MALTRATO A LOS ANIMALES

La perra de nadie en la isla que ya no es: Rossana Uribe

Siempre he pensado que existen dos Panamá. Dos países en uno cohabitando apenas, con dolor y grandes secuelas. El Panamá para los turistas e inversionistas que se muestra próspero, activo, coherente con el siglo XXI. Por otro lado, está el Panamá que nadie quiere mostrar porque afea el panorama.

Estuve el fin de semana pasado en Isla Grande con mi hermana que vino de visita y recordaba ese lugar sencillo, de gente buena y playas blancas.

Al cruzar de La Guaira, de lejos, la isla se veía bella. El mar era un espectáculo y se adelantaba ya un fin de semana de sol, buena comida y playa.

¡Qué decepción! Al llegar, la isla parecía un pueblo fantasma, casi no queda nada de lo que fue. Es más, casi no había gente. El único camino estaba lleno de basura, escombros y restos de cosas... de muchas cosas que fueron y ya no son, un pedazo de bicicleta, una chancleta, ladrillos que sobraron, hierros que se oxidan, la mitad de una muñeca, las latas y los envases de foam.

Caminábamos, sin creer el descuido, cuando la vi. Estaba ahí sola en lo que fue una casa y hoy es escombro. Flaca, con el semblante más triste que he visto. Le llamé: “Ven, chiquita, ¿qué tienes?”, y se le iluminó la carita sucia y rodeada de moscas.

Se me acercó, vacilante, el dolor le dificultaba caminar. Pensé que solo estaba desnutrida, así que decidí llevarla al puesto de policía.

La Ley 308 de protección a los animales domésticos tiene por objeto prevenir, erradicar y sancionar el maltrato, el abandono y los actos de crueldad en contra de estos. Así que pensé hacerla valer.

–“No hay nadie ahí”; me dijo una lugareña morena y rotunda en redondeces, “es viernes”.

Le pregunté, entonces si sabía de quién era la perrita.

–“Era de alguien, pero ahora no es de nadie”, me dijo.

¿Cómo? Una perrita no puede no ser de nadie.

–“Es que está hedionda y nadie la quiere, la botaron y la vemos siempre por ahí, pero no es de nadie”, me dijo.

Y así seguimos preguntando, caminando entre basura y despojos de la isla que un día fue y ya no es.

El dueño de un bar me contestó, agresivamente:

–“Llévesela pues, esa perra hedionda anda por todos lados y jode, porque se quiere comer la basura. No es de nadie”.

La perrita me miraba y me seguía.

Después de mucho preguntar, decidimos dos cosas. No queríamos quedarnos ni un minuto más en esa isla donde a nadie importa el dolor ajeno, y dos, nos íbamos a llevar a Negrita a Panamá, para curarla o para darle una muerte digna.

Y así, en una cajeta de cartón, envuelta en mi toalla, nos la llevamos.

En la veterinaria que frecuento se portaron maravillosos, como siempre. Los doctores y enfermeras hicieron lo que pudieron, pero lo único que quedaba era darle una muerte digna. Su herida estaba infectada y las bacterias se habían comido hasta sus músculos. Después de la inyección para el dolor, Negrita se recostó y ahí, la acariciamos como seguro nadie lo hacía. Le hablamos y la tranquilizamos antes de dormirla para siempre.

Negrita tenía huecos de heridas profundas e infectadas. La carne se le caía a pedazos y su olor era putrefacto. Pero esas heridas se habrían podido curar, de haberse tratado antes. Alguien se las hizo, es cierto, pero también alguien la pudo socorrer. Solo que, al igual que la isla, se quedó olvidada, entre los muchos objetos que fueron y ya no son.

¡Cómo me dolió Negrita! Todos la habían visto deambular herida y lo único que hacían era echarla, porque su olor molestaba. ¿Dónde quedó la gente buena de Isla Grande? ¿Por qué las autoridades se olvidan de ese pedazo de Panamá que tuvo posibilidades de ser un destino turístico?

Quiero entenderlos, sé que sus posibilidades de vida han disminuido. No sé qué les habrá prometido el alcalde para obtener su voto, pero no lo cumplió. Lástima que en vez de trabajar se sentaron a esperar y ver cómo su isla un día fue y ya no es.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

INTERNET Y EL SER HUMANO El olvido y la memoria, frente a frente

Michel Gondry, el genial director de cine francés, expone en su película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) la posibilidad de usar la ciencia para borrar la memoria. Para olvidar. ...

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código