EFECTOS NOCIVOS

El transfuguismo político: Javier Ordinola Bernal

Todos tenemos una idea aproximada de qué queremos decir cuando planteamos o usamos el concepto tránsfuga referido a un individuo. Básicamente, le damos una connotación de carácter negativo a tal comportamiento. Con el salto de varios diputados –electos bajo la bandera de una organización política– a otros partidos, es relevante explicar el concepto y sus consecuencias, desde la óptica de la ciencia política.

El significado más generalista lo considera como una mera acción crítica resultante de la evolución ideológica del individuo y, por lo tanto, exenta de valoración peyorativa. Este corto artículo pretende enfocarlo como un tipo de comportamiento político que conlleva cierto acto de traición. El fenómeno se nos presenta –tomando esta consideración restringida– como aquella forma de proceder en la que una persona, caracterizada como representante popular, democráticamente electa, abandona la formación política en la que se encontraba y pasa a engrosar las filas de otra.

Este proceder se ha considerado en otras latitudes como una aberración, fruto de un sistema corrupto, ficticio y hasta oligárquico, pero dicha consideración se reorientó puesto que la traición supone el agravamiento de la crisis de la representación política y, con ello, el socavamiento de los cimientos de los sistemas democráticos actuales.

Partimos de la consideración de que el tránsfuga no es más que un ejemplo de traidor, un individuo que viola la fidelidad debida a sus electores y al partido que lo presentó para, con el poder que reviste dicha designación, usarlo en beneficio propio. Hay tres posibles escenarios en los que observamos este comportamiento, aunque solo en dos es factible. Primero está el momento preelectoral, caracterizado por diferentes actuaciones encaminadas a conseguir la nominación de un partido, para ir a la contienda bajo sus siglas, en una determinada elección. El segundo es propiamente el día de elecciones, cuando difícilmente encontramos comportamientos tránsfugas, porque la brevedad impide que se den cambios de fila de forma efectiva.

El tercer escenario adquiere especial relevancia para las instituciones parlamentarias, puesto que se trata del momento poselectoral, cuando el tránsfuga se reviste de toda su “grandeza”. Este tipo de transfuguismo se define como un acto del ciudadano electo que abandona la formación política con la que concurrió a las elecciones.

Los efectos del transfuguismo significan un claro falseamiento del proceso representativo, configurándose este comportamiento como una estafa política cuyos efectos destructivos alcanzan de lleno los fundamentos de la cultura política democrática de las sociedades en las que se dan. Íntimamente ligado a ello se produce un incremento en las prácticas corruptas, habida cuenta de que el tránsfuga parlamentario busca en la mayoría de los casos una rentabilidad económica inmediata a su actuación. Y un tercer efecto nocivo tiene que ver con el debilitamiento de los partidos y, por ende, del propio funcionamiento de las asambleas.

De todos depende que los actores del transfuguismo parlamentario panameño no regresen a la Asamblea Nacional, después de todo creo que nadie quiere estafadores en este órgano del Estado.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código