[DAÑO A LA SALUD]

Salto al vacío

La legalización de la marihuana en Colorado obliga a preguntar si el remedio no será peor que la enfermedad; si aumentará la disponibilidad, la dependencia y el daño a los más vulnerables.

Temas:

/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202lXReST.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202lXReST.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202lXReST.jpg

El estado de Colorado en la unión americana celebró el Año Nuevo dando un salto al vacío con la legalización de la venta de marihuana, a pesar de que el cultivo, consumo y venta del estupefaciente sigue siendo ilegal en el resto de la nación. En unos meses, el estado de Washington seguirá el mismo rumbo que Colorado.

A diferencia de Uruguay, donde el gobierno impuso una ley para legalizar la marihuana aun cuando el 64% de los uruguayos se opone a la legalización, en Colorado y en Washington la medida fue aprobada por una ligera mayoría de los votantes, 53% vs. 47% en el primero, y 55% vs. 44% en el segundo, en 2012.

Pero lo grave del asunto no es la dudosa legalidad de las medidas en los dos estados; lo complicado es, a fin de cuentas, la cantidad de preguntas que su atrevimiento motiva: ¿Si la legalización disminuye el costo de la droga aumentará su consumo? ¿Si los menores de 21 años no pueden comprar la droga se surtirán en el mercado negro? ¿Vamos a ver en la televisión comerciales agrandando las “virtudes” de las drogas? Como todas las ventas de marihuana son en efectivo, los que venden la droga no pueden depositar sus ganancias en un banco porque provienen de la venta de una sustancia cuya venta es ilegal en la nación. ¿Vamos a modificar las reglas bancarias para darles cabida? Una cosa es segura, la sociedad no va a estar mejor agregando al mercado otra sustancia legal que altera la mente, sobre todo la de los jóvenes que forman una parte sustancial de los consumidores.

Por más que quieran disfrazarla de hierba medicinal, las investigaciones científicas indican que la marihuana es adictiva y así lo ha declarado la inmensa mayoría de los médicos. “Alrededor del 9% de las personas que consumen cannabis se vuelven adictas. Y mientras más joven, mayor es el riesgo de adicción”, dice el Dr. A. Eden Evins, profesor asociado de psiquiatría en la Escuela Médica de Harvard. “El uso regular de cannabis disminuye entre 8 y 10 puntos el coeficiente intelectual de un individuo en 20 años. La marihuana empeora las funciones cognitivas, en particular en los ámbitos de aprendizaje, la memoria verbal y la atención concentrada”. Para la doctora Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas, “cuando fumas marihuana no puedes memorizar ni aprender como deberías, y mientras más joven empieces con el vicio mayor es el riesgo no solo de hacerse adicto a la marihuana, sino a otras drogas”.

Pero el daño que hace la marihuana no se limita al daño personal al consumidor, los estudios sobre el tema muestran que fumar marihuana tiende a afectar las percepciones espaciales de las personas. Un conductor de automóvil, por ejemplo, puede perder el rumbo o seguir otros coches muy de cerca. Puede perder la concentración y su capacidad de reacción es mucho más lenta. Estos hallazgos han llevado a algunos investigadores a la conclusión de que la conducción bajo los efectos de la marihuana aumenta enormemente las probabilidades de un accidente, y que fumar marihuana y beber antes de conducir es una combinación particularmente peligrosa.

Para justificar la legalización de la droga sus defensores dicen que con esta medida mermarán las ganancias de los narcotraficantes mexicanos que inundan el mercado de la marihuana en Estados Unidos. Desafortunadamente, los datos reales no sustentan el optimismo. Según el experto de Rand Corporation, Beau Kilmer, en 2008, “se estimaba que la exportación de drogas a Estados Unidos daba a las organizaciones criminales ganancias de entre $6 mil millones y $8 mil millones, de los cuales entre 15% y 26% provenía de la marihuana (el resto era de cocaína, heroína y metanfetamina)”. Pero la diversificación de los carteles ha determinado que sus ingresos se multipliquen con actividades como la extorsión, el secuestro, el cobro por derecho de piso y el robo. El 20% que pierden lo recuperarán con otro crimen.

En Colorado, en Washington y en Uruguay dicen que solo los mayores de 21 años podrán comprar la droga, pero mientras más accesible sea la compra de marihuana, mayor será el número de adolescentes que la comprarán de un traficante “legal” o en el mercado negro. En Estados Unidos la mitad de los graduados de secundaria han fumado la droga, y casi 20% de los niños de 13 años. Como sociedad, la marihuana nos está llevando en la dirección equivocada.

Más noticias de Perspectiva

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

16 Ago 2017

Primer premio

7 8 9 4

DBDC

Serie: 14 Folio: 7

2o premio

6122

3er premio

5195

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código