informe a la nación en apertura del cuarto período de sesiones de la asamblea nacional

Martinelli: ´voy a buscar el calor del pueblo´

El presidente, Ricardo Martinelli, rindió ayer su informe a la Nación de sus tres años en el poder. Dijo que que pese a los ataques sistemáticos ´que hemos recibido durante estos tres años, ataques que duelen y traen llanto a nuestros hogares, la libertad de expresión ha sido respetada y no es negociable´. Pidió a la oposición que ´haga un examen de conciencia´. Los ministros lo aplaudían durante el discurso. El mandatario enumeró cada uno de los proyectos y montos millonarios que ha invertido el Gobierno. Dijo que ahora saldrá de la ´oficina refrigerada y buscará el calor del pueblo´. ´No hay excusa para que grupos políticos utilicen la violencia para oponerse a un gobierno democráticamente escogido por el pueblo´, dijo Martinelli durante su discurso en la instalación de sesiones ordinarias en la Asamblea.

FRENTE. Dirigentes de sindicatos, de partidos de oposición y de la sociedad civil reaccionaron luego de los discursos del mandatario, Ricardo Martinelli. LA PRENSA/Luis García FRENTE. Dirigentes de sindicatos, de partidos de oposición y de la sociedad civil reaccionaron luego de los discursos del mandatario, Ricardo Martinelli. LA PRENSA/Luis García
FRENTE. Dirigentes de sindicatos, de partidos de oposición y de la sociedad civil reaccionaron luego de los discursos del mandatario, Ricardo Martinelli. LA PRENSA/Luis García

Elogios para sus ministros y dardos para sus opositores. Así terminó ayer Ricardo Martinelli su discurso de los tres años en el poder, frente a un pleno legislativo dominado por el partido que dirige: el oficialista Cambio Democrático (CD).

En 40 minutos, Martinelli hizo un repaso de su principales megaproyectos, de los programas sociales que ha puesto en marcha, y hasta dedicó tiempo para cuestionar a sus adversarios, principalmente a los que denomina “empresaurios”, aquellos empresarios que “no pagan impuestos”.

Enumeró los proyectos, algunos los detalló y anunció nuevas iniciativas. Mencionó los de siempre y los que usa en cuñas gubernamentales: 100 a los 70, beca universal, construcción del Metro, entrega de computadoras a estudiantes, entre otros.

También habló de la puesta en marcha del Sistema Global Entry, según el cual se ingresará a Estados Unidos “haciendo migración en Panamá”.

Pero esto no se ha concretado. Una fuente de la embajada estadounidense informó que aún se mantienen conversaciones sobre el tema, porque Panamá debe cumplir ciertos requisitos –que no detalló– antes de cumplirse.

“Más de 13 mil millones de dólares en carreteras, puentes, aeropuertos, mercados, sistemas de transporte y riego, camiones para recoger basura, apoyo al agro, cárceles, seguridad, radares, turismo, hospitales, educación, viviendas, becas, 100 a los 70, computadoras, tecnología, ayuda social, subsidios y muchísimas cosas más”, resumió Martinelli.

Días antes, voceros del Gobierno habían adelantado que el discurso a la Nación del mandatario, a diferencia de los anteriores, sería menos polémico y más conciliador.

El Presidente llegó al Palacio Justo Arosemena a las 11:00 a.m., luego de que una comitiva integrada por diputados se trasladó a buscarlo al Palacio de las Garzas, como dicta el protocolo de instalación de sesiones.

Muchos aplausos recibió Martinelli cuando entró al hemiciclo legislativo. Allí lo esperaban el nuevo presidente de la Asamblea, Sergio Gálvez, y el de la Corte Suprema, Alejandro Moncada Luna. Inmediatamente se escuchó el himno nacional.

Su equipo de ministros ya se había colocado frente a la mesa de la presidencia de la Asamblea y en las gradas estaban los invitados especiales, en su mayoría directores de entidades.

