ALERTA: Sinaproc informa que los niveles del río Juan Díaz empiezan a bajar.

EL MALCONTENTO

La patria zombi: Paco Gómez Nadal

La patria zombi: Paco Gómez Nadal La patria zombi: Paco Gómez Nadal
La patria zombi: Paco Gómez Nadal

Empiezo a pensar que es verdad que uno no es de este mundo. No se trata de ser extraterrestre, sino de estar aquejado de un exceso de realidad que me impide disfrutar de lo que antes se llamaba “cultura popular” y que ahora podríamos denominar “cultura espectral”.

Imagino que siempre ha sido igual: alguien pone de moda algo, de manera bastante estúpida, casi siempre en busca de beneficio… entonces, una serie de agentes útiles bien intencionados se convierten en los multiplicadores sin límites de la estupidez de moda hasta que la saturación y la desidia nos lleva a una nueva moda que entretenga a la clase media (las modas no son de pobres) de su genético hastío.

Una de estas modas es el running, esa manía de destrozarse las rodillas contra el asfalto que cuesta un montón de dinero a cuarentones y cuarentonas que atiborran las tiendas de complementos para así poder correr con el último reproductor de música adaptado a los saltitos, medir el esfuerzo en podómetros digitales de última generación o vestir una camiseta de deglute el sudor mientras nosotros perdemos la dignidad a las 6:00 de la mañana en una avenida desierta.

Otra tiene que ver con el culto a las series de televisión estadounidenses (los pobres somos más de novela brasileña). Los modernos de clase media dialogan sobre Homeland o sobre Juego de Tronos en clave de oráculo global capaz de explicar cualquier fenómeno social contemporáneo: si leyeran un poco más de filosofía, sociología o antropología social igual se ahorraban la suscripción a un canal de pago. Ya imaginan hacia donde voy… hacia una de esas series de culto y a la estéril moda de los zombis. The Walking Dead ha logrado que la indolente audiencia gaste más tiempo imaginándose como hígado ensangrentado que preocupándose de sus vidas o de la de los que le rodean.

Leo impactado sobre la novena caminata zombi en Panamá y tengo que repasar los párrafos para constatar que es algo ocurrido y no la pesadilla relatada por un mal guionista. Explican las noticias que unos 800 desocupados llenaron la calle de los desocupados paseando sus cuerpitos embadurnados de salsa de tomate con la antelación suficiente para que ningún patriota se sienta ofendido por tan patético desfile. Rob Rivera es de la empresa Porto Diao y esa compañía tiene todo el derecho a hacer negocio aprovechando la moda y el aburrimiento de la gente pero trata de justificar el desfile de marras disfrazándolo casi de protesta social: “…arte callejero que nos permite hacer un comentario social sobre la libertad de expresión dentro de un marco artístico”. Porto Diao ya convocaba con esta frasecita: “La caminata zombie es una oportunidad para congregar nuestra mejor actitud como comunidad y celebrar la creatividad, individualidad y diversidad cultural que nos hace únicos en el continente”.

O sea, que la caminata zombi es algo así como una demostración de identidad panameña y un acto de solidaridad comunitaria. Yo no soy zombi pero tampoco me siento idiota. La cultura espectral es esta: la que finge ser lo que no es, está encadenada a proyectos económicos y utiliza a los consumidores como escenografía de sus propias puestas en escena.

Sería interesante comprobar cuantos de los 800 participantes de la edición 2015 han estado en las concentraciones para evitar los ataques de los diferentes gobiernos de Panamá contra la libertad de expresión; o cuantos salieron “con su mejor actitud de comunidad” a solidarizarse con las víctimas mortales de la represión en Colón o en Changuinola; o cuantos de ellos, amantes del “arte callejero”, protegieron los murales de El Kolectivo cuando los zombis del poder se pusieron a borrarlos.

En realidad no tengo problemas con esta caminata ni con ninguna otra manifestación de “cultura espectral”. Son efímeras y serán cambiadas por “caminatas transfromers” o por “caminatas starwars” en cuanto las productoras y el aparato del marketing de las multinacionales del entretenimiento lo decidan, pero lo que no me resulta agradable es que nos tomen a los que no somos muertos vivientes como si fuéramos el público inerte de sus fantochadas.

Mientras ellos juegan a ser un poco putrefactos mientras dure el maquillaje, el país se derrama en corrupción, politiquería e injusticia social. No hay que vivir amargados por ello, pero sí deberíamos ocupar las pocas energías que nos deja la vida en la selva urbana del capital en construir una “comunidad” real, resistente, con ideas. Los zombis, como ya todo el mundo sabe, no dan para eso.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código