DÍA MUNDIAL DEL SIDA

Cerremos la brecha: César A. Núñez

El Día Mundial del Sida constituye una oportunidad para movilizar a la comunidad en general y promover un cambio social, con el fin de dar prioridad a las personas más afectadas por el VIH y cerrar la brecha en materia de acceso a servicios de prevención, atención y tratamiento.

Este día –que se conmemoró ayer en el mundo y recordamos hoy en Panamá– nos hace reflexionar en que se hace imperante detener la epidemia de una vez y por todas. De lo contrario, como sucedió con la tuberculosis, podría retomar fuerza y no lograríamos acabar con ella en el futuro inmediato.

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/sida (ONUSIDA) ha manifestado recientemente, que adoptar un enfoque basado en metas de respuesta rápida –las llamadas 90-90-90– que promuevan acciones estratégicas en los próximos cinco años, permitirá al mundo ser testigo del fin de la epidemia de sida como amenaza a la salud pública, para 2030. Alcanzar estas metas para 2020 implica que el 90% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico; que el 90% de las personas que tengan conocimiento de su estado seropositivo accedan al tratamiento; y que el 90% de quienes que tengan acceso a al tratamiento, logren una represión viral efectiva.

Latinoamérica sigue siendo una región con alta cobertura de tratamiento antirretroviral. Aproximadamente el 45% de los 1.6 millón de personas estimadas que viven con el VIH tienen acceso a la terapia antirretroviral, aunque existe variación entre y dentro de los países. Este año, 26 países de Latinoamérica y el Caribe establecieron nuevas metas regionales para 2020 sobre diagnóstico temprano, tratamiento y detección de carga viral, con el fin de impulsar la reducción de nuevas infecciones, mejorar la calidad de vida de las personas que viven con el VIH y reducir la mortalidad por sida y otras enfermedades asociadas.

En estas dos regiones se estima que el 70% de las personas con VIH han sido diagnosticadas. Las tendencias actuales sugieren que es factible que el 90% de todas las personas que viven con el virus sean diagnosticadas para 2020, siempre ofreciendo la prueba de VIH dentro de un marco de respeto de los derechos humanos.

Si queremos lograrlo, es necesario hacer frente a los retos pendientes que la epidemia nos plantea en esta región. Entre ellos destacamos: mejorar la adherencia al tratamiento, fortalecer los sistemas de suministro de medicamentos, reducir el número de protocolos de tratamiento existentes, simplificar la administración de la terapia y fortalecer los laboratorios clínicos.

Es también urgente fortalecer los esfuerzos de diagnóstico y tratamiento temprano y oportuno. Las personas que viven con el virus son detectadas muy tardíamente, ya con sintomatología y aun son muchas las que no conocen el estado serológico del VIH.

Tenemos un breve plazo de cinco años para llegar a los que son dejados de lado y presentan mayor riesgo de adquirir el VIH, es decir a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, a las personas trans, a las y los trabajadores sexuales, a las personas que usan drogas y a los jóvenes. Las poblaciones clave y las personas que viven con VIH enfrentan importantes obstáculos que limitan su acceso a los servicios de salud, tales como el estigma y discriminación, la violencia y la inequidad de género.

Es urgente e imperativo reforzar las intervenciones de prevención, sobre todo para poblaciones clave y para jóvenes, mismas que requieren de mayor inversión de parte de los gobiernos e involucramiento de la comunidad. A pesar de los altos porcentajes de gasto doméstico en la mayoría de los países de la región latinoamericana, los programas preventivos dirigidos a las poblaciones en mayor riesgo son aun mayormente financiados por donantes.

Esta alta dependencia debe ser analizada con mayor cuidado, ya que la capacidad de acceder a los fondos internacionales seguirá siendo cada vez menor, a medida que las economías de los países de la región continúen creciendo.

Los países de Latinoamérica tienen la oportunidad de poner fin a la epidemia de sida para 2030, si se intensifican sus respuestas nacionales, invirtiendo los recursos financieros estratégicamente, a través de un esfuerzo conjunto y multisectorial

Unámonos para cerrar la brecha y poner fin a la epidemia de sida para 2030.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código