entrevistas con dos exministros

Educación: las tareas pendientes

Doris Rosas de Mata y Juan Bosco Bernal coinciden en que hay que mejorar las condiciones de los docentes para generar un cambio. Urge, según ellos, superar la discontinuidad en materia educativa producida por los cambios de gobierno y de ministros, y agregan que hay que apostar por una mejor formación de los docentes.

Tal vez porque las cosas se ven distintas desde el otro lado de la barrera, tal vez porque la experiencia y el tiempo afinan las perspectivas, dos exministros de Educación –Doris Rosas de Mata, titular de esa cartera durante el gobierno de Mireya Moscoso, y Juan Bosco Bernal, primer ministro de Educación de la administración de Martín Torrijos– abordan el problema de la educación en Panamá desde la serenidad y la distancia.

Es un problema que ambos reconocen como complejo y de difícil resolución. Ambos coinciden en la necesidad de integrar a los gremios docentes en la formulación de un eventual cambio educativo, en mejorar la condición salarial y la formación de los educadores para elevar el nivel de la enseñanza. Aceptan el retraso metodológico que hay y creen en la necesidad de una educación sexual en las escuelas.

Divergen en el tema de la descentralización del Ministerio de Educación y del sistema de evaluación docente, pero admiten la injerencia de la política en las posiciones ministeriales y la perjudicial discontinuidad que los cambios de gobierno y de ministros han provocado en la educación.

‘En poco tiempo no se cambia el sistema’: Rosas

Doris Rosas de Mata  está actualmente dedicada    solo a su cátedra  de la Universidad de Panamá, pero  no ha dejado de opinar públicamente sobre el tema educativo. Entre los libros y las plantas de su estudio, ubicado en el último piso de una torre con vista a las verdes áreas revertidas, respondió algunas preguntas sobre el rumbo de la educación panameña. 

Los resultados de las pruebas internacionales en las que han participado  escolares panameños  plantean  interrogantes sobre la educación  del país.  ¿A qué se debe esto?

El problema de la educación en Panamá es muy complejo y profundo. No puede sintetizarse siquiera porque tiene muchas aristas y tantas deficiencias y tantas posibilidades no aprovechadas que no se puede evaluar así, como si se fuera a definir algo. No se puede resolver en poco tiempo.

¿Está la educación sobrediagnosticada? ¿No es hora de tomar acción?

Cada gobierno y cada sector hace una concertación para analizar el tema y se expiden documentos.  Yo efectué un diálogo nacional por la transformación integral del sistema educativo y ha sido uno de los pocos diálogos que se han cumplido plenamente. 

Se publicó la programación de la transformación integral del sistema educativo. Pero entonces vino el nuevo gobierno y lo quitó, porque cada gobierno quita lo del anterior, y así nunca se avanza.

Los docentes  aún tienen una metodología   que no es cónsona con la educación moderna...

Se debe a que no se capacita a los docentes en la metodología, en cuanto a la renovación de los conocimientos.  Es necesaria la capacitación docente en metodología y en los conocimientos específicos de las materias que enseñan.

Muchos docentes ostentan títulos que les sirven para obtener puntos dentro del sistema , pero el resultado  de esos conocimientos no se ve en el aula.

El problema es complejo. La capacitación es fundamental. Se tienen que buscar también otros factores de estímulo, la mejora salarial, la consideración a los docentes y la solución de los problemas nacionales que repercuten en ellos. ¿Cómo se forman los profesores en la universidad para enseñar? Eso debe revisarse porque allí también hay grandes fallas.

¿Qué opinión le merece el sistema de evaluación del docente panameño? 

El sistema de evaluación es obsoleto. Pero le advierto que de ello tengo mi conciencia tranquila. 

Redacté un proyecto para crear la dirección nacional de evaluación; lo incluimos en el  programa del diálogo y se aprobó que se enviara a la Asamblea como proyecto de ley. Se iba a revisar todo el sistema; lo dejé comenzado en 2003. Salí en 2004 y al ministro que entraba (Juan Bosco Bernal) le dije que  esto estaba en su fase inicial.  Pero se anuló.

¿Qué tanto influye la política en el nombramiento y desempeño de los ministros de Educación?

Siempre ha sido una designación política aunque siempre han buscado a alguien que tenga que ver con el sector educativo. No solamente es importante la capacidad, sino el conocimiento, además de ser trabajador y  ser honrado.

¿Los gremios solo piensan en sus reivindicaciones salariales, sin tener muy en cuenta el mejoramiento de la calidad?

Es un sector muy sensible, pero hay que hablar con ellos. También hay que cambiarles los fines: está bien que busquen su conveniencia, pero que aporten y cumplan con sus funciones.

¿Qué debemos formar: ciudadanos integrales o técnicos que resuelvan problemas puntuales?

Tienen que combinarse las dos cosas, pero fundamentalmente está la formación de la persona, que tenga capacidad,   disposición de trabajar  y  honradez. Pero también hay que formar  al personal que se necesita en nuestra época.

¿Y sobre la educación sexual?

Debe ser una educación precisa, estudiada científicamente, no alejada de la moral ni tampoco siguiendo  principios morales tan estrictos que hagan imposible su función. Todo debe tener un equilibrio, tiene que ser muy bien planificada.

¿Ayudaría la descentralización a mejorar el tema educativo en el país? 

En 2002 presenté y se aprobó la  Ley 50 de descentralización educativa. Las leyes están, pero no se desarrollan, no se cumplen.  

Así como estamos, ¿para dónde vamos?

