GÉNERO. EN PUERTO CAIMITO FALTAN MARINOS.

Cuando el mar no las asusta

Frente al desafío de género, la preocupación mayor son los piratas que merodean en los sitios de pesca y que les arrebatan el motor, los peces y todo.
ARROJO. Una decena de mujeres, jóvenes y maduras, ha dejado el miedo en casa y se ha lanzado al mar para arrancarle algo de sus riquezas, como lo hace Gloria Yerika. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Eric Montenegro ARROJO. Una decena de mujeres, jóvenes y maduras, ha dejado el miedo en casa y se ha lanzado al mar para arrancarle algo de sus riquezas, como lo hace Gloria Yerika. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Eric Montenegro
ARROJO. Una decena de mujeres, jóvenes y maduras, ha dejado el miedo en casa y se ha lanzado al mar para arrancarle algo de sus riquezas, como lo hace Gloria Yerika. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Eric Montenegro

El astro rey aún no despunta en el horizonte de Puerto Caimito, en La Chorrera, cuando las lanchas surcan las aguas, impulsadas por potentes motores operados por mujeres, algunas de ellas curtidas por el sol y para las que el mar se ha tornado en fuente de trabajo.

Antes de partir, encomendadas a la virgen del Carmen, patrona de los pescadores, han dejado sobre la estufa el desayuno de sus hijos.

Desde hace tres años, las mujeres de este pueblo costero de La Chorrera zarpan diariamente junto a sus esposos u otros marinos hacia puntos de pesca como La Maestra, en la provincia de Darién.

Emigración

El que las féminas estén abandonando temporalmente las tareas del hogar para faenar, es consecuencia de la emigración de los hombres hacia el sector de la construcción.

Aprender a arrojar el trasmallo o sacar los peces de la red no es tarea fácil, comenta Gloria Vega, quien admite que ha tenido que aprender para poder ayudar a su marido.

Por décadas la pesca ha sido el sustento económico de las familias de Puerto Caimito, aunque las nuevas generaciones han volteado la mirada hacia las grandes torres que se elevan en Paitilla o Costa del Este, en donde se goza de un salario fijo y otras garantías.

DIEZ mujeres

Actualmente se calcula que unas 10 mujeres porteñas están trabajando en el mar, muchas de ellas jóvenes, con hijos y baja escolaridad, pero con mucha determinación.

La mayoría de ellas prefiere viajes de un solo día, para no abandonar por mucho tiempo a sus hijos. No obstante, las hay que se atreven a pasar cuatro días en el mar, con la esperanza de que las ganancias serán mayores.

Algunas confiesan haber aprendido la faena desde los 11 años, mientras acompañaban a sus padres, y por ello conocen con exactitud los sitios de pesca y cómo guiarse con las estrellas.

Pocas ganancias

Las de mayor experiencia perciben ingresos de $100 semanales, lo que ayuda a balancear la economía familiar. Sin embargo, pocas son las que se atreven a operar los motores fuera de borda.

“El problema es que no se ve adelante”, aduce Yerika Vásquez, una muchacha de 20 años que aprendió a navegar en un bote con motor de 15 caballos de fuerza.

Los hombres de Puerto Caimito ven con respeto a estas mujeres y se preocupan por su seguridad. Por ello no las dejan salir solas a faenar.

Piratas criollos

Frente al desafío de género, la mayor preocupación son los piratas que merodean en los sitios de pesca, pese a que el Servicio Aeronaval mantiene constantes patrullajes, requiriendo la documentación de la motonave y cédula a los marinos.

Ellos no solo roban el motor, también se llevan la captura y las artes de pesca.

Ellos se van, pero ellas se quedan

La reducción del número de marinos, principalmente para la pesca artesanal, es un tema que no desconoce la Coordinadora Nacional de Pescadores Artesanales y Similares (Conapas).

Eustorgio Ortiz, directivo de este gremio, coincide en que gran parte de los marinos ha optado por irse a trabajar en las megaobras que está construyendo el gobierno y en la ampliación de Canal de Panamá, en donde los salarios son más atractivos. Además, la baja ganancia por la venta del producto es otra de las razones que ha hecho emigrar a muchos porteños. Gabriel Caballero, presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales Génesis de Puerto Caimito, admite que las ganancias que deja la pesca son pocas, pero que aun así las mujeres se han atrevido a salir a pescar. Las mujeres, asegura, no solo han aprendido a operar los motores fuera de borda, también saben coser trasmallos y “aliñar” mariscos.

Más noticias de Panorama

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código