autoridades guardan silencio

Incierto futuro de Juan Hombrón

Un año después de la expropiación de los terrenos costeros de Juan Hombrón, en Coclé, la invasión de la zona es notoria.

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A pesar del avance de una irreversible deforestación en las codiciadas playas protegidas de Juan Hombrón, el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, y el administrador de la Autoridad Nacional de Administración Tierras (Anati), Franklin Oduber, siguen guardando silencio sobre lo que ocurre en el sitio.

Este mutismo contrasta con el ruidoso avance de trabajos irregulares de limpieza, movimiento de arena y la construcción de casas y estructuras de cinc en las playas de Juan Hombrón.

¿Conoce el ministro de Seguridad Pública los trabajos que realizan hombres desconocidos en terrenos nacionales costeros? ¿Cada qué tiempo los estamentos de seguridad pública hacen recorridos por las zonas costeras del país? ¿Qué protección le brinda el Ministerio de Seguridad –que pretende construir una base aeronaval en la zona– a esos terrenos del Estado? Estas fueron algunas preguntas formuladas hace tres días a Mulino, pero no hubo respuestas.

Desde el pasado 20 de septiembre, este medio también viene solicitando información a Oduber sobre la protección legal que brindará a estas tierras expropiadas y sobre la existencia de foráneos en la zona. Al igual que Mulino, ha ignorado las constantes solicitudes.

El 3 de septiembre pasado, el presidente, Ricardo Martinelli, escribió en su cuenta de Twitter que: “Ante las especulaciones que me tienen harto, quiero dejar constancia que no he sido, ni soy, ni seré socio chico o grande de Hacienda Sta Mónica”.

(La empresa Hacienda Santa Mónica –de la que es un importante accionista el exministro Alberto Vallarino– reclama la posesión de las playas de Juan Hombrón, las que también le disputa la familia del exministro Demetrio Papadimitriu).

¿SIMULANDO POSESIÓN?

Un recorrido aéreo de este medio por las 54.3 hectáreas de Juan Hombrón –que cuenta con más de 7 kilómetros de longitud con frente de playa–, evidencia la falta de vigilancia de las autoridades. En ellas se encontraron hombres trabajando –aparentemente en siembra– 10 botes anclados a la playa, cinco casas de cinc y seis ranchos ( ver foto 4).

Los manglares han sido afectados. Se construyeron tres casas de cinc, una de ellas parcelada con palmeras, mientras que otra ya tiene una cerca que delimita el terreno, y otros 14 ranchos. Detrás de estas estructuras se ve el extenso manglar ( ver foto 1).

Se observó también que la parte frontal del mangle está seco y hay espacios de terrenos limpios, pronosticando la posible incursión de otras personas a zonas protegidas ( ver foto 2).

Antes de llegar a la punta de la península se encuentra otra pequeña casa improvisada y más terrenos limpios ( ver foto 3).

Hace dos años, cuando este diario hizo el mismo recorrido aéreo por el lugar, nada se observó de la actividad que ahora se desarrolla en la zona ni la presencia de personas o trabajos de limpieza y mucho menos la cantidad de casas y ranchos improvisados que actualmente existen.

A poca distancia de las casas y ranchos improvisados en la playa se levantó –en junio de 2012– una valla de la Anati que anuncia la expropiación de las fincas a la familia Papadimitriu.

A su lado, hundidas en la arena, están las huellas del equipo pesado que pasa libre y constantemente a estos predios sin que a sus conductores les importe el contenido del letrero.

¿Y LOS RESPONSABLES?

Nadie se ha responsabilizado por los trabajos ejecutados ni por la construcción improvisada de casas en estos terrenos.

El que arremetió contra los que criticaron la titulación de esas tierras fue el exministro de la Presidencia Demetrio Papadimitriu, quien escribió en su cuenta de Twitter: “están quemando mangle y moviendo tierra en JH y nadie dice nada. Dónde están todos los que criticaban antes? Hablen ahora, cobardes”.