Es la pregunta que no le puedo contestar, no solo en el sistema educativo. Creí en un  cambio  para las grandes mayorías, 

pero los cambios al final favorecen a ciertos sectores y a las mayorías no les llega nada.  

Pero la educación es un tema  fundamental. Es un punto de partida para crear un nuevo hombre panameño. Tengo fe.

ARISTIDES CAJAR PÁEZ

DORIS ROSAS DE MATA

TRAYECTORIA. Maestra de educación primaria. Licenciada en filosofía y letras. Profesora de español por la Universidad de Panamá Doctora en filología románica,  Madrid, España. Vicerrectora de la Universidad de Panamá. Ministra de Educación (1999-2004).

‘Los docentes son clave en el cambio’: Bernal

Juan Bosco Bernal está  al frente de la vicerrectoría de la Universidad Especializada de las Américas. Pese a su agenda copada, una tarde accedió a responder  las preguntas  sobre el problema educativo en sus oficinas de Albrook, con el sonido de fondo del tren y de los barcos que cruzan el Canal de Panamá.

Las pruebas internacionales indican que los estudiantes panameños no están aprendiendo. ¿Por qué pasa esto?

Las pruebas son un termómetro  del estado de la educación de un país. Para poder atender un mal, debemos tener un excelente diagnóstico y estas pruebas lo constituyen. ¿Por qué estos resultados? Porque no tenemos estándares de aprendizaje claramente establecidos.

Se critica que se insista en utilizar la memoria y  la repetición como metodología de enseñanza...

No hay aprendizaje sin memoria. La memoria de largo plazo es esencial para un aprendizaje duradero, pero para alcanzarlo se debe adquirir también aprendizaje significativo. No hemos logrado una intervención significativa en la renovación de las estrategias didácticas. Buena parte de nuestros docentes aún enseña como lo aprendió de sus maestros, pese a haber ido a la universidad.

¿Qué ha pasado con el sistema de evaluación del  docente? 

La dificultad histórica en las evaluaciones a los docentes en Panamá, es que no han aportado resultados útiles para el mejoramiento  del proceso educativo. Deberíamos aspirar a tener un sistema de evaluaciones útil para mejorar su trabajo. Si no, es mejor no hacerlas.

Los salarios de los docentes se incrementan por puntos y por años en el sistema y no por resultados. Hay muchos que acumulan títulos, pero el resultado en el aula no se ve. ¿Por qué?

El credencialismo, por la cultura del puntaje, no refleja necesariamente un desempeño de calidad. La puntuación prevalece como forma para alcanzar una posición y obtener mejores ingresos. Hay que darle reconocimiento al educador: una excelente formación, un salario de profesional e incentivos por su desempeño. Cuando lo logremos, dejaremos atrás la cultura de los puntos.

¿Qué debe producir el sistema educativo: buenos trabajadores o buenos seres humanos? 

La educación contemporánea apunta hacia la formación de ciudadanía, de personas responsables que han logrado desarrollar su pensamiento analítico, crítico, propositivo, pero también debe entregar un conjunto de lo que ahora se llama “competencias”: conocimientos, destrezas, actitudes y valores para que los individuos puedan vivir adecuadamente en su medio social y realizar una actividad productiva. 

¿Necesitan los niños y jóvenes una mejor educación sexual?

Este tema debe ser abordado con un criterio pedagógico y científico. Pienso que no debe constituir una materia de los planes de estudio, sino un eje transversal que pueda ser abordado de distintas maneras. Que no sea el barrio, sino la escuela la que provea al niño y al joven de la mejor información sobre este tema.

¿Los gremios docentes se concentran en defender sus derechos y dejan de lado la calidad educativa?

Probablemente no hemos podido, o no hemos sabido, integrarlos de manera adecuada a  un proyecto de mejoramiento de la calidad educativa.

Si seguimos como estamos en educación, ¿qué nos espera? 

Estaríamos viviendo una pesadilla, por cuanto la educación que no avanza frente a los cambios del conocimiento y de la innovación tecnológica,  retrocede.

¿Es la designación de los ministros de Educación parte del juego político?

Si los gobiernos asumen un compromiso con la educación, deberían escoger a los mejores líderes, aportar los recursos necesarios y cuidar el cumplimiento de las políticas educativas. Pero esto se ha vuelto un problema en Panamá. La discontinuidad en las políticas agrava los problemas y genera incredulidad en los actores educativos frente a las innovaciones que se pueden implementar. Te dicen:  “¿para qué lo vamos a hacer si con el cambio del ministro o del gobierno se desecha?”.

El 80% del presupuesto se invierte en planilla, ¿es  esto necesario?

Hay estudios que muestran que para lograr el éxito educativo, por más que se invierta en algunos renglones no se va a obtener un cambio fundamental, pero que si se invierte en otros, se logrará un valor agregado. Pienso que si hubiese un tema en el cual enfocar la atención sería en la formación de los educadores. Son un factor fundamental del cambio educativo.

La descentralización, ¿mejoraría la administración ministerial?

La descentralización per se no es garantía de mejoramiento. Acompañada de capacitación y regulaciones claras permitiría obtener mejores resultados. El riesgo es transferir controles que antes existían más o menos aceptables en el nivel central, a un nivel regional, local o institucional sin mecanismos que controlen la calidad mínima que se espera ofrecer y el uso transparente y eficiente de los recursos.

ARISTIDES CAJAR PÁEZ

 JUAN BOSCO BERNAL

CURRICULUM. Doctor en filosofía, con especialización en educación (Atlantic International University, EU). Estudios de doctorado en ciencias de la educación, Universidad  de París VIII, Francia. Docente universitario y diplomático. Ministro de Educación (2004-2005). 

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