PREOCUPACIÓN COMPARTIDA

La pobreza de la educación: Nidia Argelis Ballesteros

Estoy cursando el primer año de mi carrera universitaria y es alarmante ver cómo algunos compañeros no tienen ni la mínima idea de lo que es analizar, inclusive, personas de 40 años. La pregunta es: ¿Cómo lograron entrar a la universidad? En realidad, en nuestro país la educación es muy pobre. En la mayoría de los casos, los docentes no preparan al estudiante en los análisis textuales, no los ponen a pensar.

Enseñar un tema no es solo sacar la información de un libro, fotocopiarla y decir: “el miércoles tienen prueba de estas copias”. Enseñar es instruir, capacitar en la expresión verbal y, del mismo modo, en la gestual; hacer que el estudiante observe, piense, imagine y que en él crezca la necesidad de conocer más y más.

La educación es desarrollar el proceso de las capacidades de cada estudiante. Es necesario que los docentes transformen la manera de transmitir su conocimiento a los jóvenes, a través de actividades que los motiven, por ejemplo: realizar la exposición de un tema como si fuera un programa de televisión, utilizando como recursos: láminas, vestuario, entre otros objetos, que harían de la actividad algo entretenido y no una charla aburrida. También, pueden optar por hacer dinámicas instructivas para que el estudiante aprenda y, a la vez, hacer que se divierta.

En mi caso, mientras cursaba quinto año de bachiller en ciencias, llegó una profesora de español llamada Ana María Ruiz, quien logró que cada uno de los estudiantes de mi promoción se desenvolviera de manera muy fluida al momento de exponer. Logró, también, que nos interesara la lectura. Todas las pruebas que aplicaba eran de análisis textual, solo tomaba la clase para explicarnos las características de cierto tipo de literatura y luego, nuestra tarea se enfocaba en aplicar cada concepto teórico en los párrafos de alguna novela o poesía en particular.

Cada semana le otorgaba a un estudiante una noticia de cualquier periódico de la localidad y hacía que la analizáramos y, después, la explicáramos frente a toda la clase. En todo momento nos corregía la manera de hablar. Es una de esas profesoras que uno nunca olvida (eso sí, muy exigente y de mucho carácter), porque fue parte del buen desarrollo intelectual de cada uno de nosotros.

Hoy día nos enfrentamos a una sociedad ambiciosa de materialismo, en donde los valores y situaciones de gran intelecto e importancia se están perdiendo. Día a día, puedo observar cómo los jóvenes, en vez de estudiar, prefieren la calle y asesinar a la gente por querer tener un “Blackberry”, un objeto sin ninguna importancia para el futuro real del ser humano.

Es momento de que los padres dejen de decirle a sus hijos: “Tienes que estudiar para conseguir un buen trabajo”, cuando lo que deberían enseñarle es que estudie para lograr tener una empresa, una clínica, en fin, que tengan la mentalidad de producir para sí mismos, no para los demás.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

26 Abr 2017

Primer premio

5 1 8 7

BDBB

Serie: 2 Folio: 14

2o premio

0632

3er premio

1386

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código