víctimas de las inundaciones de 2010 esperan viviendas prometidas por el gobierno

´Guardamos vacunas en la nevera con la carne y el pollo´

Damnificados de El Llano y Cañita de Chepo tratan de retomar su cotidianidad. Ayer, trancaron la vía a Darién.

Tras dos años de la tragedia, a Agapita Montenegro, una humilde agricultora de El Llano de Chepo, se le quiebra la voz cuando recuerda cómo la lluvia y el río la sacaron del hogar en el que vivió 37 años.

“El agua llegó un poquito más abajo del techo. Como aquí no hay bancos y yo administraba el cementerio del pueblo y una cooperativa vecinal, el dinero lo guardaba en una cajita de madera que flotaba por donde estaba la sala”, rememora la mujer.

Por varios días de diciembre de 2010 y utilizando un gancho, Agapita y su esposo intentaron sacar los casi 400 dólares de la caja de madera, insertando el metal a través de una ventana, mientras estaban en una canoa afuera de la casa.

“Tanto dimos que sacamos la plata. Era poquito dinero, pero era de la comunidad y eso es sagrado”, reflexiona la campesina, mientras emocionada se afana en coser dos hamacas desgastadas porque sus seis nietos pronto la visitarán.

Junto a su esposo, Agapita forma parte del grupo de 235 personas que vive en el albergue temporal de El Llano de Chepo, una comunidad ubicada a 80 kilómetros al este de Panamá, que se inundó en diciembre de 2010.

Allí viven, desde septiembre del año pasado, cuando el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) los reubicó en cuartos de 18 metros cuadrados, con baño, mientras construye la barriada en un terreno anexo.

LAS VACUNAS

En el albergue temporal, que lo conforman 100 cuartos, funciona un centro del Ministerio de Salud.

Como en la instalación no hay nevera, su personal debe pedir una prestada a los damnificados para guardar las vacunas contra el polio, el sarampión, el tétano y la hepatitis.

“Guardamos las vacunas en la nevera junto a la carne y el pollo”, cuenta una de las vecinas del centro de salud, que prefiere omitir su nombre, pero que solicita a las autoridades el envío del refrigerador para evitar la contaminación de la medicina.

Son las 10:00 a.m. y en el área un ejército de niños juega con dos gallinas y un perro flaco, color negro, que sangra por la oreja derecha.

Muy cerca, debajo de seis láminas de cinc sostenidas por madera, varias veces al mes Agapita reúne a los vecinos del albergue para rezar el rosario o celebrar un cumpleaños.

DIVIDIDOS

Hoy, los campesinos damnificados de El Llano se dividen entre los que se devolvieron a las casas afectadas y los que prefirieron irse al refugio para esperar a que el Gobierno les construya una vivienda.

En el pueblo aún hay decenas de viviendas cerradas y abandonadas a su suerte. Muchas están pintadas de blanco, pero una fina capa de tierra amarilla cubre las paredes hasta el techo, muestra del poder de la naturaleza.

Por su parte, en lugar de irse a vivir al albergue, Eneida Manfante, de 65 años y su esposo, Custodio Herrera, de 80 años, decidieron regresar y reparar su casa.

“Sabemos que estamos en un área que se puede inundar de nuevo, pero esta casa es más grande que el cuarto que nos dieron para vivir. Si dejamos esta tierra, ¿dónde vamos a sembrar?”, se pregunta en voz alta esta trabajadora del campo, mientras señala estar dispuesta a abandonar su hogar siempre y cuando sea indemnizada.

A menos de 500 metros de su casa, junto al río, están las ruinas del bar-jardín Brisas del Bayano. Dos mesas de billar abandonadas son el único recuerdo de este local, otrora centro fiestero de los lugareños.

Luego dos años de quedar damnificados, ayer los habitantes del refugio bloquearon la vía que conduce a Darién para reclamar a AES Panamá y a la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A., (Etesa) una indemnización por la apertura de las compuertas de la represa Bayano, que supuestamente produjo la pérdida de sus viviendas y cosechas.

A pesar de que la carretera estuvo trancada de 4:00 a.m. a 9:00 a.m., ningún funcionario se acercó a escuchar sus reclamos, explicó Alcides González, habitante del refugio.

En tanto, el abogado de los moradores, Nelson Brandao, estima que pasarán “décadas” antes de que el Gobierno y la compañías los indemnicen.

El panorama para que esta exigencia se cumpla parece difícil, sobre todo porque hace cuatro meses la Autoridad de los Servicios Públicos decidió archivar un expediente administrativo contra AES y el Centro Nacional de Despacho de Etesa, por considerar que no incurrieron en infracciones a las normas en materia de electricidad por el vertido.

El caso, de acuerdo con Brandao, fue apelado en la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo.

en la escuela

Unos 10 kilómetros más adelante, en la comunidad de Cañita, dentro de los salones de clase de la escuela Clímaco Delgado, vive Ornelia Pinto, una ama de casa discapacitada de 72 años, junto a tres hijos, sus esposas y siete nietos.

A este lugar llegaron luego de que el agua de la represa inundara sus casas.

Dos años más tarde, una banca estudiantil es uno de los pocos símbolos que quedan en el plantel.

“Antes de que llegáramos nosotros, la escuela ya tenía dos años cerrada porque los techos eran de fibra de vidrio y a los estudiantes les daba picazón”, sostiene Isela Peña, una de las nueras de Ornelia, mientras se pregunta cuándo el Gobierno les dará la casa.

Gobierno construye 192 casas por $12.7 millones

El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) construye dos barriadas, con capacidad para 192 familias, para los damnificados de El Llano y Cañita, en Chepo.

La primera se erige a un costado del actual albergue temporal de El Llano, a 80 kilómetros de la ciudad capital y está a cargo de la empresa Concepto y Espacios S.A.

El proyecto llevará el nombre de Altos de El Llano y representa una inversión de $9.9 millones.

Manuel Soriano, director de Ingeniería y Arquitectura del Miviot, informó que cada una de las 139 viviendas que se construye tiene 41.92 metros cuadrados (mt2) y se encuentra en un terreno de 500 mt2.

Según su estimación, la obra estará lista en febrero del próximo año.

La barriada además tendrá cinco parques, sistema sanitario, planta de tratamiento, calles, veredas, dos entradas independientes, sistema de acueducto, tendido eléctrico y cerca perimetral, de acuerdo con un comunicado enviado por la institución.

En el caso de los damnificados de Cañita, Soriano manifestó que se tiene planeado construir 53 casas, a un costo de $2.8 millones, en un terreno de tres hectáreas que ya fue adquirido. El funcionario prevé que sea a finales de 2013 cuando se entregue la barriada.

En la actualidad, el proyecto está en la fase de aprobación del Estudio de Impacto Ambiental.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código