[DE CARA A LAS ELECCIONES]

Peculiaridades argentinas

Fernández, como Chávez, Correa, Morales y Ortega gobiernan forzando las normas constitucionales y ganan las elecciones, porque no tienen una oposición que genere confianza en la gente.

“Argentina es un país muy peculiar en el que hoy sus principales líderes han surgido a partir de velatorios”. Este comentario me lo hizo hace un tiempo un expresidente sudamericano refiriéndose a la presidenta Cristina Fernández, viuda de Néstor Kirchner y al jefe del Partido Radical argentino, Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente Raúl Alfonsín.

Tenía razón en parte mi fuente. Sí, respecto a la mandataria a quien la viudez le aparejó carisma y popularidad extra. Lo de Alfonsín nunca tuvo explicación ni por su trayectoria, prácticamente nula ni por la herencia que le dejó su padre, por cierto, vista en perspectiva y sin apasionamiento, muy pobre. Las recientes “primarias” así lo confirmaron.

También esas primarias son otra peculiaridad argentina, pues, en teoría se supone que eran para elegir los candidatos para las elecciones fijadas para octubre, pero en la realidad esos candidatos estaban decididos ya de antemano. En realidad se trató de una gran encuesta, de una elección piloto para medir el interés de los argentinos y saber cómo estaban divididas las simpatías.

El resultado mostró una gran respuesta cívica y que por lo menos la mitad de los argentinos apoya a Cristina Kirchner, lo que en una primera traducción, sin corregir, significa que si ese día hubieran sido efectivamente las elecciones nacionales, la presidenta hubiera sido reelecta sin necesidad de ir a una segunda vuelta. Habría conseguido más del 45% de los votos, que es el mínimo constitucional exigido.

La realidad es que no fue que la señora Kirchner ganó tanto, sino que la oposición o esa serie de sectores, nombres y autolíderes desperdigados y divididos que deberían representar la oposición perdió todo. Cristina Fernández, como Chávez, Correa, Morales y Ortega se mantienen en el poder, gobiernan forzando incluso las normas constitucionales y luego ganan las elecciones, porque no tienen enfrente una oposición que genere un mínimo de confianza en la gente.

Este esquema opositor, que aparentemente no cambiaría mucho de aquí a octubre, en alguna forma respalda los pronósticos triunfalistas para Cristina Kirchner. Sin embargo, tampoco, en Argentina, se es favorito continuamente y todos los días. El oficialismo –es decir el kirchnerismo– hace unas semanas perdió por lo menos dos elecciones provinciales, además de haber perdido hace dos años las últimas elecciones legislativas. Es sabido que la opinión pública argentina pega vuelcos sorpresivos. La plaza siempre está llena, pero no siempre con las mismas banderas.

Si Cristina gana en primera vuelta, como se asegura, todo bien, pero si hay segunda y, entonces, por imperio de los hechos debe enfrentar una oposición unida, puede haber sorpresas.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

26 Abr 2017

Primer premio

5 1 8 7

BDBB

Serie: 2 Folio: 14

2o premio

0632

3er premio

1386

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código