CULTURA

La vigencia del libro: Fredy Villarreal Vergara

La información y el conocimiento se han transmitido siempre a través de algún soporte tecnológico, si bien primero fue la tradición oral la encargada de esta tarea, no podemos negar que ha sido el libro (la escritura) el medio que más ha contribuido a la transferencia de los saberes que poco a poco ha ido acumulando la humanidad.

El libro nació como un instrumento casi de lujo, no solo por los altos índices de analfabetismo en las sociedades anteriores a la modernidad, sino por la ausencia de un invento como la imprenta, que obligaba a los amanuenses a trabajos arduos y lentos, que hacían de los libros, objetos costosos.

Fue con el pasar del tiempo que el libro llegó a convertirse en la herramienta per se de la educación, hasta ocupar un sitio indispensable en los procesos de formación de las mayorías en muchos países del mundo, lo que popularizó su uso.

Pero tan cierto es esto, como que el libro (y lo que representa) ha tenido que luchar contra obstáculos que en ocasiones parecen insalvables, no solo por la aparición de nuevas tecnologías, que no han intentado sustituir la escritura, pero sí al libro como su soporte tecnológico; aun cuando en más de una oportunidad tales avances han propuesto nuevas estructuras de lectura que, afortunadamente, no han sido más que modas efímeras, rápidamente sustituidas por otras, sino que ha tenido que luchar, también, contra su propio entorno.

Y así como el libro se asentó en la matriz misma de los procesos educativos, es allí donde quizás ha perdido sus grandes batallas. Probablemente todos hemos tenido una maestra que en algún momento nos amenazó con castigarnos enviándonos a la biblioteca... “Si no te portas bien, te vas a la biblioteca”, con lo que fácilmente identificamos ese lugar de conocimiento y ventana al universo de nuestra vida de primaria, con un lugar de punición; o quizás, una profesora de aquellas que decían: “Muchachos, este libro que les voy a asignar es aburrido, da sueño, tiene muchos nombres y no me gusta, pero tienen que leerlo porque lo dice el programa”. ¿Y así quién no?...

Esto me remite a un problema ampliamente debatido, en el que no nos ponemos de acuerdo: cómo aprende el que luego enseña, y que es uno de los grandes factores incidentes en el estado actual de nuestra educación. En el año 2004, desde las aulas del Colegio Agustiniano de Chitré propusimos tres ejes para el desarrollo de la lectura–escritura, principalmente de libros panameños: incentivos a la escritura, el contacto de los jóvenes lectores con los escritores (foros de literatura de 2004 y 2006) y la capacitación de los docentes en la promoción de la lectura. Lastimosamente, por diversas circunstancias, no se ha podido llevar a cabo todo el proyecto, pero la Semana del Libro 2011 nuevamente lanzó el reto a quienes tienen que tomar estas decisiones. La lectura es el camino fiable, sin atajos, sin vericuetos... “es luz para el interior” y desde allí se irradia hacia ese mejor país que sí es posible. ¡Leamos por Panamá!

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 May 2017

Primer premio

8 3 9 4

AACB

Serie: 3 Folio: 11

2o premio

5974

3er premio

7634

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código