Mientras el presidente saliente de la Asamblea, Héctor Aparicio, pronunciaba su discurso, Martinelli aprovechó el tiempo para hacer anotaciones a su extenso discurso. Escribía sobre el discurso impreso, subrayaba varios párrafos y reeleía algunas líneas.

“Cuando empecé a servir al pueblo panameño, hace tres años, la economía del mundo estaba en una gran crisis...”, así empezó.

Habló del crecimiento de la economía panameña de 10.6% en el primer trimestre de 2012, de haber logrado que las calificadoras elevaran la nota de inversión, de que el país es un referente como destino turístico, y una nación para invertir.

“Subestimaron la capacidad de este gobierno y de los panameños de hacerle frente a estas amenazas”, dijo.

A lo largo del discurso, el gobernante utilizó varias frases que mencionaba con énfasis, algo característico en sus mensajes: “Mañana, Panamá será mejor que ayer” y “Panameños y panameñas aquí está su plata”, repitió varias veces cada vez que anunciaba los montos de las inversiones hechas o que están por hacer.

El diputado del opositor Partido Panameñista José Blandón decidió retirarse del pleno cuando el mandatario comenzó su discurso. Quienes sí estuvieron presentes fueron los magistrados del Tribunal Electoral, a quienes Martinelli no mencionó al inicio de su intervención.

´MEZQUINOS INTERESES´

Para Martinelli, independientemente de las críticas a su gestión, aseguró: “nuestra democracia está intacta”.

Cuestionó a la oposición política por los “actos violentos” en la Asamblea –hace unas semanas– y por poner “en peligro nuestra estabilidad”.

Para justificar sus decisiones, el Presidente citó la Constitución y recordó que todo lo ha hecho de acuerdo a las leyes. “No hay excusa para que grupos políticos utilicen la violencia para oponerse a un gobierno democráticamente escogido por el pueblo”, sostuvo.

Agradeció a la Iglesia católica y al arzobispo José Domingo Ulloa por sus esfuerzos para que distintos actores políticos, de la sociedad civil y el Gobierno se pongan de acuerdo.

Se quejó de que “algunos pocos, con mezquinos intereses políticos, no miden el daño que le hacen al país, atentando contra la buena imagen que tenemos y que tanto nos ha costado construir a todos los panameños”.

Dijo que a pesar de los “ataques sistemáticos” que ha recibido durante su gestión, “ataques que duelen y traen llanto a nuestros hogares, la libertad de expresión ha sido respetada y no es negociable”.

“Así como nosotros reconocemos que cometemos errores y corregimos, también pido un examen de conciencia a quienes nos atacan sin tregua. Todos somos humanos”, señaló.

SALE DE LA OFICINA

Antes de finalizar, Martinelli hizo una promesa. Dijo que saldrá de su despacho para seguir “caminando en los zapatos del pueblo”. “Voy a salir de esa oficina refrigerada a buscar el calor del pueblo”.

Y agregó: “cerremos hoy el capítulo de la pelea y la confrontación para seguir trabajando todos juntos por Panamá, oposición y gobierno”.

reacciones

Para el diputado panameñista José Luis Varela, el mandatario bajó el tono. “El discurso del Presidente hay que admitir que fue mucho más conciliador que cualquier otro discurso”. Sin embargo, mantiene una actitud de decir una cosa y hacer otra, así que sus palabras deberán ser demostradas con hechos para convencernos de que realmente él está buscando consensos, dijo.

Agregó que Martinelli está rodeado de un grupo de ministros que no le está diciendo la verdad. “Él piensa que el pueblo panameño está contento con su trabajo, que el pueblo gana bien, que todo el mundo tiene agua, dice que el pueblo panameño es el segundo más feliz del mundo, él está diciendo cosas que realmente yo no sé en qué país está viviendo”.

El exvicepresidente de la República y miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD) Samuel Lewis Navarro lamentó que el gobernante no hablara de transparencia, rendición de cuentas, combate a la corrupción y de participación ciudadana en su gestión.

