine que en Corea del Sur al 47% de los estudiantes se les considera “avanzados”, mientras que en Estados Unidos solo es un 7%.

Y algo especial del sistema de los hagwons es que la calidad se mide más en el éxito de los educadores que en exámenes. Esto es así porque quienes los califican son los clientes con sus pagos. Les aseguro que son pocos los que pagan buen dinero por mal producto. En dicho sistema la variable más importante lo está potenciando, y me refiero a los educadores, que en el caso de Corea del Sur no requieren siquiera estar certificados, ya que es una actividad extracurricular. Los hagwon no tienen salario mínimo y se les paga según su rendimiento y el que no rinde no gana.

Ellos llegan a ser parte de la familia del estudiante, lo cual asegura la participación familiar. Son profesionales mejor preparados y más devotos a su trabajo y lo mejor es que los estudiantes los respetan, igual que ellos respetan a sus estudiantes. Son más dados a experimentar con nuevas modalidades educativas. ¿Les parece que algo podemos aprender de los coreanos del sur?

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

INTERNET Y EL SER HUMANO El olvido y la memoria, frente a frente

Michel Gondry, el genial director de cine francés, expone en su película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) la posibilidad de usar la ciencia para borrar la memoria. Para olvidar. ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código