Papadimitriu cuestionó la labor de su exaliado político Franklin Oduber, al tiempo que defendió a una exempleada de sus padres en la empresa Sea Deli Panamá: Anabelle Villamonte, antigua directora de Titulación de la Anati.

“Por qué no sale el señor Oduber a decir quién está construyendo en JH?, preguntó Papadimitriu. Y si Oduber no lo dice, que el Ministerio Público “empiece una investigación como con [Anabelle] Villamonte”, exigió ( ver gráficos de sus mensajes).

En octubre de 2011, una investigación de La Prensa reveló que parte de un humedal de 54.3 hectáreas, ubicado en Juan Hombrón, había sido titulado gratuitamente por Villamonte a dos particulares y 12 sociedades vinculadas a los padres del exministro Papadimitriu.

Villamonte renunció como abogada de 12 sociedades beneficiadas con tierras, 10 días después de haber asumido la jefatura de la entonces Dirección de Catastro.

Ese mismo mes dejó de trabajar para la empresa Sea Deli Panamá, propiedad de Diamantis Papadimitriu y María Bagatelas, padres del exministro de la Presidencia.

Los Papadimitriu lograron la titulación gratuita de las más de 54 hectáreas de playa, gracias al artículo 5 de la Ley 80 de 2009, que regula las titulaciones costeras del país.

La familia Papadimitriu compró los derechos posesorios de los terrenos, aunque lo que estaba adquiriendo era una sola finca. Su división en 14 partes le permitió evitar pagar por ellas al Estado, pues siendo menor de 5 hectáreas cada finca, la titulación es gratuita, según la ley.

Papadimitriu también destacó en la red social: “JH no le pertenece [a ] Hacienda Santa Mónica, ya que JH lo creó el mar después que se hicieron los planes [planos] originales del siglo XIX”.

En tanto, la administración de Hacienda Santa Mónica puso distancia de lo que ocurre en esos terrenos que, como los Papadimitriu, reclama como suyos.

En su momento, Vallarino informó que están haciendo estudios para desarrollar un proyecto turístico y multimodal en las más de 2 mil hectáreas que poseen.

FUTURO INCIERTO

Dos años después del escándalo de Juan Hombrón, su futuro nuevamente es incierto. En noviembre de 2011, Martinelli dijo que esos terrenos no se le podían adjudicar a nadie.

“Esos terrenos no sirven para nada. Es una lengüeta donde el que se baña, se ahoga. Tiene un río detrás y hasta manglares”, señaló.

Sin embargo, estos terrenos podrían quedar en manos privadas si la Corte Suprema de Justicia falla a favor de la demanda de inconstitucionalidad o si Hacienda Santa Mónica los reclama como suyos.

Al margen de ello, el Gobierno continúa con la intensión de construir una base aeronaval.

Para el abogado Guillermo Márquez, no se puede “desafectar” un área de uso público, porque la Constitución no lo permite.

Advirtió de que ha habido fallos de la Corte “al margen de la Constitución” que han dicho que sí hay zonas que se pueden desafectar, pero que ello no se ha podido fundamentar en ninguna norma.

Las dudas surgen, luego que el administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente, Silvano Vergara, expresara que para construir la base, el Gabinete tendría que “desafectar” el terreno.

“Aquí lo que es, es un asunto legal que tiene una restricción de humedal que la misma Constitución [Política] lo establece”, señaló.

En 2005, el Consejo Municipal de Antón aprobó un acuerdo en el que se declaró el área como “reserva ecológica y forestal”.

El 4 de junio de 2012, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) determinó que los globos de terreno titulados a los Papadimitriu están fuera de la servidumbre de playa” (22 metros sobre la marea alta).

El administrador de la ARAP es Giovanni Lauri, quien fuera gerente administrativo de Sea Deli Panamá, empresa de la familia Papadimitriu Bagatelas.

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