Para el aspirante presidencial del PRD Juan Carlos Navarro, el “país vive otra realidad” de la que planteó el mandatario. “Este gobierno ha desamparado al agro, sector en el cual rubros sensibles, como el arroz, han mermado su producción”, dijo.

Mitchell Doens, secretario general del PRD, dijo que el Presidente no dejó claro de dónde sacará el dinero para los proyectos que aún no se han iniciado.

(Con información de Isidro Rodríguez, Irene Hernández y Eduardo Mendoza).

 ´No hay condición para dialogar´: Mena

El Frente pro Defensa de la Democracia anunció ayer que no asistirá al diálogo convocado por el presidente, Ricardo Martinelli.

Mariano Mena, coordinador del grupo, aseguró que el gobernante en su discurso ante la Asamblea no demostró interés en la conciliación. “No vi nada de conciliación en el discurso. Aquí no hay ninguna condición para dialogar. No hay ninguna posibilidad de conciliar absolutamente nada, porque se está jugando con la Iglesia, irrespetan al arzobispo (José Domingo Ulloa) y lo utilizan”, afirmó Mena. Dijo que la manipulación descarada que hace el gobierno de los hechos que se están dando, no es buen indicio para sentarse a discutir absolutamente nada con Martinelli. Según Mena, los integrantes del Frente no rechazan el diálogo, pero consideran que este no es el momento para aceptar una propuesta de esta naturaleza.

“El Presidente de la República, como buen vendedor de supermercado, pretende seguir confundiendo a la población, planteando ejecutorias con proyecciones”, aseveró Mena. Dijo que al mandatario se le olvidó decir “cuánto costó la compra de diputados, alcaldes y concejales, y todo lo que ha tenido que ver con la compra de conciencias”.

Por su parte, el vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, dijo que para dialogar hay que cambiar actitudes y el llamado al diálogo no es decirlo, es demostrarlo y comprometerse. “Un Presidente que mantuvo hasta anoche una cuña de ataque a la oposición unida en el Frente, utilizando recursos que le pertenecen al pueblo para atacar políticamente a su adversario, es un Presidente que no respeta la democracia. Hasta que no dé muestras claras de respeto, no habrá diálogo”, aseguró Varela.

Entre tanto, Milton Henríquez, presidente del opositor Partido Popular, sostuvo que no puede haber diálogo cuando el mandatario en su discurso no reconoció que hay que establecer mecanismos de garantías de cumplimiento de sus promesas, de no rematar el patrimonio nacional y no establecer la Sala V en la Corte Suprema de Justicia, y de respetar la autonomía del Tribunal Electoral.

Según Henríquez, mientras no se regrese a la independencia de los poderes del Estado y los organismos de control actúen con independencia, no habrá garantías de diálogo, porque se puede conversar, pero después no se va a cumplir.

Por su parte, Francisco Sánchez Cárdenas, presidente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), dijo que no existe ambiente para un diálogo, porque el Presidente no ha sido lo suficientemente sincero para justificar qué quiere que se aborde en un diálogo, y porque tampoco busca la conciliación.

Isidro Rodríguez

ENFOQUE

Martinelli y su discurso no confrontacional

Edwin Cabrera* 

panorama@prensa.com

Gobierno. Parece que para el día de ayer el Presidente prefirió ensayar un discurso y una actitud no confrontacionales, lo que teóricamente debe ayudarle a bajar las tensiones luego de tres semanas que al final produjo una alianza de los tres partidos de oposición con diversos sectores de la sociedad organizada.

Del discurso dado en la Asamblea, y el cual fue un inventario de obras realizadas, la oposición de inmediato reaccionó con los denunciados sobreprecios, lo que obligará a la administración Martinelli, tal vez, a adoptar una estrategia creíble en materia de transparencia para ver si así puede bajar la presión en ese tema.

