APRENDIZAJE

¿Para qué sirve la historia?: Catherine E. Muñoz Arango

Las celebraciones de este mes son oportunas para que reflexionemos sobre nuestra historia patria. No es cuestión de hablar de leyendas doradas, negras o eclécticas, sino hablar de la historia como el relato de lo ocurrido, lo verdadero.

En este mes es común escuchar que los jóvenes no saben historia, que no les interesa, que es culpa de los maestros, etc. Solo hay que ver los desfiles, escuchar las respuestas de los estudiantes e incluso de los mismos adultos. Todos están de acuerdo con que la historia es importante, que debe estar en los planes de estudios; otros dicen que la historia es “bonita” (como si se tratase de una persona que es agradable a la vista).

Las autoridades se preguntan el porqué los estudiantes no aprenden historia, pero no consideran que en parte ellos son los causantes del problema, porque disminuyen las horas de estudio, utilizan libros obsoletos, que solo se limitan a exponer datos, etc. Una fuente de aprendizaje para el estudiante es la literatura; los poemas, las novelas y demás contribuyen al aprendizaje de lo nacional por encima de obras de autoayuda, tipo Carlos Cuauhtémoc Sánchez, que son más costosas.

Hay muchas maneras de resolver el problema, pero de que se quiera, es harina de otro costal.

El desconocimiento de la historia es culpa no solo del sistema educativo que responde a políticas internacionales neoliberales y posmodernistas, sino de la sociedad y de los padres de familia. El ejemplo más representativo es la utilización del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, que de antropológico solo tiene el nombre. El capitalismo ha hecho creer que solamente es importante lo que genera riquezas y que se debe invertir en ciencias y tecnologías, no en las humanidades, por lo cual si en el colegio algún estudiante expresa el deseo de estudiar historia, filosofía o geografía es mal visto y qué decir en los círculos familiares y amicales, es casi una deshonra.

Estos días de fiesta son propicios para preguntarse ¿Por qué aprender historia de Panamá? Primero debemos tener claro que la historia no es una invención, ella se fundamenta en hechos verdaderos y la única manera de que pueda tener un significado es que se enlace el pasado y el presente. La historia es un arma, nos hace más conscientes y menos ignorantes, quizás por ello jamás será del afecto de muchos. La historia de Panamá nos dice quiénes somos, qué somos y qué queremos ser. Es identidad, así como muchos conocen su genealogía, podríamos decir que aprender historia de Panamá es conocer nuestra propia genealogía.

El control que las políticas internacionales ejerce en la enseñanza de la materia me hace recordar los lemas del partido del Gran Hermano, de George Orwell, en 1984, “la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza” y “el que controla el pasado, controla, también, el futuro. El que controla el presente, controla el pasado”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Ediciones anteriores

Loteria nacional

17 Dic 2014

Primer premio

9 7 5 3

AACC

Serie: 7 Folio: 4

2o premio

9089

3er premio

0829