Homenaje. Celebran la obra de Guillermo Sánchez Borbón.

El legado en las palabras

Los aportes del escritor, poeta y periodista fueron reconocidos en un homenaje de la Asociación de Bocatoreños. Él dice que le faltó escribir más.
PERSONAJE. Guillermo Sánchez Borbón, de formación literaria, filosófica y humanista, pertenece a la llamada ‘generación del 44’. LA PRENSA/Jazmín Saldaña PERSONAJE. Guillermo Sánchez Borbón, de formación literaria, filosófica y humanista, pertenece a la llamada ‘generación del 44’. LA PRENSA/Jazmín Saldaña
PERSONAJE. Guillermo Sánchez Borbón, de formación literaria, filosófica y humanista, pertenece a la llamada ‘generación del 44’. LA PRENSA/Jazmín Saldaña

A sus 89 años, Guillermo Sánchez Borbón, literato y periodista, no pierde la jovialidad y los deseos de hacer bromas.

“Mira que te hice una foto cuando eras más joven”, le dice una de sus amistades. Él [Sánchez Borbón] agarra la foto, la observa como quien añora viejos tiempos, y contesta: “no... yo era más simpático”. Y sueltan ambos la carcajada.

Con las arrugas típicas de un hombre que ha vivido ocho décadas, y vestido con su inseparable guayabera, el poeta fue objeto de un homenaje por parte de la Asociación de Bocatoreños, gente de su terruño, de la provincia que lo vio nacer, y que le ha seguido los pasos con admiración y orgullo.

A la cita, celebrada la noche del pasado miércoles, acudieron sus amigos, incluidos Ernesto Lou, Temístocles Sánchez, Antonio Grenald, y Rubén Darío Rodríguez, que le dio la bienvenida al acto. También lo acompañaron I. Roberto Eisenmann, que habló sobre la vertiente humanista de Sánchez Borbón y de sus años como columnista destacado del diario La Prensa; y Jorge Eduardo Ritter, que se refirió al novelista y escritor con quien comparte mensualmente, por ser ambos miembros de la Academia Panameña de la Lengua.

SU CRÓNICA

Sánchez Borbón agradeció al público con una crónica de su vida. Esbozó algunos versos de Francisco de Quevedo, con los que hizo reír a la audiencia.

De las secuelas de un accidente cerebro vascular que padeció hace algunos años, dijo que: “Décadas y décadas de mi vida se hicieron cada vez más borrosas en una memoria que hasta entonces había sido fenomenal, y mis pasos se hicieron cada vez más lentos e inseguros”. Y siguió: “una vez conversando conmigo, a Chuchú Martínez se le ocurrió una idea diabólica: ´cuando envejecemos nos queda menos vida, no solo porque la muerte se acerca inexorablemente, sino porque olvidamos la mayor parte de lo que ya vivimos”.

EL ESCRITOR

Ritter explicó que Sánchez Borbón escogió el seudónimo de Tristán Solarte cuando se inició en la literatura: Tristán por la leyenda celta y Solarte por la isla bocatoreña de ese nombre.

Comparó el juego entre uno y otro con la dualidad entre Clark Kent y Superman. “Todos sabemos que son la misma persona, pero decidimos llamarlos de diferentes modos según las circunstancias”, explicó.

“Él es un pionero de la literatura panameña, como Rogelio Sinán, un hombre que no solo mantuvo su literatura recta, sino sus principios”, dijo la escritora Rosa María Brittón.

El periodista

I. Roberto Eisenmann, fundador de este diario, recordó que fue Iván Robles quien tuvo la idea de incorporar a Sánchez Borbón a La Prensa.

La columna “En Pocas Palabras”, dijo Eisenmann, surgió como una colaboración de muchos periodistas, pero al tiempo el director Fabián Echevers decidió asignársela a Sánchez Borbón. “Poeta tengo un trabajo para ti”, le dijo. “Ya vienes con vainas..., a mí no me gustan los compromisos”, le respondió.

Eisenmann explicó que para los que no saben el “idioma bocatoreño”, esa frase significa: “no me pongas a trabajar”.

El escritor aceptó, pero sin muchas ganas. Dos días más tarde, entró agitado a la oficina de Fabián y le dice: “viste la vaina... los reporteros no dejaron nada para la columna de mañana”. Entonces Fabián le respondió: “Poeta..., inventa”. Y Guillermo inventó y cómo inventó.

Tras agradecer el homenaje, Sánchez Borbón manifestó que le faltó mucho por hacer. “Uno nunca hace lo que quiere, sino lo que puede”. Luego lo explica de manera sencilla y sin tapujos: “Debí haber escrito más, pero tenía que ganarme la vida, y escribir toma mucho tiempo”.

El forjador de conciencia cívica

Guillermo Sánchez Borbón no solo aportó a las letras de una nación. Su legado se extiende al país, va más allá, vuela alto.

El obispo de Penonomé Uriah Ashley, uno de los que asistieron al homenaje, manifiesta, por ejemplo, que el escritor, con su columna “En Pocas Palabras” se convirtió en un forjador de conciencia, de civismo.

“Es el hombre que apunta con el dedo y nos lleva a la búsqueda de un Panamá más fraterno, más ecuánime”, precisó el religioso.

Mientras que la periodista de La Prensa Jazmina Reyes sugiere reflexionar sobre su obra, que ayudó a forjar la democracia con la que hoy cuenta Panamá.

“Es una persona muy valiente, y gracias a Guillermo tenemos la democracia que hoy disfrutamos, aunque está en peligro”, resaltó César Tribaldos, miembro de la junta directiva de Corporación La Prensa.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

CUATRO APREHENSIONES Ventura Ceballos irá este viernes a audiencia

En la actualidad permanece en una celda de alta seguridad, cuyo paradero no ha sido informado a la ciudadanía, debido a sus dos fugas anteriores.
LA PRENSA/Roberto Cisneros

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

24 Sep 2017

Primer premio

1 0 7 1

ACDA

Serie: 23 Folio: 11

2o premio

8324

3er premio

5691

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código