Habrá que conocer ahora hasta dónde el Presidente y su equipo están dispuestos a mantener la actitud proyectada hoy, lo cual necesitan para que la oposición tenga confianza en sentarse a dialogar en virtud de la mediación solicitada al arzobispo Ulloa.

Le quedan pendientes temas como el costo de la vida, la seguridad pública, y lo que tal vez le ha hecho pagar un mayor costo político, la administración de justicia, que entre que no es, ni se ejerce con independencia, y las pretensiones de crear la Sala V en la Corte Suprema de Justicia, lo han puesto en uno de los niveles más altos de cuestionamientos.

*Analista político

Tránsfugas dominan directiva de la Asamblea

Los diputados Abraham Martínez y Miguel Fanovich, tránsfugas de la oposición que saltaron al oficialismo, lograron el control de las dos vicepresidencias de la Asamblea Nacional (primera y segunda, respectivamente) y acompañarán en la junta directiva a Sergio Chello Gálvez, que fue elegido ayer presidente de ese órgano del Estado.

Martínez, exdiputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), y Fanovich, exintegrante del panameñismo, lograron imponerse en la disputa interna que había con Dalia Bernal y Manuel Cohen, diputados de la bancada de Cambio Democrático (CD) que aspiraban a esos cargos.

Antes de la elección de Martínez y Fanovich, Gálvez, confirmando su favoritismo, fue elegido presidente de la Asamblea Nacional con 42 votos a favor. Renaúl Domínguez, del PRD, obtuvo 16 votos y Jorge Iván Arrocha, postulado por el panameñismo, logró 11. El diputado Irene Gallegos, del Partido Popular (PP), se abstuvo.

La diputada Marylín Vallarino, de CD, fue la única diputada principal del oficialismo que no estuvo en el pleno y habilitó a su suplente (que es su esposo) Agustín Shellhorn.

Vallarino, que mantiene fricciones con varios de sus colegas por el retraso en la aprobación de una ley general de pensiones, argumentó en una carta dirigida a secretaría general, que su ausencia se debía “a motivos ajenos a su voluntad”. Shellhorn le dio el voto a Gálvez, como también lo hicieron Marcos González, Dalia Bernal, Manuel Cohen, Rogelio Baruco, Víctor Juliao, quienes en un principio tenían aspiraciones de presidir la Asamblea.

Pero previo a su escogencia, Gálvez recibió fuertes críticas de sus adversarios. El panameñista José Blandón manifestó que es triste que “nosotros escojamos poner en la presidencia de la Asamblea a alguien que se pronunció públicamente diciendo que nada hace sentado en esta Asamblea, “porque lo que aquí se hace no es importante”.

A pesar de las críticas en su contra, luego de su elección, Gálvez se acercó a Blandón y le dio un abrazo.

Es su discurso, Gálvez anunció que impulsará algunos cambios en el Reglamento Interno de la Asamblea para propiciar debates “profundos, pero ágiles”.

Estas medidas estarían dirigidas a evitar las prácticas dilatorias de las bancadas de oposición durante los debates de los proyectos.

Gálvez elogió en varias partes de su discurso a Martinelli. Alzando su brazo derecho y con el puño cerrado, volteó la mirada hacia donde estaba el mandatario, del cual dijo sentirse orgulloso de su liderazgo y de su gestión.

“Este sí se atrevió a asumir las acciones que Panamá necesitaba”, aseguró.

Pide independencia

En tanto, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, que hizo la invocación religiosa en el inicio de este cuarto período legislativo, les expresó a los políticos presentes que la población “clama de todos una nueva cultura política en la que impere la verdad, el diálogo, la libertad, la equidad y la solidaridad”. “La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política. No hay crecimiento sin desarrollo humano y no hay desarrollo humano sin instituciones fuertes, y las instituciones serán fuertes en la medida en que sean independientes y respondan a las necesidades y a las aspiraciones de la población, gracias a la cual están ustedes aquí”, sostuvo.

Gustavo A. Aparicio O.

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