Arte como protesta

El arte no solo está en museos o en teatros. El arte también puede tomarse las calles de la ciudad. Y ese arte puede irrumpir en una marcha, en una manifestación. Señalar (gráfico, colorido, explícito, irreverente o dramático) los abusos del poder. Y puede plantear también opciones de desarrollo más amigables con el ambiente, solidarizarse con los pueblos originarios o con las minorías.

Desde hace algunos años, en Panamá ha empezado a tomar fuerza la expresión artística como forma de protesta urbana.

Y entre las agrupaciones más visibles y recientes de esta tendencia está El Colectivo (o Kolectivo), una organización heterogénea, horizontal, formada en su mayoría por jóvenes de distintas profesiones u oficios.

No tienen un vocero ni una cabeza visible. Todos se consideran iguales y toman sus decisiones por consenso. No les gusta identificarse de forma individual.

El Colectivo se formó de manera más o menos espontánea, hace unos dos años, cuando gente de distintos grupos y movimientos –artísticos y sociales– empezó a ver coincidencias en sus propuestas. Amigos, conocidos, compañeros de militancia, de estudios, unificaron sus inquietudes.

“Nuestra primera intervención urbana fue el 20 de diciembre de 2010 (para conmemorar los 21 años de la invasión estadounidense)”, dice Henrye Lombardo, miembro del grupo. En 2011, durante los actos de recordación de la gesta del 9 de enero, El Colectivo llevó a cabo una performance emulando a los caídos durante aquella jornada histórica. Los muros de la ciudad fueron invadidos con siluetas y mensajes alusivos a la fecha.

Pero el acto que reconocen como su presentación en sociedad fue la participación de la comparsa Ñagare, durante los carnavales de 2011 en la cinta costera. Allí, con disfraces y máscaras, desplegaron carteles contra la explotación minera indiscriminada.

“Fue un mensaje muy bien recibido por la población”, dice Mechi Cri, otra activista del grupo que prefiere ser identificada por este nombre ngäbe.

“Nosotros, que venimos de diferentes movimientos sociales, veíamos que era importante meter el enfoque cultural, desarrollar una nueva forma de protesta que no fuera lo mismo de siempre”, añade.

MURALES

El Colectivo estuvo detrás de las jornadas de pintura de los muros de la antigua Embajada de Estados Unidos en la avenida Balboa, parte del movimiento ciudadano en rechazo a la pretensión de construir allí una torre financiera.

Y también han impulsado actividades de este tipo en los barrios de la ciudad y otro sectores del país.

“Las personas de la comunidad, que participan en los murales, forman parte del colectivo automáticamente, y se convierten en cuidadores de su mural, porque dicen: ´mira, esto lo hice yo”, comenta Lombardo.

El Colectivo también fue responsable de la aparición fugaz de la cacica ngäbe buglé, Silvia Carrera, durante el concierto reciente de la banda puertorriqueña Calle 13. Un acto de solidaridad mutuo, complementado con el apoyo panameño a la lucha independentista de Puerto Rico (El Colectivo hizo el diseño de la camiseta que lucía René, el vocalista del grupo boricua y aportó un mural en apoyo a su causa).

A veces sus opiniones chocan. O provocan. Y frente al poder, ello implica riesgos. Algunos de sus miembros ya han sufrido detenciones policiales y amedrentamientos. Pero ellos persisten.

Pese a todo, el arte seguirá en la calle, como protesta y propuesta, haciendo de la ciudad un espacio de expresión libre. No solo para El Colectivo. También para los artistas del graffiti, las agrupaciones ecológicas y los niños que pintan bajo las palmeras.

Y a propósito, otro grupo de artistas urbanos viene empujando el Festival Bohemio, una actividad que también plantea repensar (soñar) la ciudad desde el arte.

´Banners´, política y usurpación creativa

Varios banners con la foto del vicepresidente, Juan Carlos Varela, aparecieron hace un par de semanas en la ciudad junto a la leyenda: “Este también vendió el país”. Nadie los reivindicó. Resultó que estos anuncios se habían apropiado del mensaje de un cartón que era parte de una performance llevada a cabo por El Colectivo durante las marchas de junio contra la venta de acciones del Estado y la ratificación de los magistrados de la Sala V.

El Colectivo puso su cartelón junto a varios líderes de partidos políticos que estuvieron en las marchas, para mostrar su desacuerdo con la clase política tradicional, no solo con el Vicepresidente o el gobierno.

El Colectivo se desmarcó de los banners y denunció a su vez la apropiación creativa de su idea con fines partidistas. “Sospechamos que lo de los banners tuvo que haber sido gente del gobierno”, dicen. Miembros del grupo los desmontaron y esperan a que sus “dueños” vayan a buscarlos.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

23 Ago 2017

Primer premio

8 3 0 1

ACCD

Serie: 19 Folio: 11

2o premio

3552

3er premio

1